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Granada en la galaxia

Granada en la galaxia
  • El Instituto de Astrofísica de Andalucía, con sede en la ciudad, participa en numerosas misiones espaciales y proyectos desde la Tierra que buscan desentrañar los misterios del Universo y descubrir otros sistemas solares

  • Sus investigadores están inmersos en la actualidad en cinco misiones de la Agencia Espacial Europea

Ninguno de los investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha puesto un pie en la Luna pero muchos sí han dejado su huella científica en la Galaxia. Sus actividades, relacionadas con la investigación en el campo de la astrofísica y el desarrollo de instrumentación para telescopios y vehículos espaciales, le sitúan como una de las instituciones científicas más importantes del país y de Europa, gracias a su implicación en numerosos proyectos de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Su sello está en una de las misiones más exitosas de la carrera espacial en los últimos años, una de las que más hitos ha acumulado en la exploración histórica del Universo. Es la misión Rosetta, que culminó con éxito el pasado 29 de septiembre tras colisionar la sonda contra el núcleo del cometa 67P Churyumov-Gerasimenko. Pedro J. Gutiérrez, investigador del IAA-CSIC que participó en el proyecto, la definió ese día como «una de las misiones espaciales más completas de nuestra historia, repleta de éxitos sin precedentes». Lanzada en 2014, brindó la imagen más detallada del núcleo de un cometa y ofreció momentos emocionantes, como la maniobra de entrada en órbita en torno al cometa el 6 de agosto o el aterrizaje del módulo Philae sobre su superficie. La nave acompañó al cuerpo celeste en su trayectoria en torno al Sol tras recorrer casi 6.400 millones de kilómetros a través del Sistema Solar para entrar en su órbita.

La maniobra de descenso controlado, sin apenas energía pero con la mayoría de instrumentos en activo, permitió sumar un nuevo hito al estudiar el cometa desde una proximidad única y producir los mejores datos jamás obtenidos sobre un núcleo cometario, datos que aún están siendo analizados y que pueden ayudar a entender la formación del Sistema Solar o la procedencia del agua terrestre, por ejemplo. El instituto andaluz participó en la construcción de la cámara OSIRIS, que tomó imágenes del 67P desde una perspectiva única y envió la última fotografía de la misión.

El diseño de NOMAD

La aventura espacial del IAA-CSIC no se detiene en la sonda Rosetta, sino que continúa con hasta cinco proyectos más, presentes y futuros, en los que están involucrados varios de sus científicos. Una de ellas es de máxima actualidad. Se trata de la misión ExoMars, también liderada por la ESA en colaboración con su homónima rusa. Despegó en marzo del año pasado del Cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) con destino a Marte. Su objetivo es la búsqueda de metano en la atmósfera de Marte. En octubre puso en órbita alrededor de Marte la nave TGO, parte de ExoMars 2016. También intentó, de manera fallida, el aterrizaje del módulo Schiaparelli, un demostrador tecnológico que tenía que poner a punto la futura misión ExoMars 2020.

Entre los instrumentos que viajaban en TGO se encuentra NOMAD, un espectrógrafo en cuyo diseño ha participado el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y que busca resolver el problema del metano en Marte. Los primeros datos de NOMAD en el primer mes de observación confirmaron su excelente funcionamiento. Según José Juan López Moreno (IAA-CSIC), coinvestigador principal de NOMAD, «en efecto, seremos capaces de medir con gran precisión la abundancia y localización de compuestos minoritarios como el metano para comprender los procesos que se producen en la atmósfera y en la superficie de Marte». El instrumento cuenta con una importante contribución desde Granada, ya que el IAA se encargó de la realización y diseño de la electrónica, del ordenador central, la fuente de alimentación y el software de NOMAD.

El IAA también está embarcado en un viaje al planeta más desconocido y pequeño del Sistema Solar, Mercurio, un mundo ligeramente más grande que la Luna donde las temperaturas oscilan entre los 400 grados y los 170 bajo cero. La misión BepiColombo, que se lanzará en 2018 y está financiada por las agencias espaciales de Europa y Japón, estudiará en detalle el planeta más cercano al Sol. En esta misión está implicada la astrofísica jienense Luisa Lara (Alcalá la Real, 1966), que también participó en Rosetta.

Según Lara, Mercurio es un paradigma en el Sistema Solar. Se pregunta qué hace ahí tan cerca del Sol y con un periodo de rotación sobre sí mismo tan peculiar -un año dura 88 días terrestres-. «Mercurio no tiene corteza, probablemente la perdió en una colisión masiva. Y ahora que se están descubriendo tantos exoplanetas en torno a estrellas cercanas, este planeta va a ayudar a poner en contexto otros sistemas planetarios. Es interesante porque parece que tiene agua helada en las zonas sombrías, no debe ser propia, sino de inyecciones de partículas de polvo interplanetario», señala Lara.

Altímetro láser

Su trabajo se centra en la estructura de fallas a partir del altímetro láser, BELA, un instrumento muy novedoso que medirá el tiempo de vuelo de los fotones y sacará a partir de ellos la orografía del planeta. «Mi trabajo se centrará en las imágenes, ya que vamos a ver Mercurio a muy alta resolución», explica.

La astrofísica también participa en otras de las misiones espaciales en las que está involucrado el IAA la denominada Juice por la Agencial Espacial Europea, cuyo lanzamiento está previsto para 2022. Viajará a Júpiter -entrará en el sistema Jovian en 2029- y pasará tres años y medio examinando la turbulenta atmósfera del cuerpo celeste más grande del Sistema Solar -tras el propio Sol- y sus lunas. «Estamos participando en dos instrumentos. En GALA, el equivalente al altímetro láser BELA, nuestro trabajo será hacer altimetría. En Ganímedes -luna de Júpiter- se hará un mapa orográfico de toda esta luna y no solo eso, también conoceremos la forma en la que rota y si se puede conectar con el océano líquido que hay debajo de la superficie helada», apunta.

También sobrevolarán Europa y Calisto, las otras lunas de Júpiter. Será la primera vez que se hagan este tipo de vuelos sobre estos satélites lunares. El IAA también trabaja además en la cámara JANUS, desarrollando la fuente de alimentación, la rueda de filtros y el control de mecanismos.

Júpiter y Marte son dos ejemplos del trabajo espacial del IAA. El Sol -misión Solar Orbiter- y la búsqueda de otros sistemas solares -misión Plato 2.0- son otros dos proyectos futuros que colocan a Granada en el mapa de la exploración espacial del siglo XXI.