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Dakar

Barreda sucumbe en la etapa más dantesca

Barreda (I) desmonta el manillar de la moto de su compañero de equipo, Demian Guiral.
Barreda (I) desmonta el manillar de la moto de su compañero de equipo, Demian Guiral. / EFE
  • El valenciano pierde todas sus opciones de victoria en una de las etapas más duras de los últimos años, que se ha saldado con 46 pilotos con hipotermia

Cuando la ASO presentó el recorrido del Dakar 2015, todos los competidores miraron con especial recelo la etapa maratón en tierras bolivianas. Elegir el árido Salar de Uyuni, una de las tierras más baldías del mundo, para esta importante jornada fue la respuesta de la organización a los que recordaban que el Dakar africano sí era duro de verdad. Nadie, ni ellos mismos, se esperaba que fuera a caer una tromba de agua que convirtiera el desierto salado más alto del mundo en un lago casi helado.

Sin los coches ni los camiones, a los que les tocaba la jornada de descanso, fue una jornada que llevó al límite la resistencia física de los pilotos y mecánica de motos y quads. El frío que ya les recibió el domingo se intensificó este lunes en esa zona a más de 4000 metros de altura, junto una intensa y correosa lluvia. En este caso, calificarla de correosa es literal: la sal y el agua provocaron que muchas motos sufrieran averías mecánicas imposibles de arreglar. Por ejemplo, Jordi Viladoms, segundo clasificado en 2014, rompió el motor de su KTM y se vio obligado a abandonar. Fue uno de los cuatro pilotos del 'top 20' que sucumbieron al inicio de esta jornada absolutamente dantesca.

Pese a que ya sabían que iba a ser un día helador, ningún piloto estaba totalmente preparado para el intenso frío que sufrieron en esta jornada. Un total de 46 pilotos tuvieron que ser atendidos con síntomas de hipotermia, como el español Gerrard Farrés, que incluso fue trasladado a un hospital. Lo que tuiteaba el piloto de Gas Gas fue un ejemplo de los muchos casos que ocurrieron en esta infernal jornada: «Me sabe muy mal, pero se acabó el Dakar. En el km 20 mi moto se ha parado y he estado intentando repararla. He luchado hasta el último momento pero hacía muchísimo frío y llovía y he tenido una hipotermia. Por suerte me han evacuado y ya me estoy recuperando. Gracias a todos por vuestro apoyo».

También los competidores de quads sufrieron una auténtica pesadilla. Por ejemplo Ignacio Casale, que llegaba segundo en la general, confesó que temió por su propia integridad física debido a la lluvia y se tuvo que refugiar en casa de un boliviano de la zona para resguardarse. Obviamente, todos los competidores abroncaron severamente a los representantes de la organización, que estoicamente aguantaron las quejas en la meta.

Adiós a las opciones de Barreda

Entre los damnificados por los múltiples problemas de la etapa estuvo, ni más ni menos, que Joan Barreda. El que era líder del Dakar en motos ya llegó el domingo al 'bivouac' de la primera parte de la maratón con el manillar partido, y dado que no podía contar con apoyo mecánico, tuvo que montar el de la moto de su compañero Demian Guiral, que aceptó la disciplina del equipo Honda a regañadientes y se vio obligado a abandonar. El valenciano esperaba que las cosas le fueran mejor este lunes, pero ocurrió todo lo contrario.

Antes de llegar al kilómetro 378, donde por la lluvia se adelantó la neutralización y que llegaría hasta el 746, ya había cedido hora y media con el grupo de cabeza por una rotura en su moto. Barreda ha visto cómo su mejor oportunidad de ganar el Dakar se le ha escapado entre los dedos en apenas dos días. La otra cara de la moneda es Marc Coma, que apunta a su quinta victoria en el Dakar pero que no podrá relajarse ni un ápice. El barcelonés acabó la etapa a siete minutos y 37 segundos del vencedor de este caótico día, el chileno Pablo Quintanilla, y ahora sin Barreda cuenta con un ligero colchón de nueve minutos y once segundos sobre el portugués Paulo Gonçalves, que también tuvo serios problemas para acabar la jornada.

Pese al mal sabor de boca que han dejado los abandonos de Farrés y Viladoms, además los problemas de Barreda, la jornada se cerró con muy buenas actuaciones de Juan Pedrero y Laia Sanz. El piloto de Yamaha luchó por la victoria de la etapa hasta los últimos metros, e incluso en el sprint de 38 kilómetros hasta la meta parecía que iba a poder conquistar el día. Al final sólo le separaron once segundos del vencedor Quintanilla, aunque ha quedado por delante del tercer clasificado del día, el eslovaco Stefan Svitko, por sólo un segundo. Por su parte, la trece veces campeona del mundo de trial y diez veces campeona del mundo de enduro Laia Sanz logró su mejor clasificación en una etapa del Dakar al finalizar esta titánica jornada en una meritoria quinta plaza, que le permite subir varios puestos en la general y acercarse un poco más a su objetivo del 'top ten'.