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Javier Fernández en plena actuación.
Javier Fernández en plena actuación. / Ramón L. Pérez

patinaje

«Si yo fuera el alcalde, haría de Granada una zona de alto rendimiento en hielo»

  • Javier Fernández, bicampeón del mundo y pentacampeón de Europa de patinaje artístico

  • El patinador inauguró junto a los cantantes Huecco y Henry Méndez el Igloo de Pulianas con una velada divertida y con asistencia de un millar de espectadores

Javier Fernández López (Madrid, 1991) es un tipo rematadamente sensato. A sus 26 años le ha dado varias vueltas al mundo y lo ha ganado todo, o casi todo. Sólo se le resiste una medalla en los Juegos Olímpicos de invierno aunque dice, será suya el año que viene en Pyeongchang (Corea del Sur).

Un deportista de discurso rico, fluido y coherente que no rehuye las preguntas que golpean directas a la mandíbula y al que siempre se le dibuja una sonrisa cuando alguien le pide un 'selfie' por la calle. Este pasado viernes por la mañana atendió a quienes lo reconocieron a las puertas de El Corte Inglés, donde presentó el espectáculo que por la tarde, ofreció a un millar de granadinos.

Le vimos por última vez en Granada, de forma oficial, hace algo más de dos años. Se le ha echado de menos en la emergente ciudad del hielo...

Sí, recuerdo que aquí disputamos el Campeonato de España de patinaje artístico. Fue en diciembre de 2014, justo antes de la Universiada. Granada es una ciudad que me encanta, que me divierte, me apasiona, me gusta... Y siempre que me dicen que tengo que venir por aquí, lo hago sin problemas.

Cuando lo hace, ¿tiene tiempo para pasear?

Conozco muy bien la ciudad. Bueno, quizá no tan bien como los granadinos, pero sé dónde ir a comer, a tomar algo o a pasear. Me gusta indagar y descubrir sitios nuevos

El club Hielo Granada ya cuenta con casi trescientos jóvenes patinadores, artísticos y de hockey. ¿Qué mensaje puede lanzarles el campeón del mundo para que sigan sus pasos?

El mensaje más importante que podemos dar a los niños es que disfruten. Muchas veces nuestras familias nos quieren centrar en un trabajo súper intenso y nos olvidamos de ese gusto por lo que estamos haciendo. Por eso es importante no perder el cariño y la diversión dentro del hielo. Por supuesto, también hay que trabajar y esforzarse. Pero sin perder la diversión. Pasártelo bien es el primer paso para ser campeón algún día.

Supongamos que a usted lo nombran alcalde de Granada por un día, ¿qué haría para que en esta ciudad con dos instalaciones emergieran nuevos talentos del patinaje artístico?

Granada tiene un centro de esquí increíble y eso lo sé de primera mano. Así que quizá añadiría el patinaje en esos planes deportivos de futuro, creando una zona de alto rendimiento en Granada. Lo único, que necesitaríamos muchas horas disponibles en una pista de hielo, y esto requiere la ayuda del propio Ayuntamiento, porque no hay que olvidar que una instalación de hielo sigue siendo un negocio y si no son rentables, tendrían que acabar cerrando. Pero es una cosa que se podría estudiar.

Ahora que ha terminado la temporada, ¿qué próximos retos se propone?

Me voy durante un mes a Japón, donde tengo algunos compromisos, y en julio volveré a España para asistir a un campamento de verano y montar el programa largo con mi entrenador, al que me traigo desde Canadá. En agosto volveré a Toronto para empezar la nueva temporada.

Con los ojos puestos en Corea...

Sí. Afronto con muchas ganas los próximos Juegos Olímpicos de invierno. Los que van a ser el punto de la 'i' de mi carrera deportiva. Ojalá. Es una competición complicada, de mucha tensión, de mucha expectación... Pero una competición en la que si todo sale bien, puede cambiar mucho en el deporte español. Yo voy a trabajar para conseguir una medalla. Sé que puedo.

¿Deja entrever una posible retirada?

Es que en el patinaje sobre hielo, con 27 años ya eres de los más adultos de este deporte. Yo tengo 26 y estoy en un grupo de tres deportistas de entre los más viejo. Pasa más o menos lo mismo en la gimnasia rítmica o en otros deportes. Si tengo unas buenas Olimpiadas, pues a lo mejor digo que aquí lo dejo, o quizá sí que hago un Mundial o un Europeo. No lo sé, es una cosa que tengo que pensar después de esta temporada.

Como Carolina Marín al bádminton o Mireia Belmonte a la natación, usted es el estandarte del hielo y si algo ha conseguido, sin lugar a dudas, es dar a conocer el patinaje artístico al gran público.

Para eso los medios nos están ayudando muchísimo, a Carolina, a Mireia y a mí. Siempre digo que el fútbol es el fútbol pero, ¿quién conocía el tenis antes de tener a nuestro primer campeón? Pues seguramente que nadie. ¿Cuánto tardó en crecer? Pues un tiempo. Lo mismo está pasando con estos nuevos deportes como el patinaje, el bádminton o la natación. Luchamos muchísima gente en España, pero sé que estas cosas llevan tiempo. Seguro que detrás de mí vendrán otros patinadores que seguirán ayudando.