710 millones de euros 'tirados' en infraestructuras en Granada

El 26 de marzo Traumatología volverá a funcionar como antes del traslado. /RAMÓN L. PÉREZ
El 26 de marzo Traumatología volverá a funcionar como antes del traslado. / RAMÓN L. PÉREZ

En 20 años se han malgastado cientos de millones en la LAC, los hospitales o las carreteras de la provincia

ÁNGELES PEÑALVER Y AMANDA MARTÍNEZ

La línea de alta velocidad de los autobuses urbanos (LAC) se puso en marcha por el equipo de Torres Hurtado y con las quejas de la ciudadanía y de la oposición. Igualmente la fusión hospitalaria –impulsada por la Junta– tenía muchos detractores entre los sanitarios, a los que se sumaron los pacientes cuando –después de tres meses– vieron cómo funcionaba el nuevo modelo.

Finalmente, como la fusión hospitalaria van a desaparecer del mapa urbano de Granada en apenas dos meses. Han durado poco, pero su secuela serán decenas de millones en euros gastados en vano: en concreto, tras la operación de desmantelar la línea de autobuses de alta velocidad se habrán echado a perder más de 4,5 millones de euros en publicidad, obras y billetes gratuitos. Igualmente, las obras para convertir y desconvertir Traumatología en un Maternal y el Clínico en un hospital Traumatológico y luego de nuevo en un hospital general, sumadas a los traslados de pacientes, costarán 17,6 millones a la Junta de Andalucía.

En total, en los últimos 20 años, se han despilfarrado en la provincia 710 millones de euros en planes irrealizados o abandonados: con ellos se podrían haber construido tres hospitales Clínicos o un nuevo Campus de la Salud al completo.

Los capítulos de dinero público invertido en balde se repiten periódicamente. El siglo XX se despidió de Granada con el derribo de una torreta que nunca se debió construir en el auditorio de la Chumbera. Aquella demolición costó 90.000 euros y se ejecutó el 26 de marzo, el mismo día que 19 años después los dos hospitales de Granada –Clínico y Virgen de las Nieves– volverán a funcionar como si nada hubiera pasado tras años de mudanzas y ‘desmudanzas’.

Tres infraestructuras en las que se despilfarraron 405 millones de euros en total. / CHAPA E IDEAL

En el siglo XXI hemos asistido a la construcción millonaria de las vías de un AVE a ninguna parte, acabado en una verja en mitad del campo en la provincia de Sevilla tras una inversión de 280 millones; o al montaje de kilómetros en doble vía, por valor de 400 millones, para luego recortar el resto del trazado, dejando el proyecto de conexión con Madrid para que sólo pase un tren con destino u origen a Granada.

La escrupulosa y cara operación para sados y los restos amontonados desde hace una década en el aparcamiento de la Constitución. El millón y medio que se invirtió en el espacio escénico, en la maqueta y estudio del proyecto, se echó a perder cuando se descartó hacer el edificio. El Atrio de la Alhambra se comió 2,5 millones del presupuesto de la Junta y finalmente no se llevará a cabo. Y el carril bici del Zaidín, el que mandó demoler Torres Hurtado para después volver a rehacer otro en la calle Poeta Manuel de Góngora, se saldó con 390.000 euros menos para las flacas arcas municipales.

Las maneras de emplear en balde el dinero público pueden ser muy variopintas, por ejemplo, el estudio de proyectos como el cierre del anillo, para la construcción de una Ronda Este desde Cenes a la A92 a la altura de Víznar, fue pagado dos veces, una por el PP -110.000 euros- y otra por el PSOE -276.000 euros- para finalmente no acometer la obra en ninguno de los dos casos.

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