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Tenis | Masters Montecarlo

Nadal saluda con sufrimiento a la tierra batida

Rafa Nadal golpea a la bola.
Rafa Nadal golpea a la bola. / Afp
  • El balear vuelve a su superficie favorita con una trabajada victoria en tres sets ante el británico Kyle Edmund

Volvió la tierra batida al calendario de Rafa Nadal y lo hizo acompañada de la sonrisa del manacorense, que ya sabe lo que es ganar sobre polvo de ladrillo esta temporada. Nadal se impuso al británico Kyle Edmund en tres sets muy distintos entre sí 6-0 5-7 y 6-3 en dos horas y veinte minutos de partido. Nadal, que comenzó como un niño con zapatos nuevos después de muchos meses sin competir en tierra batida, pasó como un ciclón por encima del joven británico Kyle Edmund, quien a sus 22 años cuenta como mayor logro ser escudero de Andy Murray en la Copa Davis 2015.

Un Nadal enchufado no dio opción al británico, encogido por la situación ante un gigante que ha levantado nueve títulos en esta plaza de Montecarlo. Edmund solo pudo correr a por la bola de un lado hacia otro y escuchar al juez de silla cantar «game Nadal» por seis veces consecutivas. No es la tierra la superficie favorita de Edmund, quien solo ha ganado seis partidos ATP en estas condiciones -aunque sí que cuenta con dos títulos challenger sobre polvo de ladrillo-, pero el correctivo era muy duro para el número 45 del mundo. El manacorense se vengó del 6-0 que encajó en Miami ante Kohlschreiber y comenzó el segundo set con rotura arriba (2-1), pero un inesperado mal juego al saque, culminado con una doble falta igualó la contienda. Entró Nadal en una espiral de errores que se sumó al mejor momento del británico en el partido. Edmund comenzó a lanzar golpes ganadores de derecha a doquier -29 sumó al término del encuentro- y sobre pasó las bolas altas con efecto liftado del balear. Si bien las armas de Kyle encuentran su mejor ayuda en pistas rápidas, el gran escenario que es Montecarlo le dio la opción de romper el saque de Nadal una vez más y hasta de tener pelota para el 5-2. Nadal despertó de su despiste y logró reconducir la situación (4-4), pero cuando todo indicaba que el partido acabaría rápidamente, Edmund sacó varias derechas mortíferas y se apuntó, sobre el saque del balear, el segundo set.

Los nervios atenazaron a Nadal, que ante la atenta mirada de Guillermo Vilas -con el que está igualado a 49 títulos sobre arcilla-, tuvo que recurrir a lo mejor de sí mismo para evitar que el susto de Edmund fuera a mayores. El británico llegó a disponer de una bola de rotura para tomar ventaja, pero Nadal, más acostumbrado a estas situaciones, se impuso a su efervescencia y calmó los ánimos con un carrusel de rotura (tres para Nadal una para su rival) que le llevó a cerrar el partido por 6-3.

Con esta victoria continúa vivo el sueño de Nadal de revalidar su título en Montecarlo, lo que supondría convertirse en el primer jugador en la historia en conquistar en diez ocasiones el mismo torneo, un hito que el manacorense podría repetir en el Conde de Godó y en Roland Garros. En la siguiente ronda, Nadal también tendrá un enfrentamiento complicado ante el alemán Alexander Zverev, a quien ya venció en el pasado Abierto de Australia en cinco sets, tras remontar un 1-2 inicial. Nadal ha vencido en dos ocasiones a Zverev, la anteriormente mencionada y en Indian Wells 2016, cuando el balear tuvo que hacer frente a una bola de partido en contra para conseguir la victoria, por lo tanto, será su primer enfrentamiento sobre arcilla.