Pescadores de Motril temen desaparecer por una norma que les obligará a faenar menos

Los pescadores de Motril temen que el sector desaparezca. /Javier Martín
Los pescadores de Motril temen que el sector desaparezca. / Javier Martín

Motril ha perdido casi la mitad de su flota de arrastre en cuatro años y este nuevo decreto podría acabar con los barcos

LAURA UBAGOGranada

Los pescadores motrileños –los de todo el litoral andaluz– se han visto amenazados por un nuevo decreto que está preparando el Gobierno y que limitará los días en los que puedan salir a faenar. El patrón mayor de la Cofradía de pescadores de Motril, Ignacio López Cabrera, se lleva las manos a la cabeza y explica que ésta será la puntilla que acabe con este sector productivo y con la pesca fresca motrileña en la lonja. Si salen menos a pescar, los barcos no serán rentables.

López Cabrera expresa que llevan años sufriendo «restricciones» que al final acabarán con la flota. En los últimos cuatro años (de 2014 a 2018) los barcos de arrastre de Motril se han reducido un 44%. Quedan 10 y ahora peligran. «Esto parece que se llama ‘hundir la flota’, así es imposible que podamos sobrevivir mucho tiempo más», apunta el representente de los pescadores motrileños, que quiere que los políticos que pueden hacer algo, le escuchen y frenen ese decreto que les amenaza ahora.

El nuevo decreto quiere reducir el número de días al año que salgan los barcos de arrastre a faenar. Cuenta el patrón mayor que de 240 que salen ahora quieren bajar a unos 170 algo que haría que los barcos «fueran insostenibles». Los empresarios pesqueros no podrían mantener los gastos de la embarcación y los puestos de trabajo, unos seis por barco, dice López Cabrera.

El objetivo de que se faene menos es disminuir el esfuerzo pesquero sobre los caladeros. El patrón mayor de la Cofradía motrileña defiende que ellos son los primeros interesados en que se cuiden los fondos marinos y que las normas ya llevan obligándolos a reducir este esfuerzo pequero un 30% en tres años. «Los caladeros están regenerados. Estamos menos pescadores en Motril y este año hemos pescado más, eso es porque hay más biodiversidad», subraya Ignacio López Cabrera que indica que este nuevo decreto se va a hacer «sin datos nuevos», porque «no han analizado» la biomasa de esta zona desde el año 2014.

López Cabrera señala que hay más capturas y más pesca que antes y que eso es una realidad y que esta nueva normativa «será la muerte de la flota pesquera motrileña».

Los pescadores han enviado alegaciones a este nuevo decreto que regulará los caladeros del Mediterráneo para que se adapte a sus circunstancias reales y que así no se ponga en peligro este sector productivo.

Ignacio López Cabrera explica que también será el fin de la lonja motrileña y que se reducirá mucho la posibilidad de comprar pescado fresco de Motril si les dejan faenando tan poco.

«La gente no va a dejar de comer pescado. La pena es que se traterá de otros países y que el pescado andaluz se resentirá y habrá poco. La lonja tendrá que cerrar y perderemos nuestro mercado si no ofrecemos pescado de Motril con cierta regularidad», expresó el representante de los pescadores motrileños, que viven en una eterna crisis del sector.

Los pescadores de Motril, que están siempre en la cuerda floja, tratan también de poner en marcha proyectos para reinventarse. Para eso van a recibir dinero de Europa que podrán gastar si encuentran inversiones privados que quieran desarrollar a medias ideas que salven este sector que, se irá a pique, según advierten ellos.

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