Movilidad elimina aparcamientos para facilitar el acceso en caso de emergencia

A partir del miércoles no se podrá estacionar a la derecha./J. M.
A partir del miércoles no se podrá estacionar a la derecha. / J. M.

A partir del miércoles estará prohibido estacionar a la derecha en una de las calles del barrio de Doctores. También se han suprimido bolardos en varias zonas de la capital

Javier Morales
JAVIER MORALES

El Ayuntamiento ha puesto en marcha la supresión de plazas de aparcamiento para facilitar la operativa de los vehículos de emergencia. El objetivo es eliminar hileras de aparcamiento en las calles demasiado estrechas para la entrada y salida de vehículos de bomberos o ambulancias. Son las primeras medidas adoptadas tras el incendio que el pasado 25 de noviembre calcinó un edificio en la calle San Juan de Letrán, próxima a la Plaza de Toros, y a la que los bomberos no pudieron acceder hasta ‘arrancar’ dos bolardos de cemento y cortar un árbol que dificultaba la entrada. Los minutos que pierden para esquivar este tipo de obstáculos pueden ser determinantes en sucesos como este, en el que falleció una anciana.

Tal y como explicó ayer la concejala de Movilidad y Protección Ciudadana, Raquel Ruz, el asunto se está tratando en las juntas municipales de distrito y ya se han eliminado plazas de aparcamiento en algunas zonas del barrio Fígares. En este perímetro del distrito Ronda, las plazas para vehículos se empezaron a regular en verano. Tras el incendio se marcó como prioridad la supresión de bolardos en San Lázaro y de hileras de aparcamiento en el entorno de la Plaza de Toros, el barrio de Doctores. Anoche mismo los técnicos eliminaron bolardos en el entorno de la plaza de la Trinidad y la paza de la Universidad.

Acceso a la Trinidad, libre de bolardos.
Acceso a la Trinidad, libre de bolardos. / IDEAL

En la zona de Plaza de Toros son muchas las callejuelas –algunas con proyectos de peatonalización guardados en el cajón desde hace años– en las que está permitido aparcar a un lado y a otro, lo cual dificullta el paso incluso de turismos anchos y furgonetas. Allí, en la calle Doctor Fernando Escobar, una señal advertía ayer de que a partir del próximo miércoles, 14 de marzo, parar y estacionar estará prohibido. El disco solo afecta a uno de los dos laterales de esta angosta calle que da salida al barrio por Ribera del Beiro. Un cartel señala: "Estará prohibido el estacionamiento en este lateral de la calle para garantizar el paso de vehículos de emergencias. Se ruega que procedan a la retirada de los vehículos estacionados (actuará la grúa)".

Santos Gómez, presidente de la asociación de comerciantes de la zona, critica que "nadie ha informado"sobre la eliminación de los aparcamientos en esta calle.

Una calle por peatonalizar

La calle Doctor Fernando Escobar es una de las que, según el plan elaborado por los vecinos hace una década y presentado en 2012 por la entonces concejala de Movilidad, Telesfora Ruiz (PP), iba a ser peatonal. Tras la peatonalización de dos de las calles del barrio, el proyecto quedó paralizado. En el pasado mes de octubre, Baldomero Oliver, presidente de la junta municipal de distrito de Beiro, anunció que se desarrollaría un plan "que mejore la accesibilidad y la movilidad, apuntalando el plan de peatonalización, pero mejor hecho que lo que hizo el PP".

Como afirma Ruz, solucionar el problema de los coches aparcados en doble hilera en este tipo de calles urge incluso más que la retirada de los bolardos problemáticos. Los bomberos pueden cortar o arrancar con relativa facilidad los hitos anclados al suelo. Pero si toda una fila de vehículos impide el paso a los vehículos de emergencia, es prácticamente inviable retirarlos uno por uno. No obstante, la iniciativa de quitar algunos de los bolardos que puedan dificultar la operativa de bomberos, policías o sanitarios sigue en pie.

El Ayuntamiento ya anunció en mayo de 2017 que empezaría a retirar progresivamente todos los bolardos de la capital –salvo aquellos colocados por motivos de seguridad– por el peligro para motoristas y los problemas de accesibilidad que generan. Y de hecho comenzó la retirada, por la plaza Isabel La Católica, en un extremo de Gran Vía. Tras los atentados de Barcelona se reforzó la seguridad y las autoridades nacionales pidieron mantener este tipo de elementos del mobiliario para evitar actos terroristas con vehículos.

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