Ideal

Pau Gasol (d) controla el balón. / Efe
Pau Gasol (d) controla el balón. / Efe / Jorge Zapata (EFE)

FASE DE GRUPOS

El último trámite

  • España derrotó fácilmente a Egipto antes de afrontar los tres partidos importantes y de exigencia de la primera fase

Ya pasó. Los dos tragos iniciales, los que no sabían a nada, ya se han cerrado con dos triunfos tan esperados como necesarios. Sería una sorpresa mayúscula que Irán o Egipto ganaran otro partido en el grupo A que el duelo que deberán disputar entre ellos en la cuarta jornada. Pero es lo que tienen los Mundiales, la obligada y saludable presencia de representes de todos los continentes abre la puerta a países de escaso nivel baloncestístico que consideran ya como un gran premio su presencia en el torneo. Asiáticos y africanos son el claro ejemplo de ello.

De hecho, la calidad media de un Eurobasket y la dificultad para pasar de ronda es mayor que en la Copa del Mundo. Se echa de menos a históricos como Italia, Rusia, o la Alemania de Dirk Nowitzki, a selecciones emergentes como Montenegro o a otras tan atractivas como Macedonia... Pero en el Europeo no está Estados Unidos. Sólo el reto de enfrentarse a las estrellas de la NBA ya es aliciente más que suficiente para esperar este momento cada cuatro años. Sobre todo, cuando el sueño de poder batir al todopoderoso y enésimo 'Dream Team' incluye también una base de realismo.

Pues será a partir del lunes cuando se empiece a comprobar cuánto hay de verdad y cuánto de ficción y de deseo. Brasil, Francia y Serbia, por este orden, ejercerán de fiables termómetros.

Los 'faraones' y los persas sólo han servido para desperezarse y quitarse la galbana. Si Irán puso intención y algo de acierto con Kamrani y Haddadi, Egipto ni siquiera llegó a eso. No se puede sacar nada positivo del encuentro de los de Amr Abouelkhir. No estuvieron a la altura mínima exigida. La imagen que ofrecieron los grandes dominadores del baloncesto africano y campeones de Europa en 1949 no se acercó a la mínima exigible.

Agrada ver, de todos modos, que un jugador de la talla de Pau Gasol se enfadara y gritara de rabia porque consideraba que no su comienzo del partido no estaba al nivel que él se exige. Lo hizo dentro de un parcial de 17-0 que acabó de un soplo con el partido (19-2). Algo tendría que ver el nuevo jugador de los Bulls. Sólo habían pasado seis minutos de partido.

Adorado Ibaka

Y llegó el momento de Serge Ibaka. Tras no jugar en la jornada inaugural por precaución y para recuperarse de una sobrecarga, se estrenó en el torneo el poste de los Oklahoma City Thunder. Fue recibido con una sonora ovación y gritos de apoyo de un público entregado que ya lo ha elegido como uno de sus favoritos. Un rebote, un espectacular mate y un tapón en tres jugadas sucesivas borraron de golpe cualquier duda sobre su estado de forma. Acabó la primera mitad con ocho puntos (y otros tantos rebotes en ocho minutos), como máximo anotador de 'La Roja' junto a Pau.

Algunos se planteaban si Juan Antonio Orenga hacía bien llevando a Ibaka antes que a Nikola Mirotic. La elección del seleccionador parece más que acertada. El hispano-congoleño aporta el músculo y la fuerza que asusta a los mortales y que intimidad y cambia los tiros de las estrellas. Suma en las estadísticas y en los intangibles.

También volvió Felipe Reyes y alcanzó por fin los 200 partidos con la selección. No brilló, pero transmite un espíritu de lucha que contagia. Tiene las pilas cargadas a todas horas y será importante cuando haya que bajarse al barro en partidos trabados. Como siempre.

Orenga ya tiene a todos. El técnico castellonense apuesta por adaptarse a las situaciones que se le plantean sobre la marcha y afrontar los problemas de frente, pero es indudable que, con el equipo al completo, todo luce más y el camino parece más corto. Porque ya empieza lo bueno y lo que ahora llega es una escalera con siete escalones. Los tres primeros permiten tropezar y levantarse. A partir del cuarto, cualquier desliz aboca al precipicio de la decepción.

Tras la segunda jornada, el grupo A sigue abierto después de que Francia se recompusiera tras la derrota de la apertura. Los galos doblegaron a Serbia (73-74) en otro duelo equilibrado con un tiro libre a falta de un segundo logrado por Joffrey Lauvergne. El pívot del Partizan de Belgrado fue el mejor jugador del partido (19 puntos) y mantiene la incertidumbre de la liguilla (Brasil cumplió sin problema alguno a Irán por 79-50), a la espera de que España inicie la serie de duelos ante los rivales directos y se comiencen a aclarar las posiciones en las que los cuatro grandes accederán a los octavos de final.