José Baena conquistó anoche los fogones de Granajoven Chef

Los tres concursantes recogen sus premios ante el aplauso de los componentes del jurado y representantes de las instituciones organizadoras del certamen. /RAMÓN L. PÉREZ
Los tres concursantes recogen sus premios ante el aplauso de los componentes del jurado y representantes de las instituciones organizadoras del certamen. / RAMÓN L. PÉREZ

El certamen para jóvenes cocineros organizado por el Ayuntamiento de Granada e IDEAL fue todo un éxito

FERNANDO ARGÜELLESGRANADA

La receta tenía por nombre 'Bonito en cama de espárragos, salsa de chirimoya y mango, y patata al vino tinto». Su autor, José Francisco Baena. Al jurado le conquistó el sabor de este plato en el que el bonito era el producto principal y gracias a su ejecución su autor se hacía anoche con el primer premio del concurso Granajoven Chef 2018, un vale de 1.200 euros y productos gentileza de las empresas colaboradoras de este concurso impulsado por la concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Granada y el periódico IDEAL.

Este año la final del certamen culinario, que ha alcanzado ya su quinta edición, cambiaba de escenario, desarrollándose en la céntrica sala Aliatar. Allí, casi doscientos invitados presenciaron en vivo como este joven cocinero de Montefrío alcanzaba el primer premio del concurso, una cita que intenta descubrir cada año a nuevos talentos de la cocina entre los jóvenes granadinos. De hecho, este año los tres concursantes que han alcanzado la final eran de la provincia granadina: Juan Antonio Regalado, Estefanía Piñar y José F. Baena.

La gala final del concurso tuvo todos los ingredientes necesarios para que concursantes, jurado y público vibraran con cada momento de la prueba, una completa velada que hizo disfrutar a todos, a pesar de los nervios que los concursantes y sus familiares compartieron. Los minutos anteriores a la prueba los tres cocineros protagonistas no podían disimular el nerviosismo, aunque en cuanto que encendieron las hornillas la tranquilidad fue apoderándose de ellos a la par que cortaban los productos, realizaban cocciones e ideaban sus creaciones culinarias. Los invitados vivieron con intensidad la preparación de los platos, tarea que se inició con uno de los momentos de mayor tensión de la noche: descubrir los alimentos principales para las recetas, ya que los concursantes no conocieron hasta el comienzo de la prueba cuál era el producto principal para sus creaciones. El conocido chef Álvaro Arriaga, presidente del jurado, fue el encargado de dar a escoger a los cocineros entre un producto de tierra y otro de mar. Estos, sin saber que se escondía detrás de cada tipo de producto, descubrieron con asombro, y tras intentar deducir casi una adivinanza, que era conejo el correspondiente a tierra y bonito el correspondiente a mar. En los primeros minutos tuvieron que pensar, con rapidez, qué cocinar, teniendo presente el resto de productos que tenían sobre la mesa y que ellos mismos, hace dos días, tuvieron que escoger aunque desconociendo cual sería ese ingrediente principal que conocieron al inicio de la final. A pesar de esta gran complejidad, los tres concursantes supieron superar el obstáculo con nota, poniéndole al jurado bien difícil el reparto de los tres premios de 1.200, 700 y 400 euros. «Este año es el que más trabajo nos ha llevado decidir los ganadores», aseguraba Arriaga poco antes de entregar los premios.

Gala

Para cocinar y emplatar sus creaciones tuvieron dos horas en las que se pusieron a prueba sus conocimientos, destreza y agilidad para preparar los elaboradísimos platos con los que intentaron cautivar al jurado. Y mientras los tres cocineros preparaban sus recetas, incluso en algunos momentos con la colaboración de sus madres, el público asistente a la gala pudo disfrutar de un espectáculo en el que se contó con la participación de conocidos cocineros granadinos, representantes de empresas relacionadas con el mundo de la hostelería y actuaciones musicales como la de Road Jazz Trío. El público vibró con las evoluciones en la cocina de los tres participantes. El nerviosismo ante la prueba, las distintas actitudes mostradas por los concursantes para ir creando sus platos o la degustación de tapas de empresas colaboradoras, fueron la base de la gala.

Tras dos largas horas en las que los tres finalistas del concurso tuvieron que hacer frente al reloj y los nervios, el jurado otorgó los premios que reconocen a José F. Baena como ganador, a Juan A. Regalado como segundo clasificado y a Estefanía Piñar como tercera. En esta ocasión el jurado estuvo compuesto por el subdirector del Área de Juventud del Ayuntamiento de Granada, José A. Gutiérrez; el subdirector de IDEAL, Félix Rivadulla; el jefe de cocina del Restaurante Ruta del Veleta, Marcos Pedraza; la profesora de la Escuela de Hostelería Hurtado de Mendoza, Pepi Moya; la bloguera experta en gastronomía Ana M. Gutiérrez; Elena Torres, de Restaurante Las Titas; nuestra compañera de IDEAL Tatiana merino; y el chef Álvaro Arriaga. En la entrega de premios, el alcalde de Granada, Francisco Cuenca, destacó la importancia que tiene la hostelería entre los jóvenes, «sobre todo en una ciudad como Granada donde el sector del turismo es tan importante», mostrando su satisfacción por el desarrollo del certamen que piensa ya en su edición del próximo año. También Eduardo Peralta, director de IDEAL, subrayó la importancia de la gastronomía hoy en día, algo que anoche quedó más que demostrado.

Un joven cocinero de vocación hostelera

José F. Baena fue el ganador de esta quinta edición de Granajoven Chef. El concursante, que ya cautivó al jurado en la semifinal del concurso con un plato de timbal de cordero con polenta cítrica, nació en la localidad de Montefrío en 1990, donde sigue residiendo actualmente. Cursó estudios de FP de Grado Superior en Dirección de Restauración y, ahora mismo, está cursando otro Grado Superior en Dirección de Cocina. Esto lo compagina con su trabajo en el restaurante familiar que sus padres tienen en Montefrío, aunque casi siempre su función ha estado vinculada a sala y no a cocina, «pero siempre que tengo un hueco me gusta entrar en la cocina inventando cosas y poniendo de los nervios a mi madre». Ayer, antes de que comenzara el concurso, aseguraba llevar muy mal los nervios en estos últimos días, pero durante toda la prueba demostró al jurado su destreza y conocimientos en la cocina. Cuando se anunciaba que era el ganador, la emoción se apoderaba de él y de todos los familiares y amigos que lo habían acompañado en una noche que nunca olvidará. Alguna lágrima, incluso, brillo en sus ojos, orgulloso de haber conseguido superar este reto. Era el tercer concurso gastronómico al que se presentaba y, sin lugar a dudas, uno de los más importantes que podrá añadir ahora a su curriculum y con el apunte de 'ganador'.

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