Un líder entre los celadores andaluces

Juan Cebrián, a las puertas del Sindicato Andaluz de Celadores Conductores./RAMÓN L. PÉREZ
Juan Cebrián, a las puertas del Sindicato Andaluz de Celadores Conductores. / RAMÓN L. PÉREZ

Juan Cebrián se jubila cinco años después de fundar el primer sindicato de celadores conductores | En sus más de dos décadas de trabajo ha luchado por los derechos de este sector y contra la falta de reconocimiento

BEATRIZ RODRÍGUEZGranada

Sumó veinte años de experiencia como celador antes de dar un paso al frente y fundar el Sindicato de Celadores Conductores (Saceco). Juan Cebrián, un líder entre los celadores granadinos, entendió que eran una categoría 'menor' y que, por tanto, necesitaban un sindicato para defender sus intereses. Tras cinco años como presidente de Saceco, Juan Cebrián se jubila.

Comenzó en el servicio de urgencias hace veinte años: «Por aquel tiempo era otra historia, porque en los puntos de urgencia, las ambulancias eran del Servicio Andaluz de Salud (SAS). Por un lado estaban los celadores y por otro los conductores, que éramos los que llevábamos las ambulancias». Más tarde surgió la categoría de 'celador conductor'. Él trabajó como tal en Albuñol, en un centro de salud, durante ocho años. «Cuando empecé, teníamos ambulancias propias», recuerda.

La fundación de Saceco surgió de la idea de formar un sindicato profesional de celadores conductores que agrupara a la categoría, que la defendiera y le permitiera el acceso a formación específica de cara al futuro.

«Las cosas están cambiando mucho y la empresa está privatizando muchos servicios, concretamente el transporte sanitario. Cuando yo empecé a trabajar, cada punto de urgencia tenía una ambulancia. Hoy en Granada solo existe un servicio de urgencias con ambulancia propia, el resto todas son concertadas. Otras provincias no tienen ninguna, todas son privadas», lamenta. En su opinión, si hay celadores conductores formados en emergencia sanitaria no se concibe que se gaste dinero en ambulancias privadas.

Otra cuestión es que la figura del celador conductor existe solo en Andalucía y en ninguna otra comunidad española. «Esta es una categoría rara y genera muchos problemas, el celador conductor tiene las funciones del celador, las funciones del conductor y las funciones del auxiliar administrativo (...) Como esta categoría no existe en ningún otro sitio, no valoran oposiciones, ni bolsa, etc.»

Fueron muchos los problemas que encontraron en el proceso fundacional de Saceco, con la administración y los propios sindicatos. Si además de ser una categoría pequeña no estaban unidos, ningún sindicato les iba a hacer caso, porque no les sería rentable. «Si pedías un curso para celadores conductores y había cuatro afiliados y médicos había 4.000, lógicamente el curso iba para los médicos. Las categorías pequeñas no somos rentables para ningún sindicato». En Andalucía son dos mil los celadores conductores frente a 20.000 médicos y otros tantos enfermeros. «Nosotros eso lo hemos solventado, hemos destinado recursos para nuestro colectivo con los que hemos conseguido cosas importantes», celebra, y señala entre ellos la asesoría jurídica gratuita, las cuotas familiares o los cursos de formación asequibles.

Tan sólo cinco años después de la fundación del sindicato son más de mil los afiliados a Saceco en toda Andalucía. Algo increíble para Cebrián: sus pretensiones no iban más allá de los 300 o 500 afiliados. «Creo que ningún sindicato tiene más del 50% de su categoría afiliada», afirmó.

Él se jubila, pero el sindicato no deja de crecer. Seguirá colaborando en lo que pueda y confía plenamente en el nuevo presidente, que será nombrado tras las elecciones que tendrán lugar en unos meses.

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