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Irene García publica su primera novela con tan sólo 10 años

Irene García, con sus padres y su ópera prima, en la sede de IDEAL.
Irene García, con sus padres y su ópera prima, en la sede de IDEAL. / RAMÓN L. PÉREZ
  • La niña, que reside en Pulianas, ha hecho llegar a las librerías 'Los viajes de Micaela y su oso Paco', que podría tener una continuación muy pronto

Los padres de Irene García González tuvieron un gran secreto durante meses. Querían darle una sorpresa a su hija en el día de su Primera Comunión. Y a fe que lo consiguieron. En la reciente Feria del Libro cerraron el contacto con la editorial Círculo Rojo, especializada en autoedición, quien se interesó por lanzar la ópera prima de esta jovencísima autora de Pulianas. A sus diez años, Irene ha visto materializado uno de sus grandes sueños: convertirse en escritora.

La ópera prima de esta niña que estudia quinto de Primaria lleva por título 'Los viajes de Micaela y su oso Paco', y a tenor del interés de la editorial por seguir las aventuras de la niña y el plantígrado, podría convertirse, incluso, en una saga. Pero para que ello ocurra, primero, tiene que aprobar los exámenes de fin de curso en el colegio de las Mercedarias, que en estos días, como todos los niños de su edad, prepara con aplicación. Su padre, Manuel, es policía local en Pulianas, y su madre, Mati, profesora de Primaria. Para ellos, la cara de su hija el día que le mostraron el libro por primera vez, estratégicamente escondido en la 'mesa de chuches' del banquete poscomunión, será una imagen difícilmente olvidable.

La historia de Irene como escritora es, en esencia, muy similar a la de otros muchos literatos. Ha creado su ópera prima en horas robadas al descanso, dentro de una agenda complicada de por sí, ya que a las clases añade actividades extraescolares tan variadas como la gimnasia rítmica, el ábaco matemático -que ha tenido que dejar- y las clases de chino mandarín. Las ambiciones de esta joven literata, en lo profesional, no pasan, en principio, por dedicarse a la escritura, sino por el mundo de la Medicina, la Veterinaria o incluso la Astronáutica. Para ella, la escritura -y la ilustración, ya que ella misma ha puesto imágenes a la historia de Micaela y Paco-, son, ahora mismo, una afición.

Los viajes son otra de sus pasiones. En la autocaravana de sus padres ha recorrido media Europa. Este verano, su destino será el norte de Francia. Por ello, no es de extrañar que los periplos -incluso cuando se hacen en el tiempo- aparezcan en su novela. También los sentimientos como la amistad y la compasión, amén del amor por los animales. Y muy especialmente por el 'alter ego' del protagonista, el oso Paco, que en la vida real es de peluche, le acompaña siempre -«alguna vez se le ha extraviado y ha sido un drama», confirman sus padres-, y responde al nombre de Pero. Lectora incansable, Irene devora varios libros al mes, siendo sus personajes favoritos Kika Superbruja, Gerónimo Stilton y Nikki, con sus famosos diarios.

«No la estimulamos para que escriba; es algo natural», afirman sus padres. El tiempo dirá si el cielo puede esperarla, con sus ambiciones astronáuticas , para que siga fabulando con mundos maravillosos.