Ni su imagen ni su semejanza

De izquierda a derecha, Carolina Oblaré, Esperanza Rosales, Marina Hurtado, Blanca Iglesias, Soraya García, Pilar Antelo y Eduardo Oblaré /Alfredo Aguilar
De izquierda a derecha, Carolina Oblaré, Esperanza Rosales, Marina Hurtado, Blanca Iglesias, Soraya García, Pilar Antelo y Eduardo Oblaré / Alfredo Aguilar

Los jóvenes en tratamiento por trastornos alimentarios cada vez son más y a edad más temprana

Mª ESTEFANÍA SÁNCHEZ GRANADA.

Cada vez hay más jóvenes con trastornos alimentarios. Y no sólo aquellos que detestan la comida hasta conseguir quedarse en los huesos. Persiste la anorexia y la bulimia nerviosa; pero se han sumado otras patologías como el trastorno por atracón, que -como se puede intuir por su nombre- consiste en ingerir alimentos como si no hubiera mañana. También la vigorexia entre los obsesos por el ejercicio físico y cultivar su imagen.

Lo ha notado Adaner, una de las asociaciones más implicadas con este colectivo. Lleva 25 años pendiente de estos pacientes en Granada. Actualmente, hay 24 personas atendidas en su unidad de día; frente a las 22 de 2016. Sólo dos pacientes más, pero también un incremento del 9%. Todo depende del cristal con el que se mire.

ALGUNAS CLAVES

Obesidad
Tienen más de un 20% de sobrepeso, los atracones son ocasionales y con frecuentes dietas restrictivas.
Trastorno por atracón
El nivel de peso tiende a ser dentro de los parámetros de Índice de Masa Corporal (IMC), aunque a veces las personas obesas recurren a este trastorno y no recurren a ningún tipo de método purgativo.
Anorexia
El peso está por debajo del 15%. Los ayunos son extremos. Tienen ansiedad después de comer y la psicopatología (enfermedades mentales) secundaria es grave. Los atracones son episódicos.
Bulimia
El nivel de peso es normal, a veces está a un 10% por encima o debajo. El atracón es frecuente y recurren a métodos purgantes. Desarrollan enfermedades mentales que pueden ser graves o moderadas.
Ortorexia
Control exhaustivo de los componentes de los alimentos que van a consumir.
Vigorexia
Obsesión por el ejercicio físico.
Potomania
Consumo excesivo de agua para llenar el estómago y evitar comer.
Pica
Comer sustancias que no son alimentos como cal o tierra. Se suele dar en niños pequeños y embarazadas.
Permanexia
Los enfermos piensan que todo lo que ingieren engorda. Se sienten impulsados a probar todo tipo de dietas.
Manorexia
Es la versión masculina de la anorexia.
Drunkorexia
Los jóvenes dejan de comer para contrarrestar el efecto calórico del alcohol que ingieren durante sus salidas.

Los trastornos alimentarios crecen y eso es una obviedad que reconocen todos los profesionales que trabajan en este entorno. La televisión, la publicidad, las dietas milagro que garantizan convertirte en una sílfide en un abrir y cerrar de ojos... Son componentes externos que están detrás de este fenómeno.

En Adaner encuentran un oasis; en el que beber pero también alimentarse. «Los chicos y chicas acuden a nuestro centro a partir de las ocho de la mañana hasta las once de la noche. Aquí les preparamos el desayuno, el almuerzo y la cena, así supervisamos que hagan las principales comidas del día. Por otro lado, los pacientes que han mejorado durante los meses de terapia disponen del servicio de tratamiento ambulatorio, donde acuden una vez por semana a la consulta de su psicólogo o nutricionista», declara el presidente de Adaner, Eduardo Oblaré Pérez.

El equipo que se ocupa de esta asistencia personal está compuesto por ocho terapeutas, cuatro nutricionistas y cuatro psicólogos. «La finalidad es dar una ayuda a los pacientes y les damos una serie de pautas para su día a día con el fin de que mejoren poco a poco», asegura Soraya García Herrezuelo, psicóloga especializada en tratamiento ambulatorio.

La imagen idealizada del cuerpo que se difunde por televisión o por Internet puede ser el detonante de muchos de estos trastornos. «En la moda fitness se acentúan bastante los glúteos y se tiene la cintura de avispa. En los últimos años se ha incrementado más la bulimia nerviosa porque está asociada a factores como el estrés, la ansiedad, impulsividad y gran estipulación de comida en el medio. Por el contrario la anorexia presenta rasgos de rigidez y flexibilidad de pensamiento», expone la gerente y nutricionista de la unidad multidisciplinar de conducta alimentaria (Elca), Carolina Oblaré Molero.

Cada vez más jóvenes

«Las edades son cada vez más tempranas y tenemos una clara demanda a partir de los 13 años. Aunque, el periodo más crítico se produce entre los 16 y 25 años. No obstante, cabe mencionar que hay más chicas que chicos, pero los varones son víctimas de la presión social debido a la influencia de los cánones de belleza», apostilla la psicóloga.

Las actividades de prevención son una actividad fundamental porque los adolescentes conocen los peligros de estos trastornos que afectan a la salud. Con el Ayuntamiento de Granada llevan más de 15 años realizando esta tarea y acuden a diversos institutos públicos de la ciudad.

«Además de esto hacemos todos los años campamentos de veranos y a los jóvenes les encantan como los organizamos», añade Eduardo Oblaré Pérez.

Hay luz después del túnel. Pero es fundamental que todos los actores se impliquen al cien por cien, sostiene Soraya García Herrezuelo.

«Es un bache en tu vida, pero te recuperas», concluye.

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