Obligan a la naviera Armas a ceder la línea Motril-Melilla a FRS para garantizar una mayor competencia

El ferry Volcán de Tauce que pasará a estar operado por la naviera FRS a partir de julio para cubrir la ruta Melilla-Motril. /Javier Martín
El ferry Volcán de Tauce que pasará a estar operado por la naviera FRS a partir de julio para cubrir la ruta Melilla-Motril. / Javier Martín

La Comisión Nacional de Mercados impone la cesión, que será efectiva a partir de julio, para evitar el dominio de Armas, que se ha hecho con las líneas de Málaga y Almería

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETE

La naviera canaria Armas dejará de operar la conexión marítima Motril-Melilla, la primera línea de pasajeros y carga que esta compañía creó en el puerto de Motril en el año 2011 y que a día de hoy está plenamente consolidada, con más de 300.000 viajeros anuales. La conexión marítima entre el puerto granadino y la Ciudad Autónoma no desaparece sino que pasará a manos de la multinacional FRS, que también estaba ya presente en el puerto de Motril, donde opera la línea de Tánger.

Se trata de un cambio relevante para el puerto de Motril y los miles de usuarios que utilizan la conexión con Melilla, a la espera de que la naviera FRS, que inicialmente cubrirá el servicio con el buque Volcán de Tauce, informe de las condiciones en las que prestará el servicio y si se mantendrán los niveles de rotación y capacidad de los barcos.

La cesión de la línea Motril-Melilla a FRS por parte de Armas no ha sido voluntaria sino que se enmarca en la compra de Trasmediterránea por parte de la naviera canaria y está condicionada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha impuesto a Armas la cesión de tráficos a una tercera naviera para evitar copar el mercado en las rutas que operaba.

Concretamente, para lograr 'luz verde' de la CNMC a la operación, la naviera Armas ha tenido que ceder a la naviera FRS la operación de las rutas entre Motril y Melilla, y entre Huelva y Canarias. La CNMC ha tratado así de impedir que tras la compra de Trasmediterránea, Armas se quede como operador dominante en distintos puertos en los que se producía la sinergia entre sus líneas.

«Vamos a seguir teniendo dos grandes operadores»

La cesión de la línea de Motril-Melilla a FRS supuso ayer un auténtico tsunami en la Autoridad Portuaria de Motril. «Nosotros no hubiéramos querido que se marchara Armas, que fue la primera compañía que confió en el Puerto. Pero tenemos dos grandes operadores a día de hoy y los vamos a seguir teniendo porque Armas va a seguir operando las líneas de Nador y Alhucemas», valoraba a IDEAL el presidente del Puerto de Motril, Francisco Álvarez de la Chica. «Lo que aporta valor al mercado es la posición de Motril y la gestión que se hace en el puerto de Motril, por eso hay otro operador interesado en la línea de Melilla. Motril es un puerto ganador y altamente competitivo», defendió Alvarez de la Chica, que mostró su confianza en que FRS no solo mantendrá la calidad de la línea sino que la hará crecer. «FRS tiene hambre empresarial», dijo. Sin embargo, Álvarez de laChica también hizo una reflexión sobre cómo ha afectado en esta decisión el hecho de que Motril no cuente con la declaración de interés general, que sí tienen Almería y Málaga, lo que le convierte en el eslabón más débil. «Si la tuviéramos no se habría producido esto», opinó.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autorizaba así ayer, en primera fase con compromisos, la compra de Trasmediterránea por parte el grupo Naviera Armas, una operación de 260,4 millones de euros, pero condicionaba la autorización a una serie de compromisos, entre ellos que la naviera Armas ceda a la naviera FRS la operación de las rutas entre Motril y Melilla, y entre Huelva y Canarias.

Riesgos

Se da la circunstancia de que Trasmediterránea opera las líneas de interés general que unen Melilla con las ciudades de Málaga y Almería, por lo que al pasar a manos de Armas, que ya era propietaria de la conexión entre Melilla y Motril, el mercado de las conexiones entre Melilla y la Península habría estado copado practicamente por Armas, que se habría quedado con la única competencia de Balearia, que también opera las líneas entre Málaga y Almería con Melilla. Con la cesión de la línea de Motril a FRS se evita este control. Concretamente, según señala el comunicado emitido ayer por la CNMC, la operación planteaba «riesgos para la competencia» en el caso de las rutas regulares entre la Península y Melilla por «la desaparición de un competidor relevante», mientras que en el servicio a Canarias conformaba un monopolio, dado que Trasmediterránea y Armas son los dos únicos operadores.

Las dos firmas suscribirán contratos de fletamiento a tres años, con determinadas obligaciones en cuanto a uso de marcas y expedición de billetes, entre otras, que serán supervisados por el 'superregulador'. Según el órgano que preside José María Marín Quemada, FRS es una naviera «independiente, con capacidad económica y experiencia suficiente para asegurar la competencia en dichas rutas».

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