El primer 5 estrellas de la Costa se reactiva tras una década paralizado

Vista general del hotel que lleva diez años paralizado. /JAVIER MARTÍN
Vista general del hotel que lleva diez años paralizado. / JAVIER MARTÍN

Tan solo queda un informe del Consultivo para retomar las obras de este complejo casi terminado, que estaría listo en seis meses

Laura Ubago
LAURA UBAGOALMUÑÉCAR

En julio de 2007, Trinitario Betoret y Sara Catalá estaban eligiendo las cortinas para el primer hotel de 5 estrellas de la Costa Tropical, llamado Cortijo de Andalucía, en el que ya habían invertido ocho millones de euros. La campana colocada en la cocina, hechas las estancias de la biblioteca o la bodega, un conflicto urbanístico paralizó las obras de este complejo hotelero, que podrían retomarse en pocos meses. Sara Catalá se pasó mucho tiempo sin ir por Almuñécar a ver su hotel: se le caía el alma a los pies de ver sus ilusiones truncadas y su complejo La Santa Cruz Resort, con la zona termal terminada y el hotel paralizado.

Estos dos empresarios, que en su día se enamoraron de esa zona de Almuñécar, cerca del pueblo, rodeada de naturaleza, han tenido paciencia y ahora vuelven a respirar ilusionados por poder retomar las obras de este complejo hotelero. Les falta un último informe para poder rematar el hotel, que está a falta de suelos, puertas y poco más, y que podría estar listo en unos seis meses. Una década más tarde, siguen teniendo la energía para poner su sueño en pie. El proyecto hotelero es una pata más de la Santa Cruz Resort, un espacio situado en Almuñécar y dedicado al turismo de salud en el que se llegó a construir una primera fase de viviendas y un spa de grandes dimensiones y completas instalaciones, que llegó a estar funcionando. Sin el hotel, nada tenía sentido.

El hotel ha estado envuelto en una maraña judicial que lo ha mantenido parado va ya para once años. El inicio de la historia se sitúa hace dieciocho. En el año 2000 el Ayuntamiento autorizó la construcción de este establecimiento hotelero y la Junta presentó un recurso contra este acuerdo al no compartir que se hubiese aprobado la construcción en suelo no urbanizable por motivo de utilidad pública. De este pleito existe una sentencia firme en la que se planteaba incluso la demolición y el Consistorio pidió que no se ejecutara la sentencia mientras se negociaba una salida al 5 estrellas. Lo que se recurrió fue un acuerdo de pleno, el primer paso y el pleito duró tanto que en ese tiempo prácticamente se había acabado la obra. Cuando en 2007 se paralizó por orden judicial el hotel estaba casi terminado. En junio de 2005 se otorgó la licencia de obras para este proyecto situado en el Cercado de la Santa Cruz. La Junta volvió a recurrir. Una sentencia ordenó la revisión de esta licencia por parte del Ayuntamiento.

Licencia ratificada

Este 22 de febrero, tan sólo hace unos días, el equipo de gobierno de Almuñécar ha desbloqueado al fin el hotel dándole el visto bueno a la licencia de obras que se le dio en 2005. Para el promotor del hotel, Trinitario Betoret, ha sido un día histórico y está muy agradecido al Ayuntamiento por este primer paso para que vuelvan las obras al hotel.

El informe del gobierno dice que por el tiempo transcurrido, entre otros tantos motivos, esa licencia de obra es válida, según explica el teniente de alcalde de Urbanismo, José Manuel Fernández Medina, que señala que aún hay que permanecer «expectantes» porque falta un informe del Consejo Consultivo «obligatorio y no vinculante».

Para Trinitario Betoret que se haya ratificado la licencia de obras de su hotel por el pleno es ya una victoria entre tanta desolación que le ha supuesto tener una inversión de ocho millones de euros parada durante una década. «Tenemos la misma ilusión y ganas que el primer día y vamos a trabajar para que el hotel sea una realidad pronto», expresa este promotor.

En las alegaciones que aportó el promotor Trinitario Betoret para que le conservaran la licencia de obras que le concedieron en 2005, este empresario señaló la «declaración de utilidad pública e interés social otorgada sobre las dos parcelas en las que se autoriza la construcción de la edificación, mediante sendas resoluciones municipales».

«Esta declaración de utilidad pública e interés social para la implantación de un hotel de cuatro estrellas vinculado a la medicina preventiva y salud natural -Turismo dirá si puede conseguir cinco estrellas como aspiran los propietarios- no fue impugnada jurisdiccionalmente en ningún momento, ni se siguió procedimiento de revisión de oficio contra la misma, permaneciendo, por tanto, firme y ajustada a la legalidad», señalan las alegaciones de Trinitario Betoret, que espera que el Consejo Consultivo emita un informe favorable a su licencia y pueda retomar las obras en breve.

El informe realiza además una valoración económica de lo que habría que pagar si el final del hotel fuese la demolición, algo de lo que Trinitario Betoret no quiere ni oír hablar. «Mi ilusión es seguir adelante con el hotel, no le haría eso al pueblo de Almuñécar, yo no quiero una indemnización, quiero poner en marcha este proyecto», cuenta el promotor del Gran Hotel Cortijo de Andalucía, que siempre se ha calificado como el primer 5 estrellas de la Costa, ya que se ha ideado como un espacio de lujo, basado en la exclusividad, en la naturaleza y en la salud.

Tanto Trinitario Betoret como Sara Catalá esperan que el Consejo Consultivo dé el visto bueno a la licencia de obras de su hotel (casi terminado) y así puedan rematar este sueño.

Atrás quedan diez años de paciencia, de espera, de no perder las fuerzas ni caer en el desánimo, revisando todas las semanas los cimientos de un hotel casi acabado que no podía ser concluido ni habitado. Ahora, una década después vuelven las ilusiones. Habrá que ir -seguramente- pronto a elegir las cortinas.

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