Adiós a Pepe Borland, el granadino que amó el deporte sobre todas las cosas

José Borland, con el dorsal número 5, en una competición en Sierra nevada./ARCHIVO IDEAL
José Borland, con el dorsal número 5, en una competición en Sierra nevada. / ARCHIVO IDEAL

Ni una grave lesión en una pierna impidió que Pepe saliera cada día con la bici, los esquíes o los bastones para andar por la montaña hasta sus 87 años. El mundo del deporte granadino siente su pérdida

F. M. P.

José Borland Narváez ha sido uno de los mejores deportistas que ha dado Granada, un admirable ejemplo de pasión, vocación y dedicación, algo que dejó patente durante muchos años en las competiciones nacionales de esquí nórdico y que no abandonó en ningún momento cuando, retirado de la lucha por los títulos, se entregó en cuerpo y alma a disfrutar de otras disciplinas deportivas por puro placer. José Borland no solo acaparó títulos regionales durante su dilatada trayectoria como fondista, sino que añadió a su gran palmarés puestos de honor en Campeonatos de España y más de una medalla en los nacionales de Educación y Descanso. Sus enormes facultades le llevaron incluso a establecer un récord en la súbida desde Granada al Veleta por el Camino de los Neveros, no homologado por la Federación de Atletismo, que entonces no contemplaba esa prueba, pero sí avalado por un cronometraje riguroso.

Inicios en el atletismo

En una entrevista de José Luis Entrala, publicada en el libro 'Hicieron historia en el deporte', comentaba el propio Borland que se inició en el atletismo porque era un deporte más barato que el esquí. «Al atletismo le debo lo más importante de mi vida, haber conocido a mi mujer. Fue en unos Campeonatos Nacionales de Campo a Través, en Soeria. La conocí en aquellos dos días, seguimos con la correspondencia y tal... y a los 5 años nos casamos. Fue flechazo total», recordaba Borland en la entrevista.

Repasaba su vida deportiva en esas páginas y explicaba que el esquí llegó tarde a su vida porque era un deporte caro. Por eso lo alternaba con el atletismo. «Mi gran suerte fue hacer la mili en la Compañía de Esquiadores de Sierra Nevada. De los 14 meses de servicio pasé 8 en la Hoya de la Mora (...). Total, que gracias al servicio militar me convertí en esquiador», recordaba. Su afición por el esquí se fraguó a golpe de afición, porque cuando él se inició no existían medios mecánicos. Para poder disfrutar de la nieve, salían a las cuatro de la mañana para subir por el Camino de los Neveros. Descansaban en el Purche y sobre las diez y media de la mañana estaban en el kilómetro 26, «donde nos uníamos a la primera comitiva que iba al primer albergue o a los Peñones de San Francisco». Hasta ahí llegaban las máquinas quitanieves, recordaba Borland de aquellos años en que sólo unos pocos tenían el valor y la entrega de hacer esas largas caminatas para deslizarse por la nieve.

Incansable

Ni el paso de los años ni las enfermedades ni alguna que otra grave lesión, una de ellas reciente, logró apartar a este granadino de la práctica activa del deporte. Pepe Borland alternó el esquí con el tenis, la bicicleta de montaña y el montañismo. Para él no había días en blanco. Tenía planificada la actividad que tocaba y la llevaba a la práctica con asombroso entusiasmo y haciendo gala todavía, pese a sus 87 años, de un potencial físico envidiable.

El sábado, como tantos otros días, José Borland abandonó su vivienda familiar en el Parque de las Infantas de la capital para darse un largo paseo por la baja montaña de Sierra Nevada. No se sabía si al pueblo alto al que quería ascender era el de Huétor Vega o el de Huétor Santillán ni qué le había podido ocurrir camino de cualquier parte. No retornó el sábado, tampoco lo hizo el domingo y saltaron las alarmas. El lunes por la mañana, un helicóptero del 112 exploró muchas zonas próximas a Granada. También un grupo de amigos de la Real Sociedad de Tenis de Granada, de la que es socio, buscó por los parajes que solía frecuentar, mientras que otro grupo organizado por la Federación Andaluza de Montañismo recorría otras rutas. Búsqueda por momentos infructuosa hasta que su cuerpo apareció sin vida en una vereda del Camino de los Neveros, muy cerca de donde se había montado una carpa para aglutinar allí todas las posibles operaciones de búsqueda.

José Borland es una persona muy conocida y querida en Granada, no solo por su faceta deportiva, sino igualmente por su actividad empresarial. Durante muchos años, junto a José Requera, su socio, regentó Deportes Nevada, una de las tiendas pioneras en la venta de artículos de esquí y montaña de Granada. Y también durante muchos años fue profesor de esquí en Sierra Nevada.

Condolencias de Diputación

La diputada de Deportes y Administración Electrónica, Purificación López, ha lamentado hoy el fallecimiento del veterano deportista granadino, José Borland, que desapareció el pasado sábado mientras practicaba senderismo.

La diputada, en nombre de la corporación provincial, ha querido trasladar sus condolencias a su familia y amigos, y ha subrayado «el cariño y el afecto que se había ganado Pepe Borland en el mundo del deporte granadino, donde era conocido y reconocido por su larguísima trayectoria».

«Fue un deportista admirable y único, con un físico privilegiado, que practicó varias disciplinas y todas de forma sobresaliente», ha recordado Purificación López, que ha subrayado que «su pérdida deja un tremendo vacío en toda la provincia y, particularmente, en todas las personas que practican y sienten el deporte con la misma devoción y entrega que Pepe Borland».

Fotos

Vídeos