«¿A quién beneficiaría tener que derribar un hotel como el de Almuñécar 13 años después?»

Trinitario Betoret y Sara Catalá posan en el hotel Cortijo de Andalucía que se paralizó en 2007 cuando estaba prácticamente terminado./Javier Martín
Trinitario Betoret y Sara Catalá posan en el hotel Cortijo de Andalucía que se paralizó en 2007 cuando estaba prácticamente terminado. / Javier Martín

El Ayuntamiento de Almuñécar emite hoy su dictamen definitivo sobre el hotel de 5 estrellas al que se le otorgó licencia en 2005

Laura Ubago
LAURA UBAGOGranada

El municipio de Almuñécar podría tener hoy un hotel de 5 estrellas si éste no hubiese caído en una maraña judicial que se sigue desenredando 18 años después. En el año 2000 el Ayuntamiento autorizó la construcción de este establecimiento hotelero y la Junta presentó un recurso contra este acuerdo al no compartir que se hubiese aprobado la construcción en suelo no urbanizable por motivo de utilidad pública.

En junio de 2005 se otorgó la licencia de obras para este proyecto situado en el Cercado de la Santa Cruz. La Junta volvió a recurrir. Cuando en 2007 se paralizó por orden judicial el hotel estaba casi terminado. Una sentencia ordenó la revisión de esta licencia por parte del Ayuntamiento, el proceso final para poder darle luz verde. Y en ese punto siguen ahora.

A finales de este pasado mes de febrero, el equipo de gobierno de Almuñécar desbloqueó al fin el hotel dándole el visto bueno a la licencia de obras que se le dio en 2005. Para el promotor del hotel, Trinitario Betoret, fue un día histórico.

El informe del gobierno indicaba que por el tiempo transcurrido, entre otros tantos motivos, esa licencia de obra es válida, según explicó en ese momento el teniente de alcalde de Urbanismo, José Manuel Fernández Medina, que señaló que aún había que esperar el informe del Consejo Consultivo, «obligatorio y no vinculante».

Y hoy, con ese informe desfavorable en la mano, el pleno del Ayuntamiento almuñequero tendrá que tomar su decisión final: o aprobar la licencia o denegarla y dejar otra vez al hotel sin poder avanzar después de once años construido. «Hoy se decide el futuro del Gran Hotel Cortijo de Andalucía. El Ayuntamiento lleva a pleno la revisión de la licencia y ésta fue recibida con toda la buena fe del mundo, con la presunción de legalidad que reviste todos los actos de la administración, por tanto, pedimos su ratificación», indica el empresario Trinitario Betoret que aclara: «a mí me dieron la licencia y yo la pagué sin plantearme nada más, no tenía por qué desconfiar».

Betoret señala que en lo que sí confía ahora es en el sentido común de los concejales para emitir su voto hoy «sin ceder a ningún tipo de presión externa y decidiendo solo a favor del interés general».

El empresario se plantea «¿A quién beneficiaría ahora la paralización y el posible derribo de las obras realizadas?». «Creemos que la terminación y puesta en marcha de este hotel es un beneficio para el interés general, no solo por la generación de puestos de trabajo, sino por evitar una posible reclamación patrimonial millonaria al Ayuntamiento de Almuñécar», explica Trinitario Betoret.

Solo en salarios directos en estos 11 años que podría llevar el hotel abierto calculan que ya se habrían invertido más de 10 millones de euros y que el gasto medio en el municipio de los clientes que se hubiesen hospedado sobrepasaría los 20 millones.

«Desgraciadamente, esto es irrecuperable, pero el sentido de la responsabilidad nos tiene que llevar a buscar una solución a este despropósito y deseo emplazar a los concejales a que, en conciencia, vean si esta situación debe permanecer en el tiempo o si , al contrario, son capaces de encontrar un consenso olvidando las connotaciones políticas y pensar en el bien de Almuñécar y darle una solución al hotel», concluye Trinitario Betoret.

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