El largo prolegómeno de las 'pruebas' del AVE

Operarios en la estación de San Francisco de Loja, donde un vehículo bimodal permite la elevación hasta las catenarias./JORGE PASTOR
Operarios en la estación de San Francisco de Loja, donde un vehículo bimodal permite la elevación hasta las catenarias. / JORGE PASTOR

Trabajos en vías, catenarias, señalización... Así transcurren las 'pruebas' del AVE dos meses y medio después

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

El AVE sigue ‘a su ritmo’. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) asegura que no se ha dejado de trabajar desde que el ministro Íñigo de la Serna lució palmito en Antequera aquel 1 de diciembre de 2017. ¿Qué ven los profanos desde detrás de la barrera? Pues básicamente trabajadores embutidos en cascos y petos reflectantes y alguna máquina sobre los raíles acondicionando una infraestructura por la que algún día pasarán, quizá antes de que acabe este año, los trenes de alta velocidad que comunicarán Granada con Madrid en algo más de tres horas.

Este periódico ha vuelto a recorrer, dos meses después, las estaciones de Loja y Granada y algunos tramos intermedios para comprobar, in situ, si se están desarrollando pruebas o la vida sigue igual. Movimiento se ve. Gente trabajando, también. Ferrocarriles probando ‘la cosa’, pues pocos. No al menos el pasado martes, cuando se hizo este reportaje y se tomaron todas las fotos que usted puede observar alzando un poco la vista.

A pesar de ello, parece ser que el tren laboratorio BT, aquel de color verde en que se subió Íñigo de la Serna hace dos meses y medio, sí que ha estado por estos lares en alguna ocasión en el transcurso del último mes. Al menos eso aseguran algunos vecinos del barrio de San Francisco, donde se halla el antiguo apeadero de Renfe –la parada del AVE se ubicará unos kilómetros más allá–. Unos dicen que lo han visto dos veces. Otros, una. Aunque la respuesta más frecuente fue "ninguna".

El día de autos, cuando IDEAL estuvo allí, sí que había un camión bimodal provisto de plataforma y grúa muy cerca de San Francisco. Encima, un técnico trabajaba en las catenarias y en la adecuación de los sistemas energéticos para que los AVEs puedan circular por uno de los tramos donde, por las características del trazado, tendrán que ir más lentos. Unos días antes, concretamente el viernes anterior, también se pudo ver en este mismo punto una bateadora de Tecsa, una empresa constructora perteneciente al grupo de ACS especializada en mantenimiento de líneas de AVE. Este tipo de maquinaria se utiliza para compactar el balasto que hay debajo de las traviesas, creando de esta forma un apoyo estable y fiable para el AVE. En San Francisco también ejecutando el paso elevado para viandantes.

Abandonamos San Francisco y Loja para poner rumbo a Granada por la A-92. La traza del AVE discurre paralela a esta autovía y posteriormente a la carretera de Córdoba (N-432). Desde el puente situado al lado del colegio Mulhacén hay una visión kilométrica de la vía. A lo lejos, mirando hacia Pinos Puente, se atisban en la plataforma unos monos verdes y una excavadora. En el otro sentido, hacia Atarfe y la Chana, nada de nada.

Transcurso de las pruebas del AVE. / JORGE PASTOR

Llegamos a la Estación de Granada. En la terminal de pasajeros del AVE, aparentemente finalizada, sigue el mismo andamio de hace dos meses, junto al acceso principal. Los trabajos en la plaza principal, donde desemboca la avenida Andaluces, están muy avanzados. No hace falta más que asomarse a alguno de los agujeros de la lona verde para comprobarlo. Sí estaban obrando al otro extremo, donde empieza la calle Halcón. Aún falta por extender toda la solería que dotará este espacio de unidad. Dentro, mucha actividad y muchos operarios de acá para allá. En los andenes y fuera de los andenes. En las vías y fuera de las vías. También gente entrando y saliendo del módulo de cemento donde se controlará todo el sistema de señalización.

La cuestión es que Granada suma ya la friolera de 1.036 días de aislamiento ferroviario, una coyuntura que está causando un notable perjuicio a la economía granadina (se estiman unas pérdidas de 400 millones de euros), cuya evolución depende en gran medida del turismo y de las facilidades para asistir a eventos como puede ser un congreso. Ahora mismo no hay ninguna fecha, una cuestión no menor si tenemos en cuenta esa cifra de 1.036 días. Fue a principios de diciembre cuando el responsable de Fomento, Íñigo de la Serna, se hizo fotos a bordo del ‘tren laboratorio’ en la estación de Antequera. Dio por concluidas las obras del AVE y se despachó con aquello de que "las pruebas del AVE durarán bastantes meses". Una frase sencilla, concisa, clara e imprecisa. Muy imprecisa.

Ya han pasado más de dos meses de esos "bastantes meses" y sigue sin haber un horizonte temporal más o menos claro. De la Serna ha aprovechado alguna de sus comparecencias públicas de las últimas semanas para rebajar la presión sobre la puesta en servicio del AVE Antequera-Granada y ha reiterado que, más allá de la prisas, la prioridad para Fomento es la seguridad. Algún compañero de partido, concretamente el presidente del Partido Popular en Granada, Sebastián Pérez, habló recientemente de finales de este año, echando por tierra las previsiones más optimistas, que apuntaban a este verano.

Mientras tanto, el malestar de los ciudadanos es más que patente. El pasado 15 de enero se desarrolló la última protesta, una concentración ante las puertas de la Subdelegación del Gobierno convocada por la Mesa del Ferrocarril que contó con el apoyo de todos los grupos municipales y la Diputación a excepción del PP.

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