Detenido por tentativa de homicidio tras irrumpir en un bar al grito de «os tengo que matar por racistas»

La Guardia Civil le requisó un cable de acero y un cuchillo con el cual sembró el pánico entre los clientes del establecimiento

JOSÉ R. VILLALBAGRANADA

La Guardia Civil ha detenido a un individuo de 46 años en Guadahortuna acusado de tentativa de homicidio y amenazas. El arrestado, quien suma numerosos antecedentes alguno por amenazas anteriores, portaba un cuchillo y un cable de acero que escondía en un bolsillo del pantalón.

Los hechos ocurrieron sobre las 16. 40 horas, días atrás, en un bar de este municipio de la provincia granadina. Un particular avisó a la Guardia Civil porque un individuo estaba alterando el orden entre los clientes de un bar y daba muestras de estar muy nervioso y agresivo.

El protagonista de estos hechos utilizó un cuchillo que pudo ser recuperado por los agentes, según las fuentes consultadas por este periódico, para amenazar de muerte a los allí presentes. Entre amenaza y amenaza, hubo quien vio su vida peligrar porque la hoja afilada del cuchillo la tuvo muy cerca del cuello creyendo que en cualquier momento podía ocurrir lo peor. De hecho, además del cuchillo, este individuo portaba un cable de acero escondido en el bolsillo del pantalón que presuntamente le puso en el cuello a alguno de los clientes de este bar y no precisamente con buenas intenciones.

Hicieron falta varios agentes para reducirlo debido a su estado de nerviosismo

Nadie supo explicar a los agentes de la Guardia Civil el motivo que enervó los ánimos de este parroquiano para liar el desaguisado que montó en el bar de Guadahortuna donde sucedieron los hechos. El caso es que los clientes y el propietario del establecimiento se vieron seriamente amenazados por este sujeto, también vecino de Guardahortuna, quien se encontraba tan fuera de sí que obligó a varios agentes a emplearse a fondo para reducirlo debido a su estado de nerviosismo.

No contento con todo lo montada en el interior del bar, incluidas las amenazas de muerte y la tentativa de homicidio, este sujeto lanzó una advertencia a los allí presentes antes de marcharse a grito limpio: «Antes de irme al pueblo os tengo que matar a alguno por racistas», sentenció.

Tampoco se explica nadie el motivo de este nueva amenaza, cuando previamente había intentado usar el cordón de acero y el cuchillo contra alguno de los presentes en el bar.

La Guardia Civil, tras lograr reducir a este individuo, lo condujo a dependencias del instituto armado donde quedó ingresado en los calabozos en espera de ser puesto a disposición judicial.

Los clientes del bar pudieron respirar tranquilos una vez que la Guardia Civil se llevó detenido a este vecino de Guadahortuna, después de que durante una hora aproximadamente se vivieran situaciones de mucha tensión en el interior del establecimiento donde fue arrestado este individuo, quien tiene un amplio historial delictivo.

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