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«García tenía un afán casi asesino por conseguir la exclusiva»

  • Vicente Ferrer | escritor

  • Vicente Ferrer, escritor de 'Buenas noches y saludos cordiales', explica que era necesario contar la historia de un periodista «de raza»

Vicente Ferrer es desde junio de 2015 subdirector del periódico digital El Español. Pero antes fue subdirector del diario El Mundo en su edición valenciana, jefe de sección de Opinión y redactor jefe de Madrid. Ha trabajado también en los periódicos Las Provincias y Mediterráneo, y ha sido redactor jefe de la revista Sector del Juego. Cuando se cumplieron diez años de la retirada de García, decidió hacerle una entrevista para el periódico. Recopiló tanto material que consideró que merecía la ocasión encontrarle acomodo en una biografía, la primera a un personaje «que merecía la pena». Así nació 'Buenas noches y saludos cordiales', de editorial Roca.

-¿Cómo se fraguó el libro?

-Es muy complicado quedar con él. Creo que lo hacía por dejarse querer un poco, pero también para cerciorarse de que yo iba en serio. Lo oía de chaval. Se me ocurrió hacerle una entrevista en 2012 por esos diez años sin García. Cuando empecé a documentarme desconocía incluso que no existía una biografía, cuando todos los grandes del periodismo la tienen. Empecé a recabar información. Pensé que era una lástima no aprovechar este material. En el libro se conoce a José María García, pero también a través del personaje se conocen todos esos años de la Transición en los que él, en periodismo, marcó los pasos.

-¿Por qué no existía una biografía?

-Le habían sugerido que escribiera sus memorias, pero él siempre se había negado. Aunque no me lo ha dicho él, mucha gente me comentó que quizá fuera porque nadie se atrevía a hacerla, al ser un personaje todavía muy influyente. Sus amigos aceptaban hablar conmigo, pero primero le pedían permiso a José María. Al principio no quería pero le advertí de que, quisiera o no, la iba a hacer, así que quedaría mejor si colaboraba. Sin su consentimiento mucha gente no habría querido aportar su testimonio, hubiera quedado pobre. Él no ha leído una línea antes de que se publicara; yo quería escribir luces y sombras del personaje.

-Desde su experiencia, y después de conocer a García, ¿entiende que es difícil encontrar periodistas así en el panorama actual?

-Es difícil. Quedan algunos, pero la sociedad en general tiende a acomodarse en todos los aspectos. Es una tendencia natural del bienestar y eso a veces adocena a los periodistas. Lo que llamamos un periodista de raza, siempre va a existir, y García lo era. Tenía instinto. Lo tenía para saber qué era noticia. También un afán casi asesino por la exclusiva. Ahora el tipo de información que se requiere es más reposado, de análisis. Otra virtud que tenía y que ha hecho como nadie es el sentido de la espectacularidad. Cuando estaba en el diario Pueblo y Legrá -boxeador cubano nacionalizado español- ganó un campeonato del mundo, él fue a recogerlo al aeropuerto en un descapotable de un amigo y fueron por todo Madrid con la policía abriendo paso, por ejemplo.

-¿El cambio de la sociedad, que ha convertido todo en un 'show', y el hermetismo de instituciones o clubes deportivos hace que ya no se puedan vender tan bien las historias?

-Habría espacio. El periodismo de García incluso sería necesario. Los tejemanejes de los clubes, los presidentes y la entrada de capital extranjero en los clubes... Es verdad que los clubes se han cerrado mucho en los últimos años. Muchos son ahora sociedades anónimas, son más una empresa que el club de la gente, y hace que sea complicado poder alumbrar la realidad por dentro. El periodismo duro, agresivo, que practicaba García hizo que le cerraran las puertas del Real Madrid para perjuicio de sus oyentes. Estaba vetado. Aun así, haría falta ese periodismo. El espectáculo que ahora se hace está muy bien, pero echo de menos noticias.

-Para quien quiera dedicarse a esto, ¿en qué se debe fijarse en el libro para sacar lo mejor de José María García?

-Sobre todo la originalidad. Ser diferente a todo es lo que le hizo tener éxito. Triunfó porque habló de lo que no hablaba nadie. Levantó las alfombras de los despachos de las federaciones y de los clubes de fútbol. Pero todos los modelos acaban agotándose y el suyo acabó no fracasado, pero ya no era el García de la época dorada. También la capacidad de trabajo. Él dice que hay pocas profesiones que te exijan tanta dedicación, por eso tiene que ser muy vocacional. Trataba de ser el primero en llegar a las cosas.

-¿De qué se hablará en el Foro de la Magdalena?

-Granada la eligió la editorial y tanto García como yo estamos encantados de venir aquí a hablar del libro. La charla consistirá en una breve presentación por mi parte, Él hablará un poco de la actualidad, algo improvisado, y después se dejará que la gente le haga las preguntas que quiera.