El juez acuerda seguir el caso del crimen del maletero contra tres implicados

Miguel Giménez./
Miguel Giménez.

El cadáver de la víctima, un granadino de 33 años, apareció en el interior de un coche aparcado en Huelva tras desaparecer en abril de 2016

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

El caso del 'crimen del maletero', en el que se investiga la muerte a tiros en Atarfe de un granadino de 33 años, Miguel Giménez, cuyo cadáver apareció en el interior de un coche en Huelva en 2016, se encuentra cada vez más cerca de juicio. A finales del año pasado, el juez que ha instruido este violento asesinato citó a todos los implicados para celebrar la comparecencia necesaria para transformar el asunto en un procedimiento de la Ley de Jurado, tras lo que ha acordado que se siga la causa contra tres de ellos por cuatro posibles delitos «conexos y necesitados de enjuiciamiento conjunto».

En la resolución, fechada el 27 de noviembre y a la que ha tenido acceso IDEAL, el juez de Instrucción 4, Antonio Moreno, entiende que «existen indicios de la comisión de un delito de asesinato, delito de tráfico de droga que no causa grave daño a la salud, delito de defraudación de fluido eléctrico y delito de tenencia ilícita de armas». En el proceso había inicialmente un total de siete investigados, cinco hombres y dos mujeres -parejas de dos de ellos- , pero al final, el instructor acuerda la continuación del proceso de jurado sólo para A.M.M., J.D.S. y E.J.C., por una supuesta participación «en distinto grado de forma indiciaria».

Junto a ello, ordena que se abrieran otras diligencias previas -otra investigación por delito- contra el resto de investigados solo por supuesto cultivo de marihuana y robo de electricidad, de modo que se separasen unos hechos de otros, al entender que estas cuatro personas no están relacionadas con la muerte de Miguel y sí con los supuestos negocios vinculados a la droga en los que se enmarcaría el brutal crimen. Aunque en un principio se barajó también un posible delito de encubrimiento con respecto a las dos mujeres, E.C.M. y R.C.C., finalmente se ha descartado, al apreciar el juez «la excusa absolutoria» que contempla la ley. Esta aparece recogida en el Código Penal y viene a decir que «están exentos de las penas impuestas a los encubridores los que lo sean de su cónyuge o de persona a quien se hallen ligados de forma estable por análoga relación».

Como publicó en su día este diario, en la causa participaron tanto investigadores de la Comisaría Provincial de Huelva como del Grupo de Homicidios de Granada. La Policía cree que en julio de 2015 Abel M.M. «alquiló en calidad de arrendatario una nave industrial en la localidad de Atarfe». El fin, presuntamente, no era otro que desarrollar en ella, en unión del fallecido y de otro de los investigados, «el cultivo a gran escala de una plantación de marihuana, cultivo que llevaron a cabo participando los tres en dicho ilícito negocio».

Así constaba en uno de los primeros autos dictados por el juzgado, aunque ahora serán las acusaciones pública y particular las que determinen en sus calificaciones cómo creen que sucedieron los hechos y los delitos a su juicio cometidos.

Con motivo del negocio que supuestamente los tres tenían en común, sobre las 13:00 horas del día 6 de abril del año pasado, se produjo una discusión, en el curso de la cual la Policía cree que A.M.M., «puesto de común acuerdo con J.D.S., y siendo este consciente de la existencia del arma, sacó un revólver u otra arma de fuego de similares características y efectuó varios disparos sobre Miguel, con la intención de acabar con su vida». Los implicados siempre han negado su participación.

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