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Pablo Aguilar posa sentado en las gradas del Gran Canaria Arena.
Pablo Aguilar posa sentado en las gradas del Gran Canaria Arena. / CANARIAS 7

BALONCESTO

«Me encantaría volver a jugar en Granada»

  • Pablo Aguilar, ala-pívot del Herbalife Gran Canaria

  • El ex del 'Cebé' empieza a dejar atrás la lesión que le precipitó a perderse los Juegos y afirma que va trabajará «duro para volver a la selección»

El ala-pívot del Herbalife Gran Canaria Pablo Aguilar (09/02/1989), único representante granadino en la Liga Endesa, comienza a ver la luz después de pasar por quirófano para que le fuera intervenida una rotura parcial del ligamento anular del carpo en la muñeca derecha que casi motivó su ausencia en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. De hecho, este pasado 24 de septiembre pudo participar, aunque de forma testimonial, en la consecución de la Supercopa frente al FC Barcelona, lo que dio paso a una participación también algo escasa en tres de los cuatro partidos de la categoría antes conocida como ACB.

Incluso ayer mismo pudo disputar su segundo compromiso en la Eurocup -saldado con triunfo ante el BC Nizhny Novgorod ruso- y eso también le espolea de cara a una temporada en la que tiene grandes ambiciones. Motivaciones con vistas a un futuro en el que no cierra la puerta a nada, aunque sólo sea por sentimiento.

¿Tiene ya olvidada la artroscopia que le practicaron en Madrid?

La lesión ya está recuperada y la rehabilitación va muy bien. Quedan algunas molestias residuales que son típicas de una lesión que es tan complicada. Ya llevo tres semanas entrenando con el grupo, haciendo vida normal y la verdad es que cada día me encuentro mejor. El brazo y la mano están un poco más fuertes, que era lo que necesitaba para ganar estabilidad en la muñeca. Me queda ganar fuerza y coger ritmo de competición, pero supongo que eso irá llegando con el paso de los partidos y los entrenamientos.

Hasta ahora su participación no está siendo demasiado extensa y da la sensación de que lo está pagando el Gran Canaria, con una serie en Liga de cero victorias y cuatro derrotas. ¿Se pasa peor por ello?

Claro que se pasa mal cuando no estás al nivel que te gustaría o no puedes ayudar tanto como quisieras. Pero bueno, creo que es una factura que hay que pagar después de una lesión como la que he tenido. Espero ir entrando poco a poco en las rotaciones del equipo e ir cada día a más para competir mejor y ganar partidos.

El curso anterior fueron ustedes quintos en la Liga, finalistas en la Copa del Rey y semifinalistas en la Eurocup. ¿Ve muy complicado repetir?

A principios de temporada el objetivo era intentar igualar la pasada o si era posible, mejorarla un poco. Por ahora lo estamos haciendo al haber ganado la Supercopa, aunque sabemos que es muy complicado repetir lo conseguido entonces. No obstante, esto acaba de empezar, el equipo tiene muchas ganas y esos son los ingredientes principales para poder alcanzar los objetivos. En la Liga Endesa no hemos empezado de la manera que todos querríamos, pero queda mucha competición. Además, esto no es cómo comienza, sino cómo acaba.

¿Es el título de la Supercopa uno de los que mejor le saben de su carrera por haberlo logrado con un equipo no tan poderoso como su exReal Madrid?

Sabe muy bien. A gloria. Para mí fue una pena el no haber estado en la pista todo lo que habría querido, pero me dejé la voz para apoyar o aconsejar a mis compañeros. Para que vieran que era un aficionado o un apoyo más.

En el banquillo del 'Granca' hubo relevo. ¿Qué diferencias ha encontrado entre los técnicos Luis Casimiro y Aíto García Reneses?

Cada entrenador tiene su forma de ver el baloncesto y de entrenar. Aíto es un referente, un entrenador al que todo el mundo tiene en un pedestal por todo lo que ha conseguido y la forma que tiene de ver el juego. Pero Luis nos aporta cosas que el año pasado no teníamos, ya que ahora contamos con un ritmo mucho más alto que entonces. Y eso se va trabajando cada día en los entrenamientos.

Con Richard Hendrix

Se ha reencontrado con el norteamericano Richard Hendrix, a quien conoció en el extinto CB Granada. ¿Han rememorado ya viejas batallitas?

Sí, sí. Llevamos ya dos meses juntos y cada pocos días comentamos algo nuevo de nuestro paso por el 'Cebé'. Hablamos mucho de ello. Para los dos la temporada 2009/10 fue muy buena, nos divertimos mucho jugando. Además, aquella campaña también fue muy positiva para el club. No se nos va a olvidar, porque fue de las mejores de nuestras carreras.

A final de temporada acaba contrato en Gran Canaria, ¿se ve mucho tiempo en la isla?

Hay una opción para renovar, aunque primero quiero ver cómo va este año y salen las cosas. Queda mucho todavía y de aquí a entonces puede pasar de todo. ¿La isla? Se vive bien. Es una ciudad pequeña con buen clima y en la que la gente es muy parecida a la de Granada.

Usted hace gala de su condición de embajador de Granada siendo el único de sus jugadores que actúa en la Liga Endesa. Me imagino que eso tiene que ser un orgullo.

Ni se imagina. Primero, por ser embajador de mi ciudad, a la que amo con locura. Y luego por poder ejercer de referente y ser un jugador que va llevando su nombre por toda España y Europa. Para mí es una satisfacción y lo vivo como tal. Siempre que me preguntan digo con orgullo que soy de Granada, de una de las mejores ciudades de España. Invito a la gente a que la visite.

¿Qué planteamientos tiene con respecto a la selección española después de no haberla podido representar en los Juegos?

El año pasado fue complicado a nivel individual, tuve la mala suerte de lesionarme la muñeca. Son cositas que van pasando y que me han impedido el poder estar con ella en los Juegos. Pero también me sirvió para verlo todo de otra manera y aprender. Así que este año sólo me queda trabajar duro, intentar ser mejor y por supuesto llamar la atención del seleccionador para ver si puedo volver a ir con la selección. Como español es todo un orgullo y un honor vestir su camiseta.

¿Sigue al Fundación?

Sí. Después de marcharme del CB Granada estuve muy atento a sus evoluciones hasta que desapareció. Y al Fundación también lo he seguido. Tengo bastantes amigos y conocidos en la junta directiva o en la plantilla. Son muchas razones para irle siguiendo, para informarme y preocuparme de lo que le acontece. Es un club al que le deseo lo mejor, quisiera que esté lo más alto posible. Estoy seguro de que va a ir creciendo poco a poco.

¿Es mucho soñar verlo algún día como jugador del Fundación?

No, nunca se sabe. Después de haberme marchado una de las espinitas que tengo clavadas es la de regresar a Granada. Me encantaría volver a jugar allí. No es una cosa que descarte, ni mucho menos. Y menos viendo que es el club representativo de mi ciudad.