Ideal

capítulo 4

#RETOIDEAL: Escucha a tu cuerpo

  • Se van produciendo una serie de cambios que nos llevarán a mejorar nuestro estado de forma general

La exigencia sigue en aumento y nuestro cuerpo va a reaccionar a la misma en 2 direcciones, por un lado resistiéndose a dicha exigencia buscando a nivel sobre todo psicológico quedarse en un estado más confortable o de menor dedicación física, y a la par, se irán produciendo una serie de cambios orgánicos que nos llevarán a mejorar nuestro estado de forma general y en concreto el relativo a la función de correr propiamente dicha.

Ahora bien, en este proceso hay un elemento clave, nuestro cuerpo, y está claro que sin él y las funcionalidades que nos posibilita, no podríamos buscar ese estado óptimo de forma que necesitamos para afrontar nuestro #RetoIDEAL. Por eso es clave estar atentos a las señales que nos da, y escucharlo. Escuchar y oír no es lo mismo, lo que implica que debemos hacer caso de aquello que nos transmite. Ahí juega un papel muy importante la figura de un profesional de la medicina, un especialista que nos haga un chequeo médico, que nos permita mediante una analítica global conocer nuestras capacidades actuales a nivel físico y químico, y nos oriente en el camino a seguir o al menos en transmitirnos la confianza necesaria para seguir acometiendo los esfuerzos que esta práctica deportiva demanda.

En nuestro capítulo de hoy contamos con la colaboración del Nuerólogo granadino afincado en el Hospital Torrecardenas de Almería, Curro Huete. Gran aficionado al atletismo, todo un veterano corredor en pruebas de máxima exigencia y distancia como la clásica Subida al Pico del Veleta, y entre otras cosas también Juez de Atletismo de la Real Federación, Curro aconseja hoy a Virginia y a todos los seguidores de este #RetoIDEAL sobre una serie de pautas médicas a seguir en la búsqueda de este sueño del medio maratón:

Hacer deporte en la dosis adecuada, para lo cual el asesoramiento de un entrenador/monitor formado y especializado es imprescindible.

Descansar, como parte esencial del entrenamiento. No por correr más se entrena mejor, y hay que respetar los días de descanso de forma obligada.

Llevar una alimentación acorde a las exigencias físicas de cada día, teniendo en cuenta elementos de suplementación que puedan ser necesarios.

Dormir el mínimo de horas recomendadas para asimilar el trabajo realizado en cada entrenamiento.

Hacer un reconocimiento médico completo, con analítica y prueba de esfuerzo si vamos a afrontar distancias y/o entrenamientos exigentes.