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Análisis

Un Mundial de nota

Los jugadores de Estados Unidos, en el podio.
Los jugadores de Estados Unidos, en el podio. / AFP
  • El torneo se cierra con un ganador muy superior al resto y con España eliminada en cuartos y con un suspenso en el examen decisivo.

Los exámenes ya concluyeron en la Copa del Mundo. Estados Unidos ha sido el alumno más aventajado, con una matrícula de honor incuestionable. España, que llevaba una trayectoria impecable, se quedó en blanco en la prueba definitiva y suspendió cuando todos ya le habían otorgado el sobresaliente.

10.- Estados Unidos.

El campeón del mundo se ha colgado el oro tras completar nueve exhibiciones ofensivas -cinco en la primera fase y cuatro en las eliminatorias finales-. Da igual quién acuda a la llamada del equipo nacional porque ha mostrado definitivamente un nivel de juego inalcanzable para el resto y prolonga la hegemonía recuperada de la mano de Mike Krzyzewski. Kyrie Irving, MVP del torneo, James Harden, Klay Thompson, Antonhy Davis o Kenneth Faried, además de atesorar una calidad incuestionable, han jugado a un ritmo distinto al resto y destrozaron la final en apenas diez minutos.

9.- Teodosic y Djordjevic.

Teodosic (i) y Djordevic.

Teodosic (i) y Djordevic. / EFE

El técnico serbio y su director de juego han sido las caras más visibles de una selección que recuperó el esplendor perdido en los últimos años. El exjugador de Real Madrid y Barça confió desde el primer minuto en sus hombres y defendió el «juego honesto» que practicaba. Con el base del CSKA brillando a una altura espectacular, los balcánicos fueron creciendo a medida que avanzaba la Copa del Mundo. En la final, pese a la paliza recibida, mostraron el carácter de un equipo campeón.

8.- Francia.

Pese a que llegaba con la vitola de campeón de Europa, no parecía éste el campeonato más propicio para los galos, que lo afrontaban sin Tony Parker en sus filas. Sin embargo, se aferraron a un espíritu colectivo admirable, al extraordinario talento de Nicolas Batum y a la inteligencia de Nicolas Batum para acabar alcanzando el bronce. Vincent Collet dio una lección de dirección técnica en los cuartos de final, cuando Francia eliminó a España en la gran sorpresa del Mundial.

7.- Afición finlandesa.

La afición más numerosa tras la local fue la de Finlandia. Más de 7.000 hinchas apoyaron a la 'Susijengi' (la manada de lobos) en la sede de Bilbao, convirtiendo en un espectáculo cada encuentro de los chicos de Henrik Dettmann. De hecho, hasta el presidente de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez, destacó como uno de los choques más intensos y con más animación el Nueva Zelanda-Finlandia, un duelo que, en principio, animaba al sopor. Los seguidores nórdicos fueron, además, un ejemplo de civismo fuera del Bizkaia Arena. Otra afición que sorprendió fue la filipina, por lo numerosa (más de 2.000) y por lo divertida y animosa.

6.- Organización.

El secretario general de la FIBA, el suizo Patrick Baumann, consideró que esta Copa del Mundo ha sido «la mejor de la historia», y valoró el buen trabajo realizado por los organizadores locales para mantener el nivel pese a la eliminación prematura de la selección anfitriona. José Luis Sáez quiso demostrar, tras el adiós de 'La Roja', que el torneo era «para todos, no sólo para los españoles».

5.- Senegal.

Llegar al Mundial con el cartel de tercera potencia de África no era un precedente demasiado halagüeño. Quedar encuadrada en el grupo peligroso con Argentina, Grecia, Croacia, Puerto Rico y Finlandia, tampoco ayudaba mucho a tener esperanzas. Pero con Gorgui Dieng, compañero de Ricky Rubio en los Timberwolves, excelente en ataque y defensa, Senegal se transformó en princesa cuando llegaba como cenicienta. Alcanzó los octavos de final, su historia acabó con el último gran partido de España.

4.- España.

Pau Gasol.

Pau Gasol. / AFP

Hasta el séptimo partido, rozaba la matrícula. Pero en el duelo que marcaba la línea para luchar por las medallas, 'La Roja' se desmoronó como un castillo de naipes. Ante una selección a la que habían borrado de la pista en la primera fase de Granada, los Gasol, Navarro, Rudy Fernández y compañía firmaron su peor partido en años. Ante la telaraña tejida por Vincent Collet, los españoles no encontraron soluciones y se quedaron en unos pírricos 52 puntos, dejando al torneo sin anfitrión y a los aficionados sin la soñada final ante Estados Unidos. La hinchada local cargó su ira contra el seleccionador y los gritos de '¡Orenga, dimisión!' se escucharon al final del partido y en las eliminatorias posteriores.

3.- Brasil.

La generación de Nené Hilario, Varejao, Splitter, Leandrinho Barbosa, Marquinhos Vieira y Macelinho Huertas corre el riesgo de pasar a la historia del olvido. El talento acumulado por la 'canarinha' no fue suficiente para alcanzar una semifinal que parecía que la esperaba. Los Juegos de Río son la última oportunidad para una selección a la que Serbia aplastó sin remisión.

2.- Televisión.

La oportunidad para que el baloncesto ganara visibilidad tras unos años sumido en el ostracismo pasaba por la emisión de los partidos a través de las cadenas de Mediaset. Sin embargo, la empresa de comunicación apenas mostró interés más allá de los choques de España y de Estados Unidos (que emitía en diferido). Ante las quejas de jugadores y aficionados, parcheó su decisión sobre la marcha. Sin embargo, el cambio de la final de Cuatro, la cadena que había retransmitido los principales encuentros, a Telecinco, volvió a confundir al respetable. Pese al éxito de audiencias en los partidos de España, se ha perdido una gran ocasión de demostrar que el deporte de la canasta puede tener un papel importante en las parrillas televisivas.

1.- Australia.

«El baloncesto es un deporte maravilloso. No hay lugar para amaños», escribió el esloveno Goran Dragic tras la sospechosa derrota de Australia contra Angola que, curiosamente, permitía a los 'socceroos' evitar a Estados Unidos hasta las semifinales. Los oceánicos pasaron de dominar en la primera parte con claridad a un sorprendente parcial de 29-62 en la segunda mitad. La FIBA tuvo que abrir un proceso disciplinario para investigar si el olor a pufo era real o ficticio.

0.- Egipto. El peor equipo del Mundial, con mucha diferencia. Los 'faraones' cayeron con estrépito en todos sus partidos de la primera fase en el grupo de Granada. Aunque en este torneo debe primar la globalidad y la apertura a todos los continentes, el nivel de esta selección es indigno para una Copa del Mundo en la que el nivel deportivo también cuenta.