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Pin da instrucciones durante un partido este curso.
Pin da instrucciones durante un partido este curso. / Ramón L. Pérez

BALONCESTO

El calendario echa un cable

  • El hecho de jugar cuatro de los seis partidos restantes en el Palacio insufla esperanzas al Covirán con respecto al resto de adversarios por el ascenso directo

El concierto del pasado mes de diciembre del grupo 091 obligó al Covirán Granada a cambiar de sede el encuentro que le debía medir entonces a Sammic. En lugar de verse las caras por primera vez en esta temporada en el Palacio de los Deportes, los nazaríes solicitaron jugar primero en Azpeitia y eso obligó a completar tres encuentros seguidos como visitante. Lo que en principio se contempló como un inconveniente, ahora se vislumbra como una auténtica bendición. Por una parte, esos choques se completaron con un pleno de victorias que ayudaron a garantizar la primera plaza al término de la primera vuelta, por lo que la Copa LEB Plata pudo festejarse en el Palacio. Por la otra, los rojinegros gozan ahora del hecho de jugar tres compromisos seguidos como locales.

Si se le une el duelo de mañana (18.30 horas) contra Morón, los hombres de Pablo Pin disputarán al abrigo de su público cuatro de los seis encuentros restantes de la fase regular. Todo un lujo del que ya le gustaría disfrutar a cualquiera de los otros contendientes en la batalla por hacerse con el cotizado primer puesto, el único que concede el ascenso directo a la LEB Oro.

El calendario de Sammic, en cambio, presenta igualdad en la cantidad de partidos en casa y fuera. Eso sí, los vascos afrontan dos choques seguidos en su cancha -primero en el derbi regional contra Zornotza y después frente a Valladolid- para luego encarar un más que complejo tramo en el que actuará durante tres semanas consecutivas como foráneo. El peregrinaje de la escuadra de Iker Bueno se iniciará en L'Hospitalet, un desplazamiento asequible en teoría, para continuar posteriormente en Granada contra Covirán y después en Ávila.

La única ventaja del actual líder es que la última jornada la celebrará en su cancha y frente a un rival de la zona baja, Alcázar. De hecho, la entidad vasca es la única que finalizará la fase regular de la LEB Plata como anfitrión, dado que tanto los nazaríes como Cambados, Lucentum y Ávila actuarán como visitantes en la clausura. Una pequeña ventaja con respecto a los demás candidatos a subir directamente, sin pasar por 'play offs', aunque para ello debe superar el trance de esos tres duelos seguidos lejos del pabellón de Azpeitia.

El otro club del que los granadinos estará muy pendiente es Cambados, que presenta el mismo balance de victorias y, por lo tanto, también está a un triunfo de la primera posición. Los gallegos juegan esta noche en Gandía, que sufre por mantenerse a flote al estar a dos alegrías de la salvación. Los levantinos pueden echar un buen cable al Covirán en caso de imponerse, pues los rojinegros afrontarían con más ilusión si cabe su compromiso de mañana ante Morón.

Con posterioridad, Cambados alternará la condición de local y visitante para medirse a Tarragona, Navarra, Albacete y Agustinos, acabando contra estos últimos en la cancha de León. Los oponentes de los gallegos ocupan la zona media baja de la tabla, lo que supone su mejor baza en su afán por conquistar el primer puesto. Eso sí, Cambados necesita que el Covirán pierda un partido más en este tramo final, dado que el 'average' beneficia a los nazaríes, o que se produzca un empate múltiple en el que logre rebasar a la escuadra dirigida por Pin.

Con pocas opciones

Por detrás de este trío de clubes aparecen Lucentum y Ávila, con pocas opciones reales después de sus recientes derrotas. Los alicantinos, tras caer en el Pedro Ferrándiz frente a Sammic, debe firmar un pleno y esperar que el resto de resultados les beneficie. El equipo de Miguel Ángel Zapata se enfrenta este domingo a L'Hospitalet, para después acoger al Covirán y visitar Ávila. En función de lo que ocurra en estas citas, será relevante o no el marcador final de su partido en casa contra Alcázar y el de fuera en Gandía, sus dos últimos compromisos.

Con respecto a los abulenses, sus dos tropiezos seguidos les ha eliminado prácticamente de esta lucha por el ascenso directo. Sin embargo, los hombres de David Mangas se aferran a sus duelos directos en el Carlos Sastre frente a Lucentum y Sammic para seguir soñando un poco más. El Carrefour Ávila recibe mañana al colista Zamora y luego viaja a Sevilla para jugar contra Morón. Después será el turno para esos dos pulsos con la cabeza de la clasificación, mientras que termina la Liga regular en tierras catalanas ante L'Hospitalet.

Por todo lo expuesto, parece claro que el calendario del Covirán es el más benigno, al menos en teoría. Ahora toca saltar a la cancha para ratificarlo, empezando mañana en el derbi andaluz con Morón.