«Se pusieron agresivos pero logré impedir que huyeran hasta que llegó la Policía»

El vigilante José Rivas que evitó el robo en una finca de Motril./JAVIER MARTÍN
El vigilante José Rivas que evitó el robo en una finca de Motril. / JAVIER MARTÍN

Un vigilante rural de Motril hace frente a cuatro ladrones, logra retenerlos y recuperar un botín de 180 kilos de aguacates

MERCEDES NAVARRETEMOTRIL

Esta es la historia de cuatro contra uno... en la que felizmente gana el bueno. El protagonista es el vigilante rural José Rivas que se enfrentó en plena noche a cuatro ladrones que se llevaban en su coche más de diez sacas de aguacates robados de una finca de Motril, en la que -paradójicamente- trabajaban como jornaleros. El vigilante sorprendió a los sospechosos, les cortó el paso con su vehículo y logró retenerlos hasta que llegó la 'caballería', en este caso los agentes de la Policía Nacional de Motril, que procedieron a la detención de los individuos.

Rivas, responsable de la empresa de vigilancia Securitas, estaba realizando sus tareas rutinarias de vigilancia nocturna de fincas privadas en el camino de Panata, en Motril, donde los agricultores y propietarios han recurrido a la vigilancia privada para prevenir los robos ante el alto precio que tienen los subtropicales. El vigilante detectó un vehículo sospechoso, en el que viajaban cuatro hombres y les hizo frente a la vez que alertaba a la Policía Nacional. «Se pusieron agresivos pero logré impedir que huyeran mientras llegaba la Policía. No les dejé bajarse del coche», explica a IDEAL el experimentado vigilante. ¿Y cómo puede uno contra cuatro? «Impuse mi autoridad, aunque intentaron atacarme y recibí amenazas e insultos, la clave es no dejarlos bajarse del coche», responde Rivas.

Según fuentes la Policía Nacional de Motril, que confirmaron a IDEAl que la colaboración del vigilante fue «fabulosa», los individuos detenidos tienen entre 29 y 44 años, son de nacionalidad rumana y uno de ellos tiene antecedentes policiales. Están acusados de la presunta sustracción de 180 kilos de aguacates, que se llevaban en diez bolsas grandes de supermercado tras cortarlos de una finca situada en el Camino de los Bates de la localidad costera. Según la Policía Nacional, los agentes identificaron a los supuestos ladrones y llevaron a cabo la inspección del vehículo, en el que aparecieron las diez bolsas de aguacates. Además, según la Policía, se interviniron también dos alicates con los que se supone que cortaron los frutos. Los detenidos fueron puestos a disposición judicial y se enfrentarán a un juicio rápido. Los aguacates robados tenían un peso de 180 kilos, por lo que su valor ronda los 500 euros en el mercado y han sido devueltos a su legítimo propietario, un agricultor para el que, según la Policía, los supuestos ladrones estarían trabajando como jornaleros.

Se da la circunstancia que el agricultor no era el cliente de este vigilante privado, que trabaja para las fincas vecinas. «No obstante está muy agradecido», apunta Rivas que con este golpe, probablemente, haya conseguido por lo menos un nuevo cliente para la próxima campaña.

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