«A mí me gusta toda la música, ni de verano ni de invierno»

Ignacio López, en Playa Granada, donde le gusta descansar cuando su trabajo se lo permite. / JAVIER MARTÍN
Mi canción del verano

Entrevista a Ignacio López Cabrera, patrón mayor de la cofradía de pescadores

MARINA ZAFRAGRANADA

Con el sonido de las olas de Playa Granada de fondo, Ignacio López (Motril, 1965), patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Motril, recuerda, recostado en su silla, sus veranos de juventud entre sorbo y sorbo de su té helado. No eran como los de cualquier joven porque «no tenía tiempo para ir a las verbenas». Él estaba más en mar que en tierra.

Para Ignacio, la música tiene un valor diferente al de los éxitos del verano. Durante toda su vida, a él le ha gustado «música para escuchar, ni de verano ni de invierno», por eso rememora a artistas como Eric Clapton, Bob Marley y Dire Straits. «Yo era más de sentarme tranquilo en un pub y de recogerme pronto... Ni si quiera tenía llaves de mi casa estando soltero. Para las diez y media ya estaba encerrado», cuenta con un toque de nostalgia este representante de los hombres de la mar. «Sin embargo mi hermano, que nos llevamos diez años, era diferente. Él llegaba a las siete de la mañana a la casa. Yo ni lo entendía, pero él decía que a las diez no había gente en la calle».

Dándole otro trago corto a su té con hielo, vuelve la vista más atrás al recordar su etapa estudiantil, cuando estuvo en Almería sobre el 82, en la escuela náutica. «Ahí sí salía más. Nos juntábamos pero tampoco llegaba de madrugada».

Entre libros de navíos y prácticas de mar, había hueco para la música y la fiesta, pero siguiendo el estilo sosegado de Ignacio, 'el rey del pop' es el artista que con más añoranza recuerda. «Cuando escucho 'Thriller' -Michael Jackson, 1982- me acuerdo de toda esa época». Con la mente puesta en el recuerdo, Ignacio lo cuenta como si estuviera viviendo de nuevo esos años: «Mi mujer y yo nos conocimos y éramos amigos de toda la vida, pero en el 83 fue cuando nos dejamos de tonterías y dijimos de ser novios de una vez». Para Ignacio, la canción de Thriller suena a verano, a momentos en los que surge el amor aunque los zombis no sean de lo más romántico.

Para este patrón, que vive gran parte de sus días en alta mar, el tiempo y los veranos tienen otra forma diferente. Cuando él cuenta que está en Cabo de Gata, no es que esté tumbado al sol, es que está surcando los mares en busca de pescado.

Y allí, en el barco, trabajando, es cuando «pone Youtube» y deja sonar la música mientras los peces saltan y él se esfuerza por traer buenas capturas a la lonja. A veces entona canciones de Joaquín Sabina, Juan Luis Guerra o Caminantes Mediterráneos. Pero «depende del momento y del ánimo que se tenga. Hay veces que pongo Bob Marley, soy fiel a mi música de siempre» admite, esbozando una sonrisa «pero todo depende del momento, hay veces que me apetece escuchar salsa». Sin embargo, todos estos artistas «no hacen música para el momento, hacen música para escuchar durante años» reafirma el pescador.

Por eso, a Ignacio le gusta las canciones que se puedan cantar en alta mar. «Despacito es música para vender, no es algo que me llame la atención y menos para escucharlo en el barco», confiesa.

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