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SELECCIÓN ESPAÑOLA

Orenga sigue, de momento

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José Luis Sáez, presidente de la FEB, durante la rueda de prensa. / Ángel Díaz (EFE)

  • José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto, aboga por tomarse un tiempo de reflexión antes de decidir sobre el seleccionador

Todo sigue igual... de momento. Juan Antonio Orenga se mantiene al frente de la selección pese a la dolorosa eliminación en cuartos de final de la Copa del Mundo ante Francia. El presidente de la Federación Española de Baloncesto (FEB), José Luis Sáez, ha abogado por evitar «decisiones precipitadas» y ha remitido a octubre, cuando acabe el Mundial femenino de Turquía, para hacer balance de la temporada.

En una rueda de prensa multitudinaria en la que el máximo dirigente de la FEB estuvo acompañado por Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes , Sáez hizo balance del Mundial tras la debacle deportiva que ha supuesto la prematura salida del equipo anfitrión del torneo.

El asunto que más interesaba era la posible salida de Orenga de la selección absoluta después de no haber alcanzado los objetivos previstos y de que la afición pidiera la dimisión del técnico castellonense, pero nada se pudo sacar en claro de la comparecencia.

«Yo no he hablado con nadie de dimisiones ni de nada. No es el momento. Simplificar los temas creo que sería un error. Si focalizara todo en Orenga no sería justo y sería una cobardía y una falta de respeto. Para mí sería lo más cómodo si quisiera contentar a todo el mundo. Pero yo no he tomado decisiones cómodas en mi gestión y no nos ha ido tan mal», aclaró. «No hay nada porque debemos evaluar muchos aspectos. La Federación es una estructura deportiva que no se mueve por resultados y que hace balance de lo pasado para mejorar en el futuro», prosiguió.

El empeño de Sáez era transmitir que lo más conveniente era tomarse las cosas con calma -«no hay nada tan inmediato que obligue a tomar decisiones, ya llegará el tiempo de pensar en 2015»- y en centrar los esfuerzos en el gran proyecto de la FEB. «No pongamos los nombres y luego hagamos la estructura, algo muy habitual en este país. Primero debe ser la estructura, que la tenemos, y luego pensaremos en los nombres. Pienso en 2020, cuando seguramente no esté, y veo que pasarán las personas pero se mantendrá el proyecto».

Sin embargo, es inevitable que hayan comenzado las quinielas con los posibles sustitutos de Orenga. El primero, Sergio Scariolo, el entrenador que logró los dos oros europeos de Polonia y Lituania y que guió desde el banquillo a 'La Roja' a la plata en los Juegos Olímpicos de Londres, en donde el equipo se acercó al máximo a Estados Unidos. Pese a que acabó cansado de un grupo complicado de dirigir, el tiempo ha limado asperezas y Sáez siempre le consideró un hombre de la casa. Joan Plaza también ha sonado como futuro inquilino. El entrenador de Unicaja es un gran gestor de grupos y ya realizó con éxito un proceso de regeneración en el Real Madrid, al que llevó al título de la ACB. Pablo Laso es otro técnico del gusto de los dirigentes federativos y cuenta con la ventaja de que varios de sus pupilos serán parte importante de la España de los próximos años. Su incierto futuro en la casa blanca deja abierta una puerta a su posible incorporación.

Preparación adecuada

José Luis Sáez dejó claro que el equipo había llegado al torneo de forma conveniente. «Hicimos una preparación adecuada, la mejor posible. La primera fase fue impecable, con una demostración de un grandísimo juego. Superados los octavos, no tuvimos el partido más propicio y nos encontramos un rival al que no supimos superar y que jugó mejor que nosotros», analizó el dirigente deportivo.

Sáez, que recordó con cierta sorna que era «el presidente, no el seleccionador, aunque algunos digan lo contrario», descartó emplear el término de fracaso para calificar la actuación de España. «Me niego a hablar de fracaso por respeto a mis jugadores. Decepción, mucha. Frustración, mucha», comentó, pero reconoció que era uno de sus peores momentos al frente de la FEB, aunque no quiso poner excusas. «Este no era un evento más, llevamos cinco años preparándolo. Habíamos puesto mucha ilusión en este Mundial y nos hemos ido demasiado pronto. Es una lástima porque hemos dado un paso, hemos cautivado a España. Hay muchas cosas que analizar desde el sosiego, para tomar las decisiones más correctas», insistió Sáez. Ahora bien, quiso enviar «un mensaje positivo». «De esta crisis, que existe, hay que salir más fuertes. El baloncesto no terminó en los cuartos de final. Vamos a volver a estar con los mejores porque tenemos la suficiente fuerza y el suficiente talento para seguir arriba».

Pidió disculpas por no haber comparecido el día después de la derrota ante Francia, pero dijo estar en Barcelona en la semifinal entre Estados Unidos y Lituania. «La Copa del Mundo sigue hasta el domingo y tenemos que estar ahí hasta que se apague la última luz para demostrar que hemos hecho el mejor Mundial de todos y para todos, no sólo para los españoles. Pese a la decepción, no nos podemos relajar», declaró, y admitió que consideraron que la situación había sido muy dolorosa para los jugadores y que, por eso, tampoco hablaron el día después, pero que quizás no habían estado acertados en esa decisión.

Navarro matiza sus palabras

También fue preguntado por los asuntos más polémicos de la selección, no tanto por la ausencia de Marc Gasol para el nacimiento de su primera hija como por el que su hermano Pau le acompañara, y por el viaje de Sito Alonso para ser presentado como nuevo técnico del Bilbao Basket, todos ellos durante la preparación del duelo ante los galos. Sáez aseguró que «quien autoriza eso y el que controla el régimen interno del equipo es el seleccionador, como ha ocurrido siempre», aunque sostuvo que eran «temas excepcionales» y que no se podía criticar a personas que habían demostrado «un compromiso fuera de toda duda».

Respecto a la crítica de Juan Carlos Navarro, capitán de 'La Roja', nada más sufrir el batacazo de la eliminación, cuando afirmó que no habían preparado bien el partido, respondió que el jugador culé había aclarado sus declaraciones y dado las convenientes explicaciones a los jugadores y técnicos: «Navarro lo matizó y lo explicó después a sus compañeros y a Juan. No culpaba a los entrenadores. No es bueno decir lo que no se ha hecho bien en caliente, cuando todavía no se ha hecho un balance. Se puede dar mucha trascendencia a sus palabras pero ya lo resolvió internamente».

El presidente de la FEB no se plantea qué hubiera cambiado. «Mirar hacia atrás, según la Biblia, sólo te convierte en estatua de sal. Lo que tenemos que hacer es corregir aquello que falló de cara al futuro. ¿De qué sirve el arrepentimiento?», se preguntaba.

Ahora, el próximo objetivo es "clasificarse para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y llegar con el mejor equipo posible". No sabe si en este empeño se podrá contar con los más veteranos. «Nadie ha dicho que no se cuente con él. Deberán reflexionar y ojalá nos puedan acompañar. Nos gustaría que estuvieran todos, pero ahora no es el momento de sacar un compromiso a los jugadores», concluyó.