Rebajan la pena a los presuntos violadores de una joven granadina porque su embriaguez era «moderada»

El tribunal vio los vídeos que los captaron en la discoteca./FRAN MANZANERA
El tribunal vio los vídeos que los captaron en la discoteca. / FRAN MANZANERA

Juicio a dos tipos por la supuesta violación de una joven a la que conocieron en la disco | La fiscal rebaja de 14 a 5 años de cárcel su petición tras ver las grabaciones de las cámaras del local y del hotel donde acabó con uno de ellos, que afirma que fue sexo consentido

Y. HUERTASGRANADA

Las cámaras de videovigilancia de una conocida discoteca de la capital captaron cómo dos hombres se acercaron a una mujer que bailaba con una amiga entre la multitud. Eran las cinco de la madrugada del 15 de marzo de 2015 y las invitaron a una copa. La joven y uno de los individuos comenzaron a bailar. Hubo besos. Finalmente abandonaron el local y se dirigieron a un hotel, donde los dos tipos, que son de otra provincia, iban a pernoctar. Allí también había cámaras y grabaron cómo la chica y su compañero de baile irrumpían en el hall para subir a la habitación 444, donde presuntamente se produjo una doble violación.

El pasado jueves se celebró en la Sección Segunda de la Audiencia de Granada el juicio por estos hechos y los magistrados visionaron con detenimiento las imágenes de la discoteca y del hotel a fin de comprobar cómo la granadina fue abordada, cuál era su estado y cómo transcurrió aquella noche de fiesta que acabó en denuncia y en un proceso penal en el que sus supuestos agresores se enfrentan a penas de hasta 15 años de prisión.

La fiscalía descarta que le administraran algo químico y cree que se aprovecharon de que iba bebida

La mujer denunció porque tras besarse con aquel tipo y tomarse la última copa -al parecer la cuarta de aquella madrugada- ya no recordaba nada más hasta que, sobre las ocho de la mañana, despertó en la habitación, desnuda de cintura para abajo y con el pelo mojado. Poco a poco, conforme pasó el tiempo, otros «pequeños recuerdos parciales» fueron aflorando en su mente. Eran como «flashes» en los que veía a dos hombres, uno moreno y otro con el vello más rubio, encima de ella, «moviéndose». Las muestras de su cuerpo analizadas determinaron que en su vagina y zona púbica había ADN de dos varones.

La abogada de la chica mantiene los cargos por agresión sexual contra los dos y solicita 15 años

El juicio quedó ayer visto para sentencia, después de que la fiscal rebajara de 14 a 5 años de prisión su petición de condena para los acusados, que niegan los hechos. Uno de ellos, el que la llevó al hotel, aseguró que las relaciones que mantuvieron fueron consentidas. El otro negó haber practicado sexo con ella y justificó la posible presencia de sus restos biológicos con que se había duchado en el hotel y se había secado con una toalla que luego habría usado la joven.

Para la fiscal, que inicialmente los acusaba de agresión sexual, lo que ocurrió fue que los dos tipos «se aprovecharon» de la denunciante cuando ésta, pese a que sus amigos testificaron que la dejaron «en perfectas condiciones», perdió el contacto con la realidad. «No podemos decir que estas personas hicieron uso de algún tipo de sustancia porque no se ha practicado prueba alguna al respecto», admitió la fiscal. Por eso, concluyó que presentaba «una embriaguez moderada».

Los forenses, de hecho, hicieron un cálculo «retrospectivo» del índice de alcohol que podía tener cuando subió a la habitación y señalaron que pudo ser «de 1,56». Lo que está claro es que en aquel cuarto «hubo vómitos y pérdida de memoria», recalcó la fiscal, convencida de que la mujer, por su estado, «no podía prestar un consentimiento válido». Así, los acusó de cometer un delito de abuso sexual y reclamó cerca de 16.000 euros de indemnización y 6 años de alejamiento.

«Contundente»

Por su parte, la abogada de Amuvi Yolanda Solana, que ha representado a la víctima como acusación particular, mantuvo su petición de 15 años de prisión para ambos por agresión sexual. Resaltó que el testimonio de su cliente siempre ha sido «contundente y sin contradicción» y recordó que aunque no se haya podido detectar en los análisis otro tóxico distinto al alcohol, las sustancias sinérgicas «suelen desaparecer del cuerpo por horas transcurridas». A la joven se le hicieron las pruebas a las tres de la tarde del día siguiente.

Cuando subió al hotel, «tenía sus facultades mermadas y su estado era compatible a la vulnerabilidad química», señaló la abogada, para recordar que la chica llevaba sin tener sexo desde 2014 y no es lógico que se acostase «con dos desconocidos aquella noche y sin protección». Asimismo, puso de relieve que en las grabaciones se podía apreciar que salía «tambaleándose», un extremo que fue rebatido por la defensa. «Fueron relaciones absolutamente consentidas. La presunción de inocencia se destruye con pruebas y decir que no lo fueron es faltar a la verdad», apostilló uno de los letrados defensores. Ahora será la Audiencia la que trate de reconstruir lo que pasó entre las cuatro paredes de la habitación 444.

Fotos

Vídeos