La demolición divide al mercado de Almuñécar

Vista general del mercado de Almuñécar, que ha perdido muchos clientes. / Javier Martín

Tras cinco años en vilo, el anuncio de que el edificio tirará para construir uno nuevo caldea los ánimos de los comerciantes

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETEAlmuñécar

El mercado municipal de Almuñécar lleva cinco años sin levantar cabeza. Desde que en 2012 el edificio municipal perdió su aparcamiento subterráneo, precintado por deficiencias de seguridad, las instalaciones languidecen y ya ni la calidad ni la frescura de sus productos logran frenar la sangría de clientes. "El mercado se muere". Hasta ahí todos de acuerdo. Hasta el gobierno y la oposición. Ahora bien, en lo que a la solución respecta, las opiniones están radicalmente enfrentadas. Es el tema candente del momento en Almuñécar.

Tras cinco años de polémica, la suerte del edificio municipal parece al fin estar echada. El gobierno de Trinidad Herrera (PP) acaba de poner en marcha sus planes para demoler el edificio y adjudicar la construcción de un nuevo mercado a una empresa privada, que lo financiaría a cambio de su explotación. Una decisión que tiene divididos tanto a los concesionarios de los puestos como a los demás comerciantes del centro sexitano, para los que el mercado y su parking tienen una importancia fundamental a la hora de atraer clientes. Unos están en pie de guerra contra el gobierno municipal, otros apoyan la demolición y, en general, todos están que trinan por lo que llevan soportado. Y, sobre todo, coinciden a la hora de exigir una solución urgente.

"A mi el miedo que me da es que nos dejen un hoyo, estamos en vilo" manuel (papelería cala)

"El cierre del parking nos ha matado, no hacen falta más explicaciones. Ahora estamos en vilo ante la posible demolición. A mi el miedo que me da es que nos dejen ahí un hoyo...", comenta Manuel, de la Papelería Cala, uno de los comercios que ha colocado en la puerta un cartel para exigir soluciones al mercado. Manuel atiende a IDEAL a la vez que, teléfono móvil en mano, muestra el grupo de ‘Whatsapp’ que los comerciantes han creado para comentar el tema. El grupo tiene 129 miembros y también está que arde. Además, tanto en los comercios de las calles cercanas como en los puestos de ‘La Plaza’ se repartían ayer octavillas denunciando la gestión del gobierno de Trinidad Herrera en el mercado.

"Ha arruinado a los concesionarios. Ha despilfarrado más de tres millones de euros para echar al concesionario del aparcamiento. Se van a gastar 700.00 euros en contratar una carpa para el mercado provisional y ahora quieren tirar este cuando su reforma vale solo 800.000 euros. Y todo para regalarle el solar a una cadena comercial. ¿Otro pelotazo con la marca de la gaviota?", reza la octavilla. Uno de los promotores del reparto es Javier González, dueño de Pescados Beatriz y portavoz de los concesionarios críticos, que acusan al gobierno de Herrera de llevarles "a la ruina y a la desesperación".

"Es temerario e ilegal lo que está haciendo este gobierno municipal" Javier gonzález

"Ni han consensuado nada con nosotros, ni nos han presentado planes alternativos ni soluciones. Llevan cinco años contando cuentos", critica González, que acusa al gobierno municipal de agravar la situación del mercado "por la falta de mantenimiento desde hace cinco años". "Es temerario e ilegal lo que están haciendo. Si el edificio está en ruina ¿qué hacemos todavía aquí? y si no lo está ¿por qué no lo arreglan?", zanja el portavoz de estos concesionarios.

Hoy jueves, a las seis de la tarde, el pleno municipal verá la liquidación del contrato de la concesionaria del parking y González asegura que estarán muy pendientes. Además, advierte que están dispuestos a plantar batalla para exigir una reforma, en lugar de la demolición e incluso a recurrir a los tribunales. «Lucharemos para que no lo tiren y se cumpla la ley que obliga a rehabilitar edificios que no están en ruina», arremete.

"Mi jefe tenía nueve puestos de fruta y le quedan dos, de lo que pase dependen muchos trabajos"

"Mi jefe tenía nueve puestos de fruta y le quedan dos, de lo que pase dependen muchos trabajos" inma (Frutería rivas)

Entre las que prefiere una reforma en lugar del proyecto del nuevo edificio está también Inma, empleada de la Frutería Rivas, que insiste en lo que están sufriendo todos los puestos desde que comenzó el problema del parking. «Mi jefe tenía aquí nueve puestos de fruta y le han quedado dos. Y eso que la parte de la fruta es la que mejor está aguantando... Vivo con angustia porque de lo que pase depende mi puesto de trabajo», comenta la joven.

"El mercado no está para tirarlo, necesita un arreglo que se podría hacer por fases" enri padial (pescadería virgen del carmen)

Y más preocupación y desesperación se respira en la Pescadería Virgen del Carmen donde su dueña Enri Padial no tiene reparos en enseñar la caja registradora a IDEAL como mejor ejemplo de la situación del mercado. Son las once y media de la mañana y han entrado 16 euros, mientras que la inversión del género expuesto supera los 300 euros. "¿Y si no vendo esto, ¿cómo lo pago?", esgrime con preocupación, mientras lamenta la pérdida de clientes. "Este mercado no está para tirarlo, necesita un arreglo que se podría hacer por fases", insiste Enri, que no quiere ni oír hablar de trasladarse a una carpa provisional al P-4. "¿Al lado del río?¿A que los mosquitos le caguen al pescado? Ni hablar", apunta indignada.

"Que hagan lo que sea, pero que lo hagan ya, nos estamos muriendo"

En Almuñécar, en general y en el mercado en particular es fácil encontrar opiniones polarizadas. Pero también hay vecinos hartos de lucha política y polémica a cuenta del mercado que levantan su voz para rogar que se deje un tema tan importante fuera de la batalla electoralista y se busquen ya soluciones «por el bien del pueblo». Es el caso de Ana Belén Martín Barné, de 34 años, que tiene una pescadería en el mercado junto a su marido Óscar Medina. «Que hagan lo que sea con el mercado, pero que lo hagan ya. Estamos cansados de lucha política y necesitamos una solución urgente. Nosotros tenemos clientes de bares y gracias a ellos podemos llorar con un ojo, pero los que dependen del cliente que entra al mercado no pueden más. Hasta yo misma entro y me deprimo». Y en la misma línea está María del Mar, de la frutería Guerrero. «Que dejen ya la política y piensen en el pueblo. Y si la solución del mercado pasa por tirarlo adelante, pero que lo hagan ya y que sean rápidos, eficaces y nos den garantías. Este edificio no tiene arreglo, es como cuando un vestido se raja, si lo coses no queda igual. Necesitamos un gran proyecto, que sea un revulsivo y que le de vida al centro porque nos estamos muriendo».

Su hija Eli, arremete directamente contra la "cabezonería" de la alcaldesa, Trinidad Herrera. "Que no saque pecho de que llevamos sin pagar las tasas municipales desde 2012. Esa fue una propuesta del PA y la tuvieron que apoyar todos los grupos políticos. Ya querríamos estar pagando las tasas y ganando dinero, pero por su culpa nos estamos arruinando", recrimina.

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