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Paco Olmos, seleccionador de Puerto Rico, dirige a sus jugadores.
Paco Olmos, seleccionador de Puerto Rico, dirige a sus jugadores. / Jason Szenes (EFE)

FASE DE GRUPOS

Forasteros en casa propia

  • El valenciano Paco Olmos y el granadino Sergio Valdeolmillos dirigen a las selecciones de Puerto Rico y México, respectivamente

Volver a casa siempre es especial, aunque sólo se trate de una visita. Pero cuando la vuelta implica actuar como forastero en casa propia, el sabor que deja tiene un punto de amargor y de recuerdos pasados que alejan las sensaciones agradables y placenteras que conlleva cualquier regreso.

En la Copa del Mundo que recién ha comenzado hay dos protagonistas que regresan a España con la intención de realzar a unas selecciones que poco o nada tienen que ver con la dirigida por Juan Antonio Orenga.

Sergio Valdeolmillos y Paco Olmos son los técnicos de México y Puerto Rico, respectivamente. Ambos buscaron salida laboral al otro lado del charco, un camino por el que cada vez apuestan más los entrenadores españoles, conscientes que las oportunidades que les brinda el baloncesto profesional en la ACB o la LEB Oro son más bien escasas. De hecho, Valdeolmillos reconoce que, después de tres lustros alternando las dos máximas competiciones españolas, «la crisis ha cambiado las cosas tras estar acostumbrados a que todos pudieran entrenar», aunque se reconoce «un privilegiado» por la formación que ha recibido y por poder ahora aportar esos conocimientos en otros destinos, por lejanos que puedan ser.

Sus respectivas elecciones han resultado acertadas si se atiende a los méritos acumulados en el tiempo que llevan al mando de sus equipos. Además, el destino les ha obligado a cruzarse ya en ocasiones importantes. En el torneo FIBA Américas se vieron las caras en una de las semifinales, mientras que en el Centrobasket se jugaron el título. En ambos enfrentamientos salió airoso Valdeolmillos y sus hombres pudieron celebrar ambos campeonatos.

El granadino ha conseguido además que México alcance una Copa del Mundo 40 años después. Asumió el cargo en 2011, con el firme propósito de lograr que en el país se hablara de baloncesto. En estos tres años, los éxitos del equipo nacional han hablado por él. Valdeolmillos reconoce la apuesta que las autoridades y la importante inversión económica que se está realizando en este tiempo.

México vuelve a la élite, y lo hace en el Grupo D, en el que también se encuentran Lituania, Eslovenia, Corea del Sur, Angola y Australia. El sueño de pasar a la siguiente ronda parece al alcance de un equipo que ha hecho de su mejoría defensiva la mejor base de sus éxitos.

Valdeolmillos apoya toda su estrategia en la figura de Gustavo Ayón. El ex del Fuenlabrada y pívot de los Atlanta Hawks de la NBA es un jugador sólido atrás y solvente en ataque, pero se puede ver afectado por su inestable situación actual. El poste está con el futuro en el aire después de que no haya recibido ofertas en firme de la liga estadounidense y de que el Barça, que tiene sus derechos en Europa, haya descartado su incorporación inmediata. De hecho, en las últimas horas se rumoreaba con la posibilidad de que el de Zapotán haya sido ofrecido al Real Madrid y al Baskonia, antes de aceptar alguna de las proposiciones que le han llegado de la liga china.

Paco Olmos, por su parte, cuenta con una dilatada trayectoria a sus 44 años y se convirtió en uno de los técnicos de moda del baloncesto español cuando, con apenas 32 años, tomó el mando del entonces llamado Pamesa Valencia y le llevó a la final de la ACB -fue nombrado Mejor Técnico de la Liga por la AEEB (Asociación Española de Entrenadores de Baloncesto)- y a ganar la Copa ULEB.

Desde 2013 dirige una de las selecciones con más tradición y presencia en grandes campeonatos del panorama internacional. Pese a no haber logrado nunca una medalla en Juegos Olímpicos o Mundiales (su mejor posición es un cuarto puesto en ambos torneos), Puerto Rico es un equipo respetado y que puede sorprender a cualquiera en una buena tarde.

El técnico valenciano llegó a la selección boricua precisamente con la intención de estabilizar esos chispazos y convertir a los 'Doce Magníficos' en un grupo compacto y regular, más allá de buenas individualidades. Para ello, se olvidó de convencionalismos y e impuso sus propias ideas, pasando incluso por encima de ilustres como Larry Ayuso y Ramos. Ahora, Puerto Rico es capaz de defender con intensidad y de combinar eléctricas acciones individuales con cierto orden atrás.

Olmos dirige a un grupo con ilustres veteranos en los que sus dos directores de juego son las estrellas, los únicos que juegan fuera de la isla, y los que intentan hacer cumplir las ideas de su técnico.

Carlos Arroyo es, con 35 años, la referencia por su talento, su facilidad anotadora y por su ascendencia sobre el resto de componentes de la plantilla. El jugador del Galatasaray turco sigue dando lecciones ofensivas cuando otros ya están disfrutando del retiro deportivo. José Juan Barea es otro de los líderes. El compañero de Ricky Rubio en los Minnesota Timberwolves es el único miembro actual del equipo que milita en la NBA.

El resto llegan de equipos de la liga nacional, esas franquicias en las que solían recalar durante el verano algunos de los jugadores americanos que llegaban a la ACB y que llamaban la atención de los aficionados al baloncesto por sus llamativos y evocadores nombres, como los Indios de Mayaguez, los Leones de Ponce, los Cangrejeros de Santurce, los Piratas de Quebradillas, o los Capitanes de Arecibo.

En los Cangrejeros milita una institución puertorriqueña como Daniel Santiago, que vuelve a España (militó en el Unicaja y en el Barcelona) y que, con 38 años, sigue destacando en la pista por sus inabarcables 2,16 y por su particular estilo de entender el baloncesto.