El largo adiós a las despedidas

Torero en calle Elvira. El entorno de Plaza Nueva es uno de los puntos de encuentro de las despedidas./Javier Morales
Torero en calle Elvira. El entorno de Plaza Nueva es uno de los puntos de encuentro de las despedidas. / Javier Morales

Hace tres años, el Ayuntamiento decidió poner freno a estas fiestas, que sumaban decibelios en la capital. Hay vigilancia, pero los hosteleros opinan que es insuficiente. Así empieza la temporada de despedidas | La Policía Local tiene orden de vigilar las despedidas con especial atención. La oposición pide que la normativa se cumpla de forma estricta para esquivar un turismo 'low cost' que sigue vetado en un buen número de establecimientos

Javier Morales
JAVIER MORALESGRANADA

Llega el buen tiempo y florecen las despedidas de soltero y soltera. Tribus urbanas de fin de semana que ponen color a la marabunta de turistas a base de proclamas y disfraces varios, que se hacen destacar paseando en limusina, burro, pedaleando en barras de bar con ruedas o danzando entre mesa y mesa en calle Navas. Ya se dejan notar. Granada acoge cada año más de un millar de despedidas que dejan unos tres millones de euros por temporada en la ciudad, según estiman empresarios especializados en el sector. La mayoría de los futuros cónyuges acude a la capital con la voluntad pacífica de pasarlo bien, pero algunas fiestas superan los límites que determina la ordenanza de la convivencia ciudadana. En otras palabras, rozan con el derecho a descansar de los vecinos y provocan más perjuicio que beneficio a los hosteleros. Hace tres años, Granada decidió 'plantarse' ante las despedidas. Hoy, tanto los grupos de la oposición como los hosteleros coinciden en que poco ha cambiado desde entonces.

El sábado de la semana pasada -a mediodía, antes del diluvio- un grupo de chicos paseaba por el Camino de Ronda con camisetas diseñadas para la ocasión, una despedida 'mixta' pedaleaba por Arabial con música y cerveza, un futuro marido disfrazado de torero capeaba turistas en la calle Elvira, diez chicas arrastraban maletas por Reyes Católicos conjuntadas con vestidos de lunares y otras siete se prestaban a un brindis en la parte trasera de la calle Navas. Hay despedidas, desde luego. Pero, ¿respetan la normativa?

1 a 750
En euros, es multa por infracción leve a la que pueden enfrentarse los grupos de despedida.
95
Precio por persona de un pack de despedida con alojamiento, limusina, cena, entrada a discoteca y show.
Granada sigue en el top de estos festejos
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En lo que va de mes, la patrulla de Policía Local que vigila el Centro en fin de semana todavía no ha interpuesto ninguna denuncia por infracción a la ordenanza de la convivencia relacionada con despedidas, es decir, por ruidos excesivos, consumo de alcohol en la vía pública, etc. Sí hay cinco identificados.

En 2016 hubo 35 denuncias relacionadas con las despedidas y en 2017 un total de 17, según los datos aportados por la Policía Local. Todo ello sumado a más de una decena de incautaciones de megáfonos, vehículos controlados por llevar música excesivamente alta y medio centenar de personas identificadas.

Este año ha habido 121 servicios de vigilancia a las despedidas, y aún no ha llegado la temporada de mayor afluencia. El entorno de la calle Navas y Plaza Nueva son los puntos a los que la Policía Local presta mayor atención. No hay una unidad específica dedicada a las despedidas, pero los agentes tienen orden a partir del jueves por la tarde y hasta la noche del domingo de patrullar por las zonas mencionadas «denunciando las infracciones sobre todo a la ordenanza de la convivencia, impidiendo la presencia de música y la concentración de personas por despedidas de soltero».

La mayor parte de establecimientos de la calle Navas no permite que entren despedidas

A efectos prácticos, esto se traduce en una labor disuasoria que no contenta a los grupos municipales de la oposición ni a los hosteleros de zonas como la calle Navas.

Allí, en uno de los pocos bares que no cuelgan el cartel de 'no atendemos a despedidas' coincidieron las pandillas de Beatriz y José, llegadas de Córdoba y Sevilla respectivamente. «Hemos venido por el ambiente, la cervecita», decían ellas. «Somos andaluces y sabemos que Granada es especial. El plan es muy fácil, cervecita en el Centro, en calle Elvira y esta noche sorpresa». Ambos grupos conocían la prohibición del megáfono: «Ha venido la Policía hace un momento y ha estado con nosotros. Nos han dicho que no la 'liemos' mucho». Pero se montó la fiesta en cuanto pasó un músico con su guitarra: baile en la calle Navas y los turistas inmortalizando el momento con sus móviles. Algunas de las web que organizan estos viajes advierten: hay que cumplir la normativa.

La mayoría de los bares y restaurantes de esta icónica calle del tapeo no admite despedidas. Cuenta Javier Rodríguez, propietario de cinco establecimientos en esta vía peatonal, que «a veces pagan justos por pecadores, pero suelen beber más de la cuenta, se desfasan y el trato con el personal o el mobiliario no es adecuado». No perciben disminución en el número de las despedidas, ni más calma: «Se hace una pelota y no se puede transitar por la calle. A veces pasa la Policía con dos agentes, y poco más».

Vecinos y hosteleros hicieron notar su malestar: mucho ruido y poco retorno económico

Gerardo García, trabajador de Las Copas, asegura que «hay pasividad de las autoridades, no se ve ni un agente». «Yo tengo una clientela formal y no está bien que se pongan a hacer el tonto con cuatro copas. Cuando llamas a la Policía viene al momento y de vez en cuando se pasan por aquí», señala Fernando Calero, de El Tabernáculo.

Otros sí atienden a las despedidas -en la capital hay incluso locales, tanto bares como pubs, especializados, según señalan algunas de las agencias organizadoras de estas fiestas- siempre y cuando mantengan el decoro y no molesten.

Se llegó a plantear una comisión y modificaciones de la ordenanza que no se pusieron en marcha

Con un cinturón de latas de cerveza se fotografiaba Carmen -la novia- junto a sus amigas en la Plaza del Carmen. Un grupo de murcianas que anticipaba «tardeo y hasta que el cuerpo aguante». «Granada es bonita, barata y tiene fiesta (...) No sabíamos que había este problema con las despedidas. Sí nos han avisado de que llevar un altavoz puede tener denuncia, así que se ha quedado en casa», comentaban.

Pisos turísticos

Hay agencias especializadas en despedidas, pero la mayoría organizan el viaje 'por libre', como Carmen y sus amigas. El presidente de la Federación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo, Trinitario Betoret, alerta de que «es un segmento de turismo que aporta poco valor en todos los sentidos» y provoca «degradación de imagen y poca aportación económica a la hostelería» porque no hay consumo de servicios paralelos a la actividad. Hace, eso sí, una excepción: agencias que organizan todo tipo de actividades -capeas, paseos en barco, cenas, estancias en hoteles, deporte- en tono pacífico y que sí aportan valor a la ciudad.

Betoret traza una relación entre el incremento de la oferta de pisos turísticos y las despedidas de soltero: «Los hoteles tienen más fácil identificar a los grupos, y cuando lo hacen es normal que no prefieran alojarlos, por la tranquilidad del resto de clientes (...) Los grupos van a pisos, donde no hay apenas control».

La capital sigue en el 'top' de ciudades estas fiestas: sol, buenos precios y amplia oferta de ocio

En su opinión, la problemática de las despedidas «queda igual, pero con tintes negativos». A pie de calle, los propietarios de los establecimientos y sus trabajadores coinciden en sus respuestas: poco se percibe de aquel frente común contra las despedidas que anunciaron los partidos en agosto de 2015.

No hubo comisión específica para tratar el asunto, ni modificaciones en la ordenanza de la convivencia aprobada en 2009 para incluir menciones específicas a estos festejos, dos de las opciones que barajaron los grupos municipales cuando estallaron las protestas por la moda de las despedidas, hace ya tres años.

Esta tradición se acerca a las bodas de madera -los cinco años- y el número de denuncias muestra que el 'boom' va a menos. Pero el sentir entre los hosteleros y vecinos es distinto. El adiós a las despedidas se prevé largo.

Más efectivos para hacer cumplir las ordenanzas

Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Granada piden más control para que se cumpla la ordenanza de la convivencia. La vigilancia a las despedidas comenzó con el Partido Popular aún en el gobierno municipal, en el año 2015. Se propuso crear una comisión para estudiar las ideas de cada grupo y se llegó a plantear la opción de 'sacar' las despedidas fuera del Centro. «Si hay que modificar la ordenanza para mejorarla, se cambiará», dijo el entonces portavoz, Juan García Montero (PP).

Ahora, la portavoz popular, Rocío Díaz, critica que «cuando Cuenca estaba como jefe de la oposición debía una y otra vez en tono crítico que las despedidas eran una vergüenza e iba a actuar (...) Pero una vez que ha llegado al gobierno no ha hecho nada por eliminar los efectos negativos». Según la portavoz del PP, las despedidas «siguen campando a sus anchas y produciendo mala imagen en algunas ocasiones».

Desde el grupo municipal de Ciudadanos, Manuel Olivares pide «proteger» la ordenanza de la convivencia». No es necesario afrontar modificaciones ni nuevas ordenanzas, de acuerdo con el portavoz, pero sí una mayor vigilancia. «Se está viendo una carencia importante de efectivos de la Policía Local para dar cumplimiento a las ordenanzas y a ese derecho que es el descanso (...) Hay que seguir trabajando en ello y apostando para que se reduzcan este tipo de eventos que poco aportan a la ciudad y dan una mala imagen», añade. Reconoce que el problema «sigue existiendo» tras el 'boom' de hace tres años.

La portavoz de 'Vamos, Granada', Marta Gutiérrez, opina que la capital «debe hacerse valer» potenciando «su patrimonio, la Vega, gastronomía, arte urbano y artes escénicas». Sin embargo, las despedidas son una forma de «competir a bajo precio». Algo «volátil», en opinión de 'Vamos, Granada', que defiende el «turismo de calidad y sobre todo que respete la convivencia de quienes viven en Granada». «Ante conductas incívicas por arte de las despedidas hay que actuar y sancionar por ruido y suciedad».

«El problema no está solucionado en el casco histórico, Albaicín y Sacromonte», señala el edil de IU Francisco Puentedura, quien recuerda que «este equipo de gobierno se comprometió a hacer una reglamentación sobre este tipo de actividades y no se ha cumplido». Pide control del Ayuntamiento a las empresas que organizan o acogen despedidas, así como que sean sancionadas cuando generen problemas realizando su actividad lucrativa.

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