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«En la película no hay melancolía, sino ganas de vivir»

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El productor musical y director de cine Gonzalo García-Pelayo. / A. Ferreras / V. Carrasco

  • El productor musical y director de cine Gonzalo García-Pelayo habla sobre su nuevo trabajo, 'Todo es de Color', una road movie tributo a Triana y al legado de este grupo como máximo representante del llamado rock andaluz

Saltó a la popularidad por haber desarrollado un sistema informático que comprobaba el que las ruletas de juego favorecían a determinados números, a causa de las casi inapreciables imperfecciones físicas que cada una de ellas tiene. Sin embargo, Gonzalo García-Pelayo es, posiblemente, uno de los productores musicales más importantes (y más desapercibidos) del panorama musical español, pese a haber estado implicado en la producción de 130 discos.

El porqué de estas dos facetas aparentemente tan distintas, como son el juego y la música, García-Pelayo lo explica de manera concisa: "Mi actividad en el juego tiene mucho de actitud contracultural, y de espíritu de rock and roll, de David contra Goliat. Todo ello expresa una forma de ser y de actuar. Es una manera de expresión artística".

Apostó por producir un larguísimo tema de seis minutos de duración interpretado a la guitarra por un tal Paco de Lucía ("el tema era 'Entre dos aguas', y el resto, ya es historia"), que le presentó su amigo Jesús Quintero. Sin embargo, García-Pelayo, le quita importancia al hecho de haber producido a este artista, los tres primeros trabajos de Triana y los primeros álbumes de otros intérpretes como Labordeta, Luis Pastor, Hilario Camacho, Amancio Prada, Carlos Cano y un larguísimo etcétera, y manifiesta que, simplemente, "los productores somos más o menos el porcentaje de lo que cobramos, que suele ser el 12 o el 15%’. Eso somos. Nada más".

Con un discurso extremadamente ágil y prolijo, explica cómo sus comienzos musicales se remontan a la década de los 70. "Venia de trabajar con grupos en Sevilla, entre ellos Gong, de ahí que fundara en 1974 el sello con el mismo nombre. Me gustaba la música, pero no podía ser músico. Trabajaba en la radio y en la televisión ('El mundo Pop' con Moncho Alpuente, por ejemplo). Era una buena época, aunque esencialmente comercial".

García-Pelayo fue propietario de una de las discotecas más famosas de Sevilla: 'Don Gonzalo'. "La abrí para disfrutar de la nueva música", explica. "Había estudiado cine en París, y quería escuchar a Pink Floyd, Jimmy Hendrix con mis amigos. Allí se aglutinó un tipo de relaciones personales en Sevilla", matiza. Considerado como uno de los padres del denominado rock andaluz, define a este particular estilo musical como "una unión entre el espacio y el tiempo. Esa fue su función, y no se ha vuelto a dar en ninguna otra región de Europa".

España cambiaba, pero este estilo musical iba por delante de la sociedad. De ese movimiento musical "que surgió durante la Transición y que se quiso parar demasiado temprano" nace Triana, y con el grupo, aparece su vocalista, Jesús de la Rosa, "una de las figuras clave de la música española", según Gonzalo. "No tiene una obra tan grande como la de otros artistas por haber fallecido pronto, pero es uno de los creadores más importantes de España junto con Serrat, Aute o Sabina", afirma con rotundidad.

Cartel de 'Todo es de color'.

Cartel de 'Todo es de color'.

En cuanto a Triana, García-Pelayo lo define de la siguiente manera: "es el principal grupo de la historia del rock español y uno de los cinco mejores grupos de la historia del rock mundial. Le dejo a muy pocos grupos que pasen a Triana. Tan sólo a Pink Floyd, a los Beatles, por supuesto, y algunos días les dejo a los Rolling Stones y otros no les dejo. Dejo a Jimmy Hendrix, pero a partir de ahí no dejo pasar a Led Zeppelin, ni a Genesis, ni a mucha gente. Y no estoy haciendo proselitismo de nada", advierte serio una vez que finaliza su argumentación.

Gonzalo García-Pelayo decidió que Triana merecía un homenaje, y de ahí surgió ‘Todo es de color’, un tributo no sólo al grupo, sino a un estilo de hacer música y a una manera de identificarse a través de ella. "Mi hermano Javier es el descubridor y manager de Triana. Él ha escrito el argumento y es el protagonista. Además, este era el momento. Se cumple el 40 aniversario de la edición de El Patio, el primer disco de Triana, el grupo español con más bandas de tributo. Decenas. Eso nos hizo pensar que la memoria está muy viva, y que el grupo se entiende mejor que nunca. La película es una transmisión generacional".

La ficha de la película explica, textualmente, que esta road movie es "una búsqueda de la libertad, de la felicidad a través de la risa, el amor y la emoción". Pero cuando se le pregunta a su director si es una película melancólica, se para por primera vez durante la entrevista a meditar la respuesta, y lentamente va explicando: "No mucho. El arranque, la tumba…, aunque tampoco es melancolía, es dolor. Es la palabra mayor. Pero en la película hay ganas de vivir, y eso se refleja en el título, 'Todo es de color'".