«Hay una imagen exagerada de la rentabilidad de las farmacias»

Manuel Fuentes, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Granada. /Alfredo Aguilar
Manuel Fuentes, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Granada. / Alfredo Aguilar

Entrevista a Manuel Fuentes, presidente del Colegio de Farmacéuticos | El 'jefe' de los colegiados granadinos señala que las boticas cada vez prestarán más servicios sanitarios y que la administración debería pagarles por ello

Ángeles Peñalver
ÁNGELES PEÑALVERGranada

El 8 de de diciembre se celebró la festividad de la Inmaculada Concepción, patrona de los farmacéuticos católicos, pero aunque el gremio celebre un día en común, la realidad de las farmacias granadinas es muy variada. No es posible -dice el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Granada, Manuel Fuentes- comparar una botica de un pequeño pueblo rural de la Alpujarra con una de la costa u otra de la zona norte. «Incluso no podemos comparar farmacias dentro de la capital». Hay boticas que hoy en día sólo cuentan con el titular y farmacias que por el horario que tienen autorizado -hasta 24 horas- disponen tanto de licenciados como técnicos en el área. Los números son contundentes: en toda la provincia hay 538 oficinas funcionando y se abren previo concurso arbitrado por la Junta de Andalucía. El presidente de los colegiados empieza la entrevista con un aviso a navegantes: el mercado está ya muy saturado. «La rentabilidad ha bajado muchísimo, muchísimo. Llevamos desde el año 2000 más de veinte decretos -nacionales y autonómicos- que nos han bajado los márgenes de ganancia. Aún así, los ciudadanos siempre encontrarán en un pueblo pequeño de la provincia a un universitario, en este caso al farmacéutico, como primer acceso del enfermo o del ciudadano que quiere consultar un problema de salud».

-¿Cómo está afectando Internet al mundo de las ventas de la farmacia tradicional?

-El mercado de medicamentos en Internet puede suponer un riesgo para el usuario. Todo medicamento que no proceda de farmacias acreditadas por la Junta y el Ministerio no presenta ninguna garantía de autenticidad, seguridad y eficacia. Aprovecho para advertir sobre los serios riesgos de comprar medicamentos en páginas web no autorizadas o destinadas a compra-venta entre particulares, donde lo más probable es que lo que se ofrezca sean medicamentos falsificados.

-Lleva años al frente del colegio, ¿cuál es la crisis más importante que ha superado el sector? ¿cómo están ahora en comparación con hace 20 años?

-En 20 años la farmacia ha cambiado mucho. Las políticas nacionales y autonómicas han hecho que el sector haya experimentado un cambio importante y el esfuerzo que hemos realizado los profesionales farmacéuticos para adaptarnos a ello y que el paciente no note menoscabo en el servicio que se le presta ha sido muy exigente y ha supuesto esfuerzo profesional y también económico para nuestro colectivo. Sin embargo, hemos sabido evolucionar aunque la esencia sigue siendo la misma, la dispensación de medicamentos y productos sanitarios, además del asesoramiento y el consejo sanitario. Pero ahora, la farmacia ofrece una cartera de servicios profesionales para los que el farmacéutico por su formación y especialización está también capacitado.

-¿El debate de genéricos sí o no está ya superado?

-Creo que sí. En este tema la labor del farmacéutico ha sido esencial porque hemos sido quienes transmitimos a los pacientes la realidad del medicamento genérico en relación con el denominado «de marca».

-¿Cómo está pagando la Junta de Andalucía a las farmacias? ¿Cuánto financia la administración en Granada cada mes en medicamentos?

-Con total normalidad. En Andalucía no hemos sufrido aplazamientos ni impagos, como ha ocurrido en otras comunidades autónomas. Actualmente la factura de medicamentos y productos financiados por el sistema Servicio Andaluz de Salud asciende aproximadamente a dieciséis millones de euros.

-Cada vez se ven más farmacias y abiertas más tiempo. ¿Sigue siendo un negocio rentabilísimo?

-¿Por qué supone que alguna vez lo fue? Creo que siempre ha habido una imagen sobredimensionada -exagerada- de la realidad de la farmacia. Alguien puede pensar que con las cifras que acabo de mencionar eso no es real, sin embargo, puedo asegurarle que la farmacia en su vertiente comercial es un establecimiento sometido a las mismas vicisitudes que cualquier otro o aún más, ya que se encuentra muy condicionada por las políticas de contención del gasto que se imponen desde el gobierno nacional y autonómico. De hecho, existen farmacias en situación de «viabilidad económica comprometida» que perciben una ayuda económica por parte de la Administración y, como es lógico, cuantas más farmacias se autoricen, mayor será el número de éstas que se encuentren en esa situación.

-En los últimos años la farmacia ha cambiado mucho, especialmente a partir de la crisis. ¿Cómo es esa «nueva farmacia»?

-Una farmacia más profesional. El Colegio Farmacéutico ofrece cursos que permiten actualizar conocimientos y ampliar formación. Estamos preparados para poner a disposición del paciente seguimiento farmacoterapéutico, control de la presión arterial, sistemas personalizados de dosificación, que son algunos de los servicios que ya se ofrecen en las farmacias. Estamos preparados para más, ahora bien, para que esos servicios lleguen a toda la población se hace preciso que estos sean retribuidos por la Administración y quizás ese es el principal reto al que nos enfrentamos a corto plazo.

-¿Qué coste económico tiene para el SAS la falta de seguimiento o la confusión de medicamentos por parte del cliente?

-No dispongo de datos concretos, aunque sí que hay estudios que demuestran que la intervención del farmacéutico evita errores en la medicación, duplicidad en tratamientos, menores ingresos hospitalarios y por tanto ahorro en gasto sanitarios. Como decía antes, el farmacéutico está preparado para realizar esta labor, sin embargo, es preciso que la Administración facilite los medios para que podamos llevarla a cabo, pues sin duda supondrá un beneficio para el paciente y para la propia Administración.

-¿Peligra el futuro de las boticas rurales?

-Por el bien de los ciudadanos espero que no. El farmacéutico es, en algunos casos, el único profesional sanitario con el que cuentan algunos núcleos rurales durante toda la semana. Si se pierde la farmacia, se perderá esa atención.

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