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La UEFA, harta de FIFA por los fondos de inversión

Un trabajador de la UEFA en la sede de Nyon junto al lago Leman.
Un trabajador de la UEFA en la sede de Nyon junto al lago Leman. / EFE

La UEFA se está empezando a hartar con la lentitud de FIFA a la hora de solucionar el problema de los fondos de inversión. Michel Platini lo dijo el pasado mes de diciembre en el Comité Ejecutivo de Bilbao, cuando lo consideró «una vergüenza»; en marzo se reiteró delante de Joseph Blatter durante el Congreso Ordinario de Astaná «una práctica que hace daño al fútbol y va contra la dignidad humana», insistió en el inicio del curso futbolístico en Mónaco a finales de agosto -«nos preocupa, no queremos ser cómplices pero es una decisión de FIFA»- y lo recordó en los pasillos de la reunión de Ginebra en la que se decidieron las sedes para la Euro 2020. «Voy a luchar por cambiar ese sistema en el que los fondos de inversión tienen cada vez un mayor protagonismo. La FIFA lo está estudiando, pero si ella no toma una decisión lo haremos nosotros. No podemos aceptar que los jugadores sean propiedad de entidades financieras. Nosotros tenemos que proteger el fútbol ante esta situación nueva. Hoy los jugadores no pertenecen a sus clubes, pero algo peor está pasando. Cada vez más son propiedad de compañías opacas controladas por agentes desconocidos o de fondos de inversión. Los jugadores no controlan sus carreras y son traspasados cada año para generar ingresos a individuos anónimos que sólo quieren manejar el dinero del fútbol. El dinero ahora es de esas entidades financieras, los clubes van a morir y no van a invertir en la formación de la cantera», es lo que Platini no puede sacarse de la cabeza.

Ahora 'The Guardian' explica que UEFA prepara una normativa de urgencia para evitar que los futbolistas sean propiedad de fondos de inversión. Las regulaciones estarían vigentes ya en la próxima temporada, aunque habría un período de transición para permitir a los clubes a cumplir con las nuevas reglas. Los infractores se enfrentarán a la prohibición de hacer fichajes o a su exclusión de la Liga de Campeones.

Cuando se habla de fondos de inversión aflora la figura de Jorge Mendes, que pese a negar relación con varios fondos con sede en Irlanda ha realizado operaciones con varios futbolistas que pertenecen a ellos como los españoles Roberto o Rodrigo Moreno al margen de todos aquellos futbolistas de América del Sur, donde arrancó esta práctica de que los futbolistas fuesen propiedad, en parte, de terceros. UEFA cree que estas prácticas generan un círculo vicioso «de deuda y dependencia» sin olvidar que pueden darse situaciones de dudosa ética entre jugadores, entrenadores y clubes que estén participados por dichos fondos, sin olvidar que podría generar en amaño de partidos.

Gianni Infantino, secretario general de la UEFA recuerda que suponen «una amenaza para la integridad de la competición deportiva, que daña la estabilidad contractual, que socava la relación de confianza que debe existir entre un jugador y el club que lo emplea, crea conflictos de intereses, y provoca que los jugadores tienen menos control sobre el desarrollo de sus propias carreras, además de mantener a los clubes en un círculo vicioso de la deuda y la dependencia, y dañar la imagen global del fútbol. No hay duda de que los inversores influyen en las políticas de transferencia de los clubes a pesar de que las reglas de la FIFA lo prohiben expresamente». Este viernes hay comité ejecutivo de FIFA, que ha creado un grupo de trabajo dirigido por Geoff Thompson, pero no está en el orden del día analizar este tipo de prácticas que por ahora sólo está prohibida en Inglaterra, Francia y Polonia.