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BOXEO

Campeones de España en el olvido

Ismael Cortés (i) y Michele Vecciola posan en posición desafiante con sus medallas en el gimnasio Ali Dinar Jiu Jitsu.
Ismael Cortés (i) y Michele Vecciola posan en posición desafiante con sus medallas en el gimnasio Ali Dinar Jiu Jitsu. / RAMÓN L. PÉREZ
  • Cortés y Vecchiola no pueden ir al Europeo por falta de medios económicos

  • La Federación Española de Kickboxing no les puede abonar el viaje y la estancia en Eslovenia y tampoco disponen de patrocinadores para ello

Los púgiles Michele Vecchiola (27/12/1993) e Ismael Cortés (09/07/1989) han comprobado en sus propias carnes la pobreza que conlleva ser auténticas figuras nacionales de una especialidad deportiva menor, en relación a aquellas que arrastran a las masas y mueven a su alrededor grandes sumas de dinero. El pasado 1 de mayo se proclamaron en Sevilla de forma respectiva campeones de España amateurs de kickboxing y K1, que es una modalidad que nace de la anterior. Y eso los postuló para poder representar al país en el campeonato de Europa, que del 23 de octubre al 3 de noviembre se celebró en Maribor (Eslovenia), algo para lo que terminaron de obtener el pasaporte en una concentración que tuvo lugar en el alcorconero Gimnasio Emporio el pasado 17 de septiembre.

'Golpe bajo'

Sin embargo, fue entonces cuando se vinieron abajo sus ilusiones por demostrar en el extranjero que los deportes de contacto no paran de generar en Granada peleadores duros de pelar. Porque lo cierto es que «al término de la sesión de entrenamiento» que se llevó a cabo se «anunció que la Federación no podría correr con los gastos de desplazamientos y estancia» de quienes representarían al combinado español en el estado independizado de Yugoslavia. Y eso se trató de un 'golpe' que no pudieron sortear ni tampoco contrarrestar porque «no nos dio tiempo a buscar patrocinadores que nos ayudaran a costear todo», señalan ahora al par.

Cortés, que logró subir al más alto escalón del podio nacional pese a padecer de hipermetropía y astigmatismo, lo que supuso que a lo largo de los combates se viera «en la necesidad de esquivar a los rivales por instinto», afronta la situación creada con cierta resignación. Asumiendo las precariedades del contexto en el que se encuentra. «La Federación ha crecido bastante con el nuevo presidente Jesús Eguía. Y quiero creer que lo que nos ha pasado se debe a que no había presupuesto», introduce quien a la par expone su incapacidad para asumir «los algo más de mil euros» que le habrían supuesto el desplazamiento y la estancia en Eslovenia según la previsión que les realizó la propia FEK.

Eso sí, a la vista de lo ocurrido lamenta haberse desplazado a la concentración que se desarrolló en Alcorcón porque «tuve que perder un día de trabajo» en la gasolinera en la que se gana el pan de cada día. Y encima, para comenzar a masticar una decepción. «Me siento muy frustrado. Tenía muchísimas ganas de ir al campeonato de Europa. No sé si habría ganado o no, pero lo cierto es que me iba a dejar la piel encima del cuadrilátero. Iba a morir en el ring. Y también a disfrutar la experiencia», indica Ismael Cortés, quien aún así no acaba de desmoronarse porque lo suyo es auténtica devoción.

«Si gano el campeonato de Andalucía me gustaría presentarme en el próximo de España. Y si lo ganara ya sí que me movería con más tiempo para buscar patrocinadores, porque ahora mismo es la única manera de poder moverme por todos los sitios», concluye quien compite a través de Arago Boxing porque el club con el que se ejercita habitualmente -Cubaboxing- está dedicado exclusivamente al boxeo, el otro deporte en el que se desenvuelve.

«Requisito fundamental»

Entretanto, el italiano de San Giorgio Michele Vecchiola, que se considera «medio granadino» porque lleva en la ciudad de la Alhambra desde los «catorce años» de edad, explica que su presencia en la concentración de Alcorcón se debió a que «nos dijeron que era un requisito fundamental si querías ir al Europeo». Ahora bien, a la vista de lo que se les dijo, observa que «si lo sé, no voy, porque para hacerlo tuve que gastar un dinero y perder todo un día. Fue peor por eso», añade con la sensación de que si finalmente se hubiera podido desplazar hasta Eslovenia se habría llevado una medalla. Y todo, porque aunque se hubiese encontrado con «fenómenos» en forma de rivales lo cierto también es que «son personas como otras cualquiera y les podría haber ganado».

Ya nunca lo sabrá quien estudia el tercer curso de la carrera de Derecho y así tiene otra perspectiva de lo sucedido y de cómo ha de enfocar su carrera. «El año pasado suspendí casi todas las asignaturas del segundo cuatrimestre por prepararme bien el campeonato de España, donde encima tuve que pelear dos veces en un mismo día para llegar a la final del siguiente. Así que no tengo idea de ir más. Para que me harten de palos y no cobrar nada, pues no», comenta quien prefiere pasar a luchar en «veladas privadas». Porque de esta manera sí puede «ganar algo» y ayudarse a hacer frente a los gastos de entrenamientos, que asegura que le pueden suponer «ciento y pico euros al mes» porque le da también «al jiu-jitsu».

En el kickboxing, Vecchiola ha competido como miembro de Arago Boxing ya que Team Jofre, que es el equipo en el que se integra habitualmente, «se dio de alta en verano». Pero eso le parece una cuestión menor a la vista de lo sucedido.