Una jueza recorre la Alhambra para verificar las condiciones laborales de los trabajadores

Una mujer fotografía uno de los leones del famoso patio.
Una mujer fotografía uno de los leones del famoso patio. / ALFREDO AGUILAR

Fue un «reconocimiento judicial» ante una demanda del sindicato Csif, que reclama la adopción de medidas contra el frío y el calor

YENALIA HUERTASGRANADA

La jueza de lo Social 6 de la capital, María de las Nieves Blanca Sancho, recorrió ayer la Alhambra para analizar cómo afectan las condiciones atmosféricas al trabajo de los empleados que custodian el monumento. La visita se produjo en el marco de un litigio que se sigue en su juzgado a raíz de una demanda presentada en octubre del año pasado por el sindicato Csif.

Esta especie de inspección ocular no es una diligencia que lleven a cabo de forma habitual sus señorías, pero en este caso se ha considerado necesaria para comprobar 'in situ' la realidad y alcance de las quejas de parte de los trabajadores del recinto nazarí.

La visita de esta magistrada al monumento consistió en un «reconocimiento judicial» propuesto por el sindicato y al que no se opuso la parte demandada, que es la Junta de Andalucía, de la que depende el Patronato. El inicio del recorrido para llevar a cabo la inspección ocular estaba previsto a las 10.30 horas y, según confirmaron fuentes judiciales, se prolongó hasta las 13.00 horas.

En la comitiva, además de la jueza y la secretaria del órgano judicial, iban el director del monumento, Reynaldo Fernández, y varios jefes de servicio del recinto encargados de la visita pública, la seguridad y la conservación, así como un representante del comité de empresa y los abogados de Csif y de la Junta.

El itinerario comprendió varios puntos concretos del conjunto monumental, y durante el mismo se valoraron las medidas que se podrían adoptar y las ya adoptadas. Se hicieron paradas, por ejemplo, en el punto de acceso individual del Palacio de Carlos V o en el de grupos.

La visita judicial se produjo además en una jornada extremadamente calurosa en Granada, donde los termómetros rebasaron generosamente los 40 grados a la sombra, por lo que el tiempo jugó a favor de los trabajadores a la hora de ilustrar a la magistrada sobre la elevadas temperaturas que soportan durante los meses estivales.

La demanda, consultada por IDEAL, se presentó por la persona responsable del sector provincial de Administración General de la Junta de Andalucía del sindicato Csif en defensa de los trabajadores del monumento afiliados. Los empleados que reivindican mejoras son peones especializados en la custodia de monumentos y su trabajo se desarrolla en el recinto «bajo unas condiciones de prestación de servicios que infringen las normas más básicas contenidas en la ley de prevención de riesgos laborales», según el sindicato.

Las quejas de estos trabajadores giran en torno a las «condiciones climatológicas adversas» a las que afirman se ven expuestos a diario en su jornada laboral (frío, calor, heladas, humedad, corrientes de aire o lluvia) y dieron lugar en su día a una denuncia ante la Inspección de Trabajo, que instó al Patronato de la Alhambra a «tomar medidas correctoras». El objetivo: «Eliminar o reducir al mínimo posible el riesgo de exposición de los trabajadores a condiciones ambientales extremas, adoptando de inmediato medidas en determinados puestos (Palacio de Carlos V, Palacios Nazaríes y Pabellón de Acceso)».

«Falta de acción»

En su demanda, el sindicato se queja de la «falta de acción» del Patronato de la Alhambra y de la propia Junta de Andalucía y denuncia también los «taburetes inapropiados» que afirma que emplea el personal en sus respectivos turnos. Asimismo, resalta que los trabajadores efectuaban sus tareas «en simples casetas» que «no los aíslan del frío o del calor».

Por parte de Csif se pide a la magistrada que dicte una sentencia en la que se declare que la conducta «omisiva» llevada a cabo por el Patronato de la Alhambra y el Generalife es «contraria a derecho» y vulnera los derechos de los trabajadores a trabajar en unas condiciones óptimas de seguridad y salud. Así, solicita que se tomen las «medidas necesarias» para que los empleados no tengan que soportar aguaceros en otoño, temperaturas insoportables en verano o molestas corrientes de aire que pueden repercutir de forma negativa en su salud.

El pasado 9 de mayo se remitió al juzgado por parte de la Inspección de Trabajo un informe que, según fuentes sindicales, fue «demoledor».

Se da la circunstancia de que la vista oral por este asunto ya se ha celebrado, lo que no ha impedido que se desarrolle a posteriori la prueba de ayer, que puede ser decisiva para que la sentencia se dicte en un sentido o en otro.

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