Diez años de cárcel por atacar 'a palazos' a dos hermanos en un bar de La Rábita

Como el local estaba cerrando, no le sirvieron y el acusado se vengó con una violenta acción por la que tendrá que pagar más de 110.000 euros a los heridos

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

Ocurrió en un bar de La Rábita hace cuatro años. Era 25 de diciembre y los dueños del establecimiento vivieron una auténtica pesadilla de Navidad. Sobre las nueve de la noche, cuando el local ya estaba cerrando, entraron dos tipos, J.J.L.O. y M.A.R.T., y pidieron una consumición. El propietario no quiso servirles, pues uno de ellos tenía «una deuda anterior» y además era la hora del cierre. Hubo entonces un «altercado» que culminó en una brutal agresión a palazos, por la que J.J.L.O. cumplirá diez años de prisión.

El Tribunal Supremo (TS) ha revisado recientemente el caso, que fue enjuiciado por la Audiencia de Granada a principios de este año, y ha decidido inadmitir, a través de un auto, el recurso de casación que interpuso el condenado contra el fallo. De este modo, confirma la sentencia, que le impuso además el pago de una indemnización de 110.060 euros al herido que salió peor parado: el hermano del hostelero.

Este hombre recibió dos certeros golpes en la cabeza con la pala -uno estando de pie y otro ya en el suelo- y sufrió graves lesiones que pusieron en riesgo su vida. Presentaba una fractura abierta con hundimiento de una parte del cráneo y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente para una reconstrucción ósea. Hubo que ponerle «placas y mallas» en la cabeza y le han quedado importantes secuelas. De hecho, le han causado una incapacidad permanente absoluta para todo tipo de trabajo.

El Supremo no ha admitido el recurso del agresor contra la condena de la Audiencia de Granada

El otro lesionado fue el dueño del establecimiento. También recibió un golpe con la pala al interponerse entre el agresor y su hermano. Sufrió una herida abierta en la cabeza y un traumatismo craneoencefálico, por la que el agresor deberá indemnizarle con 1.550 euros.

El fallo de la Audiencia consideró al agresor autor de un delito de homicidio en grado de tentativa -por la agresión más grave- y otro de lesiones con instrumento peligroso. Por el primer delito acordó una pena de 7 años de cárcel y 9 de alejamiento. Por el segundo, tres años más de encierro y otros 4 de alejamiento. Al otro acusado, M.A.R.T., lo absolvió, al concluir que no intervino en los palazos. Las declaraciones de los testigos presenciales fueron claves para el desenlace judicial de este violento suceso, pues «todos» afirmaron que la persona que portaba la pala era J.J.L.O. y no el otro procesado. Fue relevante, por ejemplo, el testimonio prestado por un señor que estaba en su domicilio y que pudo ver y oír cómo ambos acusados se acercaban a la furgoneta aparcada debajo de su balcón y cómo fue el condenado quien cogió el utensilio mientras el otro decía que lo dejase.

El alto tribunal entiende correcto apreciar una tentativa de homicidio en el caso del herido más grave, dados los golpes que recibió (al menos dos), el tipo de arma empleada (una pala) y el resultado producido (lesiones con graves secuelas). Asimismo, resalta que los testigos oyeron del condenado frases que despejan dudas sobre la autoría: «Vámonos, a este ya me lo he cargado» o «aquí ya hemos terminado».

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