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Así va a ser el medio maratón más bello del mundo

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Los maratonianos, con el alcalde Francisco Cuenca y el concejal Eduardo Castillo, prueban el recorrido por debajo de la Alhambra. / A. A.

  • Probamos y analizamos junto al alcalde y el edil de Deportes el atractivo recorrido preparado para esta edición

Después de 34 ediciones, la próxima será la 35ª. Granada y su Ayuntamiento, con la figura del alcalde a la cabeza, apuestan de una forma más decidida y firme que nunca por afianzar un evento deportivo entre los más destacados del territorio nacional, y para ello han puesto toda la carne en el asador en la nueva edición del Medio Maratón Ciudad de Granada que se celebrará el día 30 de este mes de abril. Este fin de semana, y con motivo de la grabación del nuevo y precioso recorrido que han diseñado los técnicos para esta prueba, se dieron cita a las 10.00 horas de la mañana del sábado, en el Complejo deportivo Nuñez Blanca, los últimos ganadores de la pasada edición (en sus respectivas categorías), Manuel Santiago Molina y Zhor el Amrani, a quienes más adelante se les unieron, ya por el bello Paseo de los Tristes de Granada, el concejal de Deportes, Eduardo Castillo, y el alcalde de Granada, Francisco Cuenca. Todos con la intención de acompañarnos durante el recorrido y analizar los pormenores de la atractiva prueba.

En una mañana primaveral en Granada, con todo lo necesario para echar a correr, nos dispusimos a afrontar esos primeros kilómetros que este año el medio maratón nos depara desde la salida en la Avenida Emperador Carlos V hasta adentrarnos casi de un plumazo en la calle Padre Marcelino a la altura del km 4 de carrera. Se trata de un cambio importante en el inicio de esta prueba, ya que te adentra de una forma muy rápida en la calle Arabial, para así, bajando por calle Palencia, ir buscando directamente esos primeros 5 kms de la media que serán los más rápidos.

Desde ahí el recorrido es el mismo durante los siguientes kilómetros a los vividos en las dos últimas ediciones, con el paso por Avenida de Andalucía y Camino de Ronda antes de afrontar la exigente subida de Severo Ochoa que nos conducirá por la Avenida de la Constitución hasta el punto kilométrico 10, ubicada en la Avenida de las Fuerzas Armadas a la altura del Complejo de los Mondragones, lugar donde en esta edición se encuentra ubicado el punto intermedio para hacer el relevo.

Desde ahí la carrera es otra, y lo es en todos los sentidos. En los 11 kms que restan hasta cruzar la meta seremos capaces de recorrer algunos de los más bellos parajes que nuestra ciudad nos regala día a día. Pero es también a partir de ahí cuando la dureza de la prueba se hace más evidente y va cogiendo tintes de épica en algunos de sus tramos.

Desde Ancha de Capuchinos y subiendo por la Carretera de Murcia, buscaremos la majestuosidad que nos ofrece el Mirador de San Cristóbal, en una subida muy pendiente y con continuos zigzagueos que la hacen aún más dura. A esas alturas del recorrido, kilómetro 13, ninguno de los que estábamos realizando este reportaje pudimos dejar de contemplar la enorme belleza que asomaba a nuestra derecha, pero como bien comentaba Manuel Santiago, esta subida ya te deja muy ‘tocado’ para el resto de carrera, que es normalmente el más difícil de correr en un medio maratón: el último tercio de la prueba.

Y no es hasta llegar a la calle Pagés donde se suaviza de nuevo el perfil para buscar a toda velocidad, entre el empedrado mágico del Albaicín y su gente, la tan pronunciada bajada de la Cuesta del Chapiz. Ahí el peligro para el corredor se sitúa en bajar con demasiada velocidad o mala técnica, lo cual puede hacerte más daño del imaginado si no eres capaz de dosificar o de controlar tu postura corporal para evitar que las rodillas o cuádriceps sufran en exceso. Y es que quizás este perfil tan rompedor pueda hacer que la tan temida aparición de calambres, clásico en las pruebas de larga distancia, pueda hacer acto de aparición antes de tiempo para muchos, si no están debidamente entrenados o preparados.

Estampa sinigual

Con la imagen de la Iglesia del Salvador a nuestra derecha, dejamos atrás el duro empedrado y buscamos el Paseo de los Tristes, camino ya del kilómetro 15 de la prueba. Es ahí donde nos encontramos con dos ávidos corredores a los que casi sin querer, por la inercia de nuestro ritmo, alcanzamos de inmediato. Cual fue nuestra cara de sorpresa al comprobar que se trataban de nuestro alcalde y concejal de Deportes, Francisco Cuenca y Eduardo Castillo. Ambos, sin dudarlo ni un momento, se animaron a continuar con nosotros el resto del recorrido que nos llevaría hasta la meta en el Estadio Nuñez Blanca.

Eso sí, antes paramos un momento a reponer fuerzas con el refrescante sabor que te deja el agua de nuestro Granada, en una estampa sin igual, con la belleza de la Alhambra arropándonos en nuestro esfuerzo. Ya todos juntos, y ante el gentío que inundaba la Carrera del Darro, encaramos Plaza Nueva buscando afrontar otro exigente desafío, la empinada subida por Cuesta de Gomérez amparada por el verdor y sombrío que nos ofrece el bosque de la Alhambra.

El sonar del agua bajando a la par que nuestro corazón late, el acompasar nuestras zancadas con las bellas palabras que nuestro alcalde nos deja emocionado al hablar de su ciudad y de sus bellezas, nos lleva a encarar con valentía y alegría la tan temida subida para hacer de ella no un momento de sufrimiento, sino probablemente el recuerdo más bello que me llevaré de los muchos momentos que el atletismo me ha ofrecido.

Y en ese bello recuerdo asoma de inmediato otro imborrable, con la imagen de un Hotel Palace anunciando el camino hacia el Realejo que nos indica que el medio maratón ya está en su recta final.

Desde calle Molinos encaramos Reyes Católicos para buscar los dos últimos kilómetros en el Paseo del Salón, donde nuevamente hacemos una breve parada para coger fuerzas e hidratarnos, pues el sol aprieta. Eso sí, no podemos descuidarnos porque Zhor, Manuel y Paco Cuenca deciden no parar y se nos escapan a Eduardo y a mí por unos instantes.

Apretamos un poco y subimos el ritmo, y en Avenida Pablo Picasso, justo a la altura del kilómetro 20, les damos de nuevo caza, afrontando emocionados y a buen ritmo ese último kilómetro que nos llevará por Plaza Fontiveros camino de la meta ubicada en la pista de atletismo del Nuñez Blanca.

Allí, y con la alegría de haber vivido esta experiencia en tan maravillosa compañía, nuestras manos chocan con firmeza al paso por la línea de llegada. 21,097kms realizados en el mejor de los escaparates posibles que Granada puede ofrecerle a todo corredor que se precie de querer vivir un medio maratón único y singular, el nuevo medio Maratón Ciudad de Granada 2017, Gran Premio Cruzcampo Rudler.