«Deseo que la gente tenga una vivienda y un salario dignos»

Ana Sánchez, directora de Calor y Café de Granada./RAMÓN L. PÉREZ
Ana Sánchez, directora de Calor y Café de Granada. / RAMÓN L. PÉREZ

Ana Sánchez es la directora de Calor y Café, que este año ha ofrecido cenas en Nochebuena y Fin de Año a sus usuarios

BEATRIZ RODRÍGUEZGRANADA

Ana Sánchez, directora de Calor y Café de Granada, lleva veintinueve años con la gente de la calle. La asociación se dedica a trabajar con personas sin hogar, con todo lo que conlleva ayudar a este colectivo.

En la asociación dan desayunos, meriendas, tienen duchas, lavadoras, la gente se afeita, hacen reparto de alimentos, están con las familias y tienen dos pisos de acogida.

Ana explica que suelen atender a todas las personas que acuden a la asociación. «En Nochebuena vinieron a cenar 259». En Nochevieja también atendieron a todo el que acudió por allí. «El resto de días no damos cenas, vienen a desayunar entre ochenta, noventa y cien personas, y meriendas damos unas ciento cincuenta, unos días más otros días menos. Entre veinte duchas, diez lavadoras, tenemos también un despacho de ropa para treinta o cuarenta personas».

«Todas las personas que vienen no son gente sin techo, algunos de los que atendemos sí tienen, pero sus pagas son muy pequeñas y vienen a la asociación a merendar, a ducharse para no gastar agua, no gastar luz, etcétera».

Ana explica que está pasando muy bien estas fechas, con 'su' gente, abriendo todos los días y haciendo la cena de Nochebuena y la de Nochevieja. «Las experiencias de la Navidad siempre son entrañables, como son nuestros usuarios y somos como una familia, estamos todos juntos, son unas experiencias preciosas». «Por ejemplo, la Nochebuena fue alucinante, la gente cantando, riendo, llorando, son experiencias muy bonitas, no se pueden contar con palabras», resume. «Además venían muchas familias con sus hijos para servirle la comida a la gente, fue muy bonito», declara orgullosa.

La directora explica que el día de Reyes no hacen nada, porque ya hay mucha gente repartiendo juguetes. «Nosotros abrimos con nuestros desayunos y nuestras meriendas y ya está. Sólo celebramos la Nochebuena y la Nochevieja y el resto del año hacemos lo mismo todos los días, hacemos las comidas con todo lo que la gente trae, que es muy generosa y siempre sobra», señala. Los voluntarios, en estos días de fiesta, «los vestimos de gala con nuestros pantalones negros, nuestras camisas blancas y nuestras pajaritas y estamos con ellos de forma más especial».

La directora de Calor y Café desea para el nuevo año que la gente tenga una vivienda, un salario digno para poder vivir en sus casas como hacen la mayoría, además de salud para todos. A Ana le gustaría cambiar la injusticia y que la gente tomara conciencia de lo que está pasando en el mundo.

Fotos

Vídeos