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Una Bota de Oro para reanimar a Luis Suárez

Suárez posa con el Balón de Oro y su mujer.
Suárez posa con el Balón de Oro y su mujer. / AFP
  • «Ahora sí me encuentro al cien por cien», dice el uruguayo en la entrega de trofeo por sus 31 goles con el Liverpool, apuntando que «debutar en el Bernabéu sería especial»

Podría haber sido una entrega de la Bota de Oro espectacular, con Luis Suárez y Cristiano Ronaldo compartiendo escenario a escasos nueve días del clásico del Santiago Bernabéu, el primer partido que jugará el uruguayo tras su sanción de cuatro meses, pero la organización (la European Sports Media, con Marca como representante español) decidió que cada jugador tuviera el protagonismo individual que merecen sus 31 goles en 33 partidos de la pasada campaña, y de paso se evitó tener que desplazar a un barcelonista a Madrid o a un madridista a Barcelona en un calendario que no da respiro. Así, el primero en recibirla fue Luis Suárez en la antigua Fábrica Damm en un acto muy emotivo en el que destacó que no se mencionara el mordisco a Chiellini en ningún momento, aunque a Sofía Balbi, la mujer del goleador, se le escapó alguna lágrima al recordar un año tan difícil. Costará olvidar, pero es el primer paso para que el Barça disfrute de un crack rehabilitado que viene de marcar dos goles en un amistoso de Uruguay en Omán (0-3).

«Soy futbolista y siempre voy a decir que estoy preparado, pero si me preguntas antes de estos dos partidos con Uruguay tenía mis dudas después de tanto tiempo sin competir y realmente no lo estaba, pero como me preguntas ahora la verdad es que me siento muy bien, me he sentido mejor de lo que creía en estos dos encuentro y mi ilusión es ayudar ya a al equipo cuando el técnico me lo pida porque puedo decir que estoy al cien por cien. Debutar en el Bernabéu sería especial por la rivalidad que hay entre los dos clubs», explicó Luis Suárez, sincero y radiante de felicidad con su Bota de Oro brillando en sus manos. Ya tiene la mente en el clásico, pero tocaba todavía recordar su gran año en el Liverpool. Se le iluminaron los ojos al ver un mensaje de su amigo y excapitán, Gerrard. Y recibió el trofeo de manos de Kenny Dalglish, leyenda ‘red’, exjugador y extécnico del propio Luis Suárez, quien sustituye en el palmarés a Leo Messi, que ganó los dos últimos trofeos en 2012 y 2013.

Josep Maria Bartomeu, presidente del Barça, lideró la expedición azulgrana que acompañó a Luis Suárez, arropado por tres de los capitanes del equipo: Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Sergio Busquets. Faltó Messi, que todavía estaba de regreso de Hong Kong tras jugar y marcar un doblete con la selección de Argentina.

«Para mí no existe la adaptación, siempre he intentado salir al campo y jugar lo mejor que sé. Y eso volveré a hacer ahora. Siempre tienes que estar preparado», señaló Luis Suárez, hablando con determinación y decidido a integrar ese tridente mágico con Messi y Neymar, que se encuentra en el mejor momento desde que llegó al Barça como demuestran sus cuatro goles a Japón con Brasil (0-4).