La LAC generó 18 millones de deuda en sólo año y medio

La instalación de las máquinas, los autobuses y la señalización costó 11,3 millones. /Antonio Sánchez
La instalación de las máquinas, los autobuses y la señalización costó 11,3 millones. / Antonio Sánchez

El Ayuntamiento ya ha abonado a la Rober una tercera parte del dinero pendiente por el sobrecoste de esta línea del transporte público

ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

La Línea de Alta Capacidad (LAC) generó al Ayuntamiento de Granada una deuda de 18 millones de euros entre 2014 y 2015. En sólo año y medio, la reforma del sistema público de transporte de la capital dejó una ‘losa’ en las arcas municipales de la que, hasta el momento, sólo se ha pagado una tercera parte –seis millones–, según informaron fuentes municipales. Esto provoca que la ciudad todavía tiene doce millones de deuda con la Rober procedentes de servicios prestados durante los dos primeros años de la LAC y que no han sido abonados al agotarse la partida presupuestada para los autobuses, ya que la previsión realizada en su día por Telesfora Ruiz (PP) de lo que se iba a ahorrar con este nuevo sistema de transporte público no se cumplió.

La reforma que en su día realizó el PPimplicaba, según los cálculos realizados, que el coste de los autobuses de Granada iba a ser de ocho millones de euros cuando la LAC se estabilizara en la ciudad, pero las cuentas finalmente han dibujado un escenario completamente distinto. Esto implicó, por ejemplo, que en 2015 el precio de este servicio público se duplicara por la pérdida de viajeros, algo que podría haberse repetido este año por la puesta en marcha del metro si no se hubiera realizado el ajuste de líneas previsto para el mes de abril. A ello se unieron unos ajustes que el área de Movilidad municipal realizó, que implicó la creación de líneas que en un principio no estaban contempladas y que provocaron que los autobuses tuvieran que hacer más kilómetros y en consecuencia aumentara la factura que la Rober pasa al Ayuntamiento por la prestación de servicio.

Actualmente, el coste del transporte público se encuentra en 13,5 millones, según los cálculos realizados por el área de Movilidad a IDEAL. Esto implica que cada año –dado que las cuentas se encuentran prorrogadas y lo contemplado es inferior– el Ayuntamiento debe realizar generaciones de crédito extraordinarias para poder abonar la factura mensual que registran los autobuses y, de paso, reducir la deuda con la Rober.

Otros gastos

Además de este agujero que la prestación del servicio provocó, la implantación de la LAC tuvo para la ciudad varios costes importantes próximos a los quince millones que, en parte, impidieron al área de Movilidad contar con liquidez suficientes para afrontar las facturas con sobrecoste que mes a mes llegaban a las oficinas municipales. Así, en la compra de los autobuses, la instalación de las máquinas y la señalización se invirtieron 11,3 millones. Las paradas y las marquesinas salieron ‘gratuitas’ –su coste se sitúa en los dos millones– a cambio de ceder a un empresa la gestión de las mismas durante los próximos 17 años. Los folletos de publicidad se llevaron medio millón de euros, ya que hubo que cambiarlos varias veces por la modificación de las líneas. Y también la prolongación del periodo de gratuidad del servicio, que en principio iba a ser de unas semanas y finalmente se alargó dos meses, costó otro medio millón que no estaba contemplado.

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