Ideal

«En lo musical soy muy extremista»

Jairo Zavala, 'Depedro', sobre el escenario, donde mejor se desenvuelve un artista de su talla.
Jairo Zavala, 'Depedro', sobre el escenario, donde mejor se desenvuelve un artista de su talla. / J. J. G.
  • Jairo Zavala (Depedro), músico y cantante

  • El programa 'Artistas en Ruta' trae a La Copera al antiguo componente de Amparanoia, que se ha hecho un gran hueco en la escena nacional con África como inspiración

Le conocimos incorporado a la banda Amparanoia durante algunas temporadas, pero alternaba el tiempo con su propio grupo La Vacazul, varios grupos de versiones (Zolo Zepelin) y, además, como guitarrista de la banda del Club de la Comedia. Así que no es de extrañar que sea una esponja asimilando estilos musicales diversos ni que mantenga diversos repertorios en la cabeza. Ahora son menos: el suyo y el de sus amigos de Calexico, con los que cruza el mundo en todas direcciones. Pasito a pasito Jairo Zavala, con su 'alter ego' Depedro, se ha hecho un gran espacio en la escena de nuestro país, uno más en los muchísimos sellos que llenan su pasaporte. Su cuentavueltas al mundo ya marca varias, porque es hombre sin fronteras y gusta de aprender de contrastar personas y paisajes; el último, el africano, documentado en la película 'Casamance (La banda sonora de un viaje)'. En La Copera, mañana (22h), dentro del programa Artistas en Ruta... ¡nunca mejor dicho!

¿Cuántos pasaportes lleva ya gastados?

La verdad es que unos cuantos. En esta vida de realidades paralelas el tránsito entre fronteras es el día a día y en ocasiones el problema es encontrar un hueco en las páginas del pasaporte para que el agente de aduanas estampe la visa que te va a permitir entrar.

Siendo de Madrid, cuyos habitante son de todos sitios, ya tiene medio espíritu nómada conseguido, ¿no?

Desde luego, es la mirada que me interesa de las ciudades, su diversidad y la convivencia de gentes con orígenes muy diferentes.

Aquí, en Granada, le conocimos con Amparo, otra viajera, ¿sigue en contacto con ella?

Casi semanalmente, sigue siendo un privilegio compartir ratos con ella.

¿Hay un antes y un después en su vida después de 'ser' un Caléxico?

En cierta medida es el empujón que me fuerza a dar pasos hacia adelante, me enseñan el 'tú puedes' y desde entonces les hago caso.

¿Y cómo lleva lo de amanecer cada día en un país?

No es lo ideal, pero intento aprovechar los ratos para empaparme del ambiente local. No siempre se consigue.

Un amigo sueña con hacer la Panamericana en moto... ¿le recomienda sus discos para los auriculares?

Es muy larga (risas), le van a hacer falta algunos más (risas).

Noto algunas cosas curiosas en su último disco, por ejemplo, que hay toques sinfónicos muy vintage. ¿Se me va a poner estupendo con orquesta, coros y todo?

No me cierro a nada que la canción necesite, soy muy extremista en lo musical.

Y dos... Los africanos dicen -lo decía Ali Farka Touré en una entrevista- que toda la música americana (blues, son, reggae, etc) no era más que 'de ida y vuelta'... ¿Se me ha ido a África para beber en las fuentes originales?

África es la fuente más importante del ritmo popular para mí y el viaje que hicimos por Senegal para rodar el documental 'Casamance la banda sonora de un viaje' no ha hecho más que ratificar esta convicción.

Y ese Bunbury asomando por ahí... ¡o es que le sale muy bien la imitación de su afectación vocal!

Enrique fue muy generoso al cantar conmigo esta canción, entendió enseguida el mensaje y creo que le queda como anillo al dedo.

Usted hizo una de las versiones más emocionadas de 'La llorona', el otro día me pasaron un vídeo en el que hace un homenaje a Lhasa de Sela... ¿Siguen siendo ellas, las mujeres, las portavoces también de la emotividad?

La perspectiva que tienen las mujeres cuando interpretan siempre me ha parecido un techo inalcanzable y en ese camino de intentar llegar se me escurren los homenajes.

Teniendo un pasado rock y trabajando en un entorno muy estadounidense, aunque sea del sur, ¿cómo ha sido su descubrimiento y adscripción a las músicas y sentimentalidad que viven Andes abajo?

La mitad de mi sangre es peruana, Latinoamerica es un pilar al que recurro buscando inspiración a menudo.

Le veo convertido en un cumbiero, que la cumbia es como el esperanto desde Río Grande a Ushuaia...

(Risas) ¡Que viva la cumbia! (Más risas).

Con su afición a saltar fronteras y desde Arizona, ¿cómo contempla las intenciones de fortificarlas del señor Trump?

Me parece un horror, no entiendo un planeta excluyente, espero que la cordura aparezca pronto.

En directo ¿cómo y con quiénes?...

Tengo una banda espectacular de músicos de ensueño con los que recorremos un espectro amplio: David Carrasco, Kike Fuentes, Martín Bruhn y Héctor Rojo se dejan la piel en el escenario.