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«Lo más aterrador es cómo la tecnología puede apartar a la gente de la realidad»

Alex Fighter.

  • «La imaginación no es la especialidad de la inteligencia artificial», augura Alex Fighter, director de 'Soñar el futuro'

El futuro ya está aquí. Al menos eso es lo que cree que Alexandre Chavouet, cuyo nombre artístico es 'Alex Fighter'. El francés ha conseguido crear una serie documental sobre cómo será el mundo en 2050 en diferentes campos. Le ayudan el artista Moby, el actor Jéremy Irons, el atleta Guillaume Néry, el director artístico John Gaeta y el chef especialista en cocina molecular Thierry Marx, entre otros. Entretenimiento, Cocina, Comunicación, Trabajo, Ciudades, Arte, Historia, Océanos, Agricultura y Basura son los diez temas que trata la segunda temporada de 'Soñar el futuro' (Odisea, todos los jueves a las 22:30). Robots autosuficientes, drones, impresoras de alimentos 3D o globos autosuficientes equipados con Wi-Fi protagonizan el nuevo mundo.

- ¿Ha sido difícil plasmar el año 2050 en su serie?

Fue el mayor desafío porque hablamos de algo que no ha ocurrido por ahora. Y si hablamos del futuro tenemos que mostrar el futuro. Encontramos muchos proyectos que tuvimos que comprobar. También es bastante difícil tener acceso a detalles de proyectos secretos, pero los compartimos con unas pocas palabras. Pero de todas maneras tenemos que proyectar un futuro para este mundo y darle una salida visual.

- ¿Qué es lo que más le ha sorprendido de lo que le espera a la humanidad en 2050?

Hay tantas cosas... Lo primero que viene a mi mente es sobre los deportes en el futuro, pero también sobre los transportes. Lo que más me gustó es un hombre que quería volar como un pájaro. Ahora podemos volar a cualquier lugar y los sueños se han hecho realidad, pero lo que más me sorprende es cuanta gente usa el cerebro para crear proyectos que cambien el mundo. Antes de trabajar en esto vi una energía especial y lo más positivo es que descubrí cuantas mujeres y hombres trabajan para cambiar el mundo.

Evolución de un deportista de 2050.
Evolución de un deportista de 2050. / Odisea

- ¿Hay algo que le asuste especialmente de ese futuro?

Para mí lo más aterrador es el modo en que el futuro puede cambiarnos. En cada programa había una parte de salvación, sabíamos que, por ejemplo, lo más importante ahora es el planeta y sabemos que los pasos deben ir en ese camino. Lo más terrible es ver que la gente no va en la dirección correcta. Hay tantos proyectos y ocurren cosas buenas, pero, por ejemplo, los políticos no se mueven en ese sentido y la gente quiere que actúen, pero no se mueven.

Por otra parte, lo más terrible son algunas tecnologías. Por una parte, son útiles y positivas, por ejemplo cuando tú tienes algo roto, un problema con tu cuerpo... la tecnología puede ayudarte cuando pierdes el corazón o una pierna... La tecnología es increíble porque te permite vivir sin esas cosas. Por otra parte, algunas personas están demasiado enganchadas a la tecnología y han olvidado la realidad. Para mí, lo que más me asusta es cómo la tecnología pueden apartar a esa gente de la realidad. Tenemos que ser responsables de nuestro tiempo y de cómo funciona la tecnología en el mundo. Puede destruirte y no es tu auténtica realidad. Es un sueño en que tú crees que estás viviendo, pero es un sueño. Cuando vas por París o Londres, la gente va más mirando al suelo con la cabeza agachada todo el tiempo que hablando con otros. Me preocupa un poco, especialmente por las nuevas generaciones.

Máquinas trabajan con un corazón.
Máquinas trabajan con un corazón. / Odisea

- ¿Hasta qué punto 'adivinaron' los escritores de ciencia ficción lo que nos espera?

Nos gusta ver películas de ciencia ficción e imaginar otros proyectos. Eso está bien. Esa gente hizo un gran trabajo cuando por ejemplo piensas en el la comida del futuro porque ves muchas películas en que aparecen esos platos que tenemos hoy. Cuando diriges puedes imaginar esa tecnología y ahora puedes crearla. Hay muchas películas que tenían ropas inteligentes que ahora podemos tener, que son capaces de cambiar de tamaño, de colores...

Cuando hicimos las serie nos dimos cuenta de que había cosas realmente similares a las proyecciones que se habían hecho del futuro. También las películas nos enseñaron que habría miles de coches voladores en las calles y hoy no hemos sido capaces de crear este tipo de coches. Tenemos coches voladores, pero no tan perfectos como imaginaron las películas.

- ¿Y el entretenimiento? Ya va camino de ser más personalizado, pero ¿será más individual y se perderá el entretenimiento colectivo?

La tecnología cambia nuestra realidad a cada momento. Antes, un libro era lo único que podías compartir y después una imagen, y luego un vídeo, y ahora puedes tener tu propio canal. Mañana tu vida se puede convertir en un espectáculo real. Podemos pinchar en un icono y meternos en tu propia piel. Quizás mañana tu ojo sea tu cámara.

Tendrás en tu teléfono móvil tu canal, así que creo que va a cambiar toda esta industria, pero creo que es positivo de algún modo porque puedes compartirlo con tu familia, con tus amigos. Pero con esta generación que cliquea los vídeos tienes que inventar a o reinventar tus maneras de narrar porque no puede permanecer ciego sobre cómo las nuevas generaciones consumen los proyectos. Los grandes medios tienen que proponer un nuevo modo de programar, de narrar.

- ¿Podría una inteligencia artificial desarrollada dirigir un documental o una película?

(Ríe) No hace tanto tiempo que la inteligencia artificial es capaz de leer un guion. Pero de hecho, en este punto no estoy seguro de que vaya a ser real porque cuando creas algo es lógico, no es un juego. Tienes que pensar en el efecto que va a causar, en la tragedia. Cuando hablamos de creatividad, de escribir un guión, necesitas algo de humanidad, un poco de comportamiento humano para las grandes historias. No creo que eso lo vaya a conseguir la inteligencia artificial mañana. La imaginación no es la especialidad de la inteligencia artificial. Para algunas cosas no tendrá problemas, pero no para grandes películas como Avatar.

- El problema para reciclar el plástico es una de las grandes preocupaciones ecologistas y usted lo trata en uno de los capítulos, ¿se ha tomado en serio este problema? ¿se conseguirá solucionar?

Si no actuamos sobre el océano, veremos que si no hacemos nada en 2050 habrá más bolsas de plástico que peces. Es un gran, gran problema. Creo que vivimos en un momento irónico porque cuando pensamos en problemas como, por ejemplo, el tráfico tenemos soluciones, pero si seguimos como hasta ahora va a ser una pesadilla para la madre naturaleza y para la humanidad. Es una emergencia.

Para mí, hay mucha gente que quiere solucionar el problema, que es optimista, que ve el vaso medio lleno y eso lo puede cambiar todo. Por supuesto que cuando miras alrededor están esos problemas, pero realmente puedes ser positivo, tienes que concentrarte en los puntos adecuados, compartirlo con los amigos y con los contactos porque tenemos el poder de hablar de estos proyectos de gente creativa y alimentar toda esa energía. Soy consciente de esos programas sobre el plástico y podemos ganar.

Simulación de un edificio de 2050.
Simulación de un edificio de 2050. / Odisea

-De todas las propuestas para 2050, ¿cuál le gustaría que se adelantara más?

(Piensa mucho) La más divertida puede ser la telepatía para comunicar. Vimos algunas películas de ciencia ficción esa idea de comunicarse sin hablar que me gusta esa personalmente. Pero no hace falta esperar, porque es increíble lo que la tecnología puede hacer hoy. Podemos cambiar el mundo, podemos cambiar la naturaleza si cambiamos la manera en que usamos todos los recursos. Sabemos que podemos usar el mar y la luz con la energía verde. Imagina un futuro con la naturaleza manejada por nuestra mano que cambiaría realmente todo el mundo. Soy una persona que cree que todo eso va a llegar y que la innovación y la tecnología son un puente entre el planeta y la humanidad.