Revelan la zona donde se inició el fuego de San Juan de Letrán y la principal hipótesis de su causa

Policía Nacional custodia el edificio donde se registró el incendio. / Alfredo Aguilar

El juez instructor no autorizará la entrada de los residentes en el edificio hasta que los arquitectos municipales valoren daños y riesgos

J. R. VILLALBA | Y. HUERTASGRANADA

El incendio declarado en el portal número 3 de San Juan de Letrán la madrugada del sábado no fue intencionado, según ha podido saber este periódico de fuentes próximas a la investigación.

Sí se sabe, y así se comunicará en el informe remitido al Juzgado de Instrucción número 4, que el siniestro no comenzó en el interior de ninguna vivienda, sino en la zona común de escaleras o el pasillo repartidor de la primera planta del edificio. Pese a estar localizado el inicio del fuego en esta primera planta, no fue esta la más afectada por las llamas, sino la segunda, tercera y cuarta, donde la mayor parte de las viviendas han quedado muy dañadas. La culpa de ello fue el hueco de las escaleras, que hizo de chimenea, permitiendo el ascenso de las llamas que se propagaron con gran facilidad gracias a los materiales combustibles encontrados a su paso, principalmente, la madera que forraba paredes y techos de las zonas comunes de cada planta.

Más sobre el incendio

De la investigación judicial del incendio se ha hecho cargo el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, donde se han incoado unas diligencias previas. Las fuentes judiciales consultadas ayer por IDEAL indicaron que el órgano, que dirige el magistrado Antonio Moreno, dictó un auto el mismo día en que se declaró el incendio para esclarecer sus causas.

El fuego no comenzó en el interior de las viviendas, sino en las zonas comunes

En concreto, el juzgado encargó un informe técnico a los Bomberos de Granada y otro análisis a la Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía, a fin de determinar cuál fue el origen de las llamas y si se descarta definitivamente que fuera intencionado. Hasta que no sean remitidos ambos documentos al juzgado, el magistrado no autorizará la entrada de los arquitectos municipales, que serán quienes concluyan si existe riesgo para las personas y calibren el daño causado por el fuego a la estructura del edificio.

El juzgado no permitirá tampoco el acceso de los moradores del inmueble a sus viviendas para recoger sus enseres personales (ropa, calzado, documentación...) hasta que no se garantice por parte de los técnicos del Ayuntamiento de Granada que no corren peligro accediendo al interior del edificio. Posteriormente, habrán de informar sobre las condiciones de habitabilidad del bloque.

Las hipótesis

Sobre las posibles hipótesis del origen de las llamas se especuló en un principio con la posibilidad de que se iniciara en el hueco del ascensor, pero tras la inspección efectuada ayer no parece estar ahí, según las fuentes consultadas por este periódico. Una de las hipótesis más plausibles entre las que manejan los investigadores apunta a un cortocircuito en el sistema de electricidad, presumiblemente, de las zonas comunes, que pudo originarse en la primera planta, aunque no se descarta que el problema eléctrico tuviera su origen en la cabina del ascensor. Es decir, la causa podría ser un cortocircuito registrado en las zonas comunes de la primera planta del edificio o en la cabina del ascensor. El trabajo efectuado ayer en el lugar del siniestro desde primera hora de la mañana hasta las 14.10 horas ha permitido recabar pruebas contundentes de lo ocurrido y todo apunta como hipótesis con más peso ésta del cortocircuito, aunque los investigadores manejan otras dos más vinculadas siempre a un hecho fortuito, no intencionado.

La primera vecina que dio la voz de aviso del incendio fue la del 1º D, quien tras escuchar un ruido trató de abrir la puerta del piso para salir al exterior y no pudo hacerlo porque la cerradura quemaba debido al calor acumulado. Nadie sabe aún a qué hora exacta comenzó el fuego. Los bomberos se encontraron con el incendio generalizado ya por todos lados cuando empezaron a trabajar y la primera imagen captada por los bomberos fue del hueco del ascensor ardiendo, visible desde la planta baja. La cabina del montacargas se encontraba en la primera.

Los primeros policías locales que llegaron a la escena del siniestro no captaron, mediante el olfato, la presencia de aceleradores combustibles como gasolina, lo cual hubiera ayudado a extender las llamas de forma rápida. No hay pruebas de que el fuego haya podido ser intencionado y sí hay indicios de un posible cortocircuito. De los vecinos heridos, solo uno permanece ingresado en el hospital, sin que su vida corra peligro. El edificio estuvo cerrado ayer para toda persona ajena a la investigación.

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