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SUPERCOPA ACB

El Barça pasa el rodillo en Vitoria y se jugará la Supercopa ante el Madrid

San Emeterio defiende a un jugador del Barcelona.
San Emeterio defiende a un jugador del Barcelona. / Jesús Andrade (El Correo)
  • Los de Xavi Pascual no tienen clemencia del Baskonia, que cae ante su público por 66 a 95

El Barcelona estará en la final de la Supercopa tras arrollar, en Vitoria, sin clemencia (66-95), al Laboral Kutxa muy lejos de un nivel competitivo.

Barcelona y Real Madrid reeditarán la pelea por el título que ya vivieron hace doce meses también en el Buesa Arena y que terminó cayendo del lado madrileño.

No hubo partido en la segunda semifinal que solo tuvo un equipo en cancha desde que el balón saltó al aire. El Barcelona gobernó el duelo a su antojo ante la preocupante flojera de un Baskonia que debe mejorar mucho y a pasos agigantados.

En la edición de 2013, el Baskonia cayó por 25 puntos ante el mismo rival y en esta ocasión lo hizo por 29 en un partido sin historia ni emoción.

El Baskonia pudo contar alinear al final a Ryan Gomes, Doron Perkins y Colton Iverson tras recibir sus pasaportes y dejar de ocupar plaza de extranjeros.

No hubo color desde el salto inicial con un Barcelona que campó a sus anchas y aniquiló a un Laboral Kutxa aún en fase embrionaria y muy lejos de poder plantar cara a la maquinaria blaugrana.

Los de Xavi Pascual pusieron tierra de por medio con un inicio demoledor. Tres triples de Abrines y otro de Oleson rompieron el marcador para el minuto ocho con un clarificador 9-26.

Capeó como pudo el Baskonia el aluvión de baloncesto y puntos para llegar al final del primer acto con 16-31.

Salió a la expectativa el Barcelona en el segundo cuarto y el Baskonia tuvo el empuje suficiente para llegar a situarse a solo once puntos (25-36, en el minuto 14).

No duró mucho el espejismo. En cuanto apretó levemente el paso el bloque de Xavi Pascual desnudó todas las carencias de un Baskonia muy limitado en todos los aspectos y sin posibilidad de competir.

Así se llegó al intermedio con una cómoda renta de veinte puntos para los catalanes (29-49), y la sensación de tener por delante otros veinte minutos de sufrimiento y tortura sobre la cancha.

No hubo mucha más historia en el tercer cuarto. El Barcelona disfrutó sobre la cancha para ir sumando horas de entrenamiento y acoplar a las nuevas incorporaciones.

Tuvo el Barça tiempo para el lucimiento de Navarro que llegó a encadenar tres triples que dejaron en evidencia las dos velocidades de ambos equipos (41-67).

El Baskonia tiró de acciones individuales de sus peones habituales como Heurtel y San Emeterio y sin tener noticias de la aportación de sus nuevas incorporaciones.

Con 25 puntos de ventaja (46-71) arrancaron los diez minutos finales. La única incertidumbre residió en saber si la ventaja final superaba los 25 puntos que le endosó el Barcelona al Baskonia también en la semifinal de la pasada edición de la Supercopa, o si lo locales eran capaces de adecentar la paliza.