La Junta crea de urgencia cien plazas para acoger a menores ante la oleada de pateras

Los chavales asisten a una clase de español para aprender a manejarse a su llegada a Andalucía.
Los chavales asisten a una clase de español para aprender a manejarse a su llegada a Andalucía. / IDEAL

En el primer semestre del año llegaron 721 chavales y en junio hubo que reaccionar y buscar un centro en Motril para 30

Laura Ubago
LAURA UBAGOMotril

Llevan en la mirada la agilidad de la juventud y las ganas de encontrar una oportunidad lejos de su tierra. Tienen entre 14 y 17 años y la mayoría ha vivido mucho, experiencias desagradables que les han hecho subir a la patera. Aterrizan sobre todo en Algeciras y en Motril y en seguida pasan al amparo de la Junta de Andalucía que cuenta con recursos para acogerlos. Y ahora, están desbordados.

La llegada de inmigrantes ha vuelto a tener un repunte en Andalucía. Las cifras recuerdan a otras épocas en las que eran varias pateras las que arribaban a la costa granadina al día. Ante este aluvión, la Junta ha tenido que reaccionar porque entre los subsaharianos, las embarazadas y los bebés, viajan menores solos, adolescentes sin padre ni madre en el pasaje que pasan a los centros de acogida andaluces.

Esta semana el gobierno andaluz ha creado cien nuevas plazas para estos 'menas', menores no acompañados como se les llama oficialmente. Saben que la oleada de embarcaciones con inmigrantes, por ahora, no va a parar y menos en verano con las buenas temperaturas y el mar de su parte. Por eso, han reservado -liberado el dinero- este centenar de plazas que calculan se cubrirán de aquí a marzo de 2018. Son cálculos iniciales, tal vez tengan que reaccionar de urgencia como en otras ocasiones.

El Suma acoge en Motril a 30 menores a los que se les enseñan buenos hábitos y español

La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, indicó que la inversión para las nuevas plazas será de 1,4 millones de euros y que viene motivada por la creciente afluencia de estos menores a las costas andaluzas, con un total de 721 durante el primer semestre del año.

Ello obliga a reforzar los Centros de Acogida Inmediata de las tres provincias más afectadas (Granada, Cádiz y Almería), para poder atender las necesidades básicas de alimentación, cuidados y alojamiento. Las contrataciones se realizan con las entidades Afinsa, Engloba y Fundación SAMU, todas ellas con personal especializado en intervenciones con menores extranjeros no acompañados.

Según los datos de esta consejería en los seis primeros meses de 2015, llegaron 441 menores solos en patera; 643 en el mismo periodo de 2016 y ahora 721 en 2017, por lo que la cifra va en aumento cada año. Son chavales del norte de Marruecos y Argelia y la Junta crea ese centenar de plazas que luego irá repartiendo en Granada, Almería o Cádiz según sean las necesidades.

Junto con la ampliación de plazas, la Junta ha activado un plan especial para acoger a los menores y ha hecho un llamamiento a las autoridades europeas, a través del Gobierno de España, para que se tengan en cuenta las necesidades de Andalucía como región de entrada de la inmigración.

No es la primera vez que la Junta tiene que reaccionar ante la llegada masiva de inmigrantes. Sin ir más lejos, en el pasado mes de junio tuvo que buscar plaza para 70 menores que llegaron a Andalucía 'de golpe' y en patera.

La Junta de Andalucía hizo entonces un llamamiento a diferentes entidades sociales, entre ella SAMU, que puso en marcha tres unidades de acogida temporal de emergencia (UATE), una en Motril, con 30 plazas, y dos en Jimena de la Frontera (Cádiz), con 20 plazas cada una. La mayoría de estos menores, entre 12 y 17 años, proceden de Marruecos, aunque también los hay de otras nacionalidades como Gabón, Gambia, Ghana, Guinea, Costa de Marfil, Burkina Faso y Chad.

En Motril ya existe un centro de acogida -lleva cinco años abierto- de la fundación SAMU donde llegaron en septiembre del año pasado menores refugiados sirios, y para esta ocasión ha buscado otras instalaciones para los 30 menores que han llegado en junio en patera. Se encargan de ellos profesionales especializados y con experiencia y cuando pase algún tiempo, pasarán a un centro de acogida, ya que en el que están actualmente es de estancia temporal.

Desde el SAMU indicaron, en aquella ocasión que llegaron los refugiados, que Motril es una ciudad muy sensibilizada con la inmigración y que los chavales encuentran en la localidad costera un sitio agradable donde hacer la vida junto a los vecinos de su barrio.

Deportes y dejar de fumar

En las diferentes unidades de SAMU, a estos jóvenes no solo se les cubre las necesidades básicas sino que se les ofrece una atención integral y aprenden hábitos sociales, de higiene personal y de alimentación sana. Participan en diferentes talleres de limpieza y organización del centro, cómo hacer una cama o cómo dejar de fumar -ya que muchos de ellos fuman ya con esas edades-, además de actividades deportivas, clases de español, fundamental para su integración, y excursiones a la playa o al campo para pasar un rato distendido junto con sus compañeros.

Desde SAMU se trabaja para que estos menores extranjeros tengan una rutina que les dé seguridad y puedan alejar de su mente lo que han sufrido y han dejado atrás y para que se integren, conociendo en idioma, en la ciudad a la que acaban de llegar.

Un acogimiento que les garantiza la protección

La Dirección General de Infancia y Familias presta atención a los menores inmigrantes no acompañados que llegan a la comunidad a través del acogimiento residencial. Los Centros de Acogida Inmediata les garantizan atención urgente, protección y cobertura de necesidades básicas.

La Junta, a través de la consejería de Igualdad y Políticas sociales, garantiza que atenderá a todos los menos inmigrantes que lleguen a las costas andaluzas y por ello, pide la colaboración de la Unión Europea, mediante el Gobierno de España, para que preste su apoyo en estos momentos de aluvión de pateras.

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