Un empresario resucita el puerto deportivo de Playa Granada paralizado hace cinco años

El puerto, sobre una lámina de cien mil metros de agua./IDEAL
El puerto, sobre una lámina de cien mil metros de agua. / IDEAL

El presidente del granadino Grupo AM retoma los trámites para reactivar la marina interior, aparcada en 2012 por la crisis y las trabas ambientales

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETEMOTRIL

Motril puede volver a soñar con una revolución turística al calor de una marina interior en Playa Granada. Cuando ya todo el mundo daba por muerto y enterrado el puerto deportivo que se presentó en 2011, un reconocido empresario granadino ha cogido las riendas del ambicioso proyecto con la intención de resucitarlo y continuar la tramitación en el punto en el que se quedó hace ahora cinco años. El hombre que está dispuesto a luchar por hacer realidad ese 'Puerto Banús' a la motrileña es el granadino Antonio Mañas, presidente del Grupo Empresarial AM, que gestiona Tiresur, una de las más potentes distribuidoras de neumáticos y la red de tiendas taller Center's Auto. Su firma, que factura más de cien millones de euros anuales, también se dedica al negocio inmobiliario con la promotora Global Realty.

Mañas es el propietario de la mayoría del suelo de Playa Granada y preside la junta de compensación que tiene que desarrollar los terrenos donde se ubicaría el puerto deportivo. Se trata de una marina interior que convertiría lo que ahora es suelo privado urbanizable en una lámina de agua de cien mil metros cuadrados, rodeada por zonas de ocio y que se situaría en la franja que discurre entre la playa de Poniente (a la altura del camping) y Playa Granada (junto al parque infantil y el chiringuito Hoyo 19).

«La singularidad del proyecto es que es una marina interior, es decir no es una superestructura de línea de costa hacia fuera sino excavando hacia el interior en una zona que reúne las mejores características en toda Andalucía. Corrige la regresión de línea litoral y cambia usos respecto al planeamiento vigente en su entorno disminuyendo la edificabilidad haciéndolo más sostenible y con mayor calidad futura», explica a IDEAL el presidente de la junta de compensación de Playa Granada, Antonio Mañas.

Cuarenta millones

El puerto deportivo contempla 750 amarres y tan solo su construcción movilizaría una inversión de 40 millones de euros que tendría que sacar a concurso la Junta de Andalucía ya que, una vez que se produjera la inundación voluntaria del espacio con agua mar, éste pasaría a ser público, según establece la legislación vigente.

«El proyecto debe ser autosostenible económicamente y otros 45 millones irán destinados a la zona hotelera, comercial y de servicios que rodea a la marina. Por tanto, son dos inversiones complementarias que se retroalimentan», apunta Mañas. Se trata exactamente del mismo proyecto que en el año 2011 presentó la sociedad Marina y Desarrollos portuarios de Motril, entonces presidida por el empresario Roberto García Arrabal e integrada por 30 grupos empresariales que representaban a 150 firmas.

La sociedad llegó a tramitar el anteproyecto de la Marina ante la Junta que lo consideró «viable y acertado para los intereses de Andalucía», por lo que avanzó e incluso llegó a superar la fase de licitación. Pero durante la fase información pública del anteproyecto, que incluía su correspondiente memoria ambiental, surgieron discrepancias en cuanto a la posible afección de la marina a la Charca de Suárez.

Era la época en la que la Izquierda Unida formaba parte del Ejecutivo andaluz y se opuso claramente al puerto deportivo. La redacción del plan director de Puertos incluyó entonces una 'dedicatoria' expresa al proyecto alegando que presentaba «fuertes inconvenientes medioambientales». Antes este panorama y para tener todas las garantías, la consejería de Medio Ambiente pidió numerosos estudios específicos que requerían un importante desembolso económico por parte de los promotores.

Unas costosas exigencias que coincidieron con el tsunami de la crisis económica, que se llevó por delante a las grandes constructoras granadinas que integraban la sociedad promotora. En 2012, con la que tenían encima las constructoras, ya no pudieron presentar ni los costosos estudios de impacto ambiental ni el proyecto de obra y el puerto deportivo se quedó paralizado.

«La crisis hundió a muchas empresas de las que participaban, pero otras muchas seguimos vivas. Además, este es un proyecto al que se pueden sumar otros. Hoy por hoy hay quienes estamos convencidos de la viabilidad y dispuestos a invertir. Que el esfuerzo sea mayor o menor depende de esa suma en la que estamos», añade Mañas, que además de presidir la junta de compensación es socio de Marina y Desarrollos Portuarios.

Ahora, el empresario ha vuelto a impulsar el proyecto de la marina para comprobar quiénes siguen en la sociedad y quiénes estarían dispuestos a tirar del carro con él para reflotar el puerto. Pero además quiere hacerlo con garantías. Y es que la Junta, efectivamente, jamás rechazó el puerto deportivo pero los empresarios consideran que hubo trabas como la 'dedicatoria' del Plan de puertos -que ahora ha desaparecido- que generaron incertidumbre para acometer una inversión tan potente sin la seguridad de que pudiera salir adelante.

Ahora, Mañas ha empezado por reunirse con la Junta, de la mano del Ayuntamiento de Motril, para conocer la posición de Puertos de Andalucía, con qué ojos ven el proyecto y la hoja de ruta para tramitarlo «cumpliendo las garantías de todo tipo que se exijan, con soluciones que no solo preserven el medio ambiente si no que lo mejoren para que el resultado sea óptimo».

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