Ideal

Rocas para ganar cinco metros
al mar y salvar Peña Parda

La playa de Peña Parda pierde la arena tras los temporales. Javier Martín
La playa de Peña Parda pierde la arena tras los temporales. Javier Martín
  • El sector turístico aplaude la escollera que llevaban años pidiendo: "Es vital, nos quedamos sin playa"

Los empresarios turísticos de la playa de Peña Parda, que concentra una decena de negocios entre chiringuitos, camping, restaurantes y el nuevo hotelito que se está construyendo, aplauden la actuación de defensa que ha programado Costas. Y si para que la playa mantenga la arena en verano tiene que perderse una ola... los empresarios del sector lo tienen claro. Con todo el respeto para el surf, sus aficionados y sus negocios, la actividad económica y turística que generan estos negocios es mucho superior, en opinión de Manuel López, empresario turístico y propietario del nuevo hotel Peña Parda Bay, que prevé abrir sus puertas en junio. «Es que esa escollera es muy necesaria. Vital. No estamos hablando de mejorar una playa sino de que nos quedamos sin playa», valora. El empresario recuerda que es una petición unánime de todos los negocios de la zona, que ven cómo el dinero de las regeneraciones en arena se tira todos los años.

«Que haya playa significa más gente, más tumbonas, más comidas... La actividad que generan estos negocios turísticos no se puede comparar con la de los surfistas», concluye.

Por otro lado, la alarma de los surfistas ha sorprendido a la dirección provincial de Costas, que incide en que la defensa que se ha ejecutado en la desembocadura del Río Jate de ninguna manera perjudicará a la ola. Así lo garantiza en declaraciones a IDEAL el jefe de esa obra, el ingeniero de Caminos Miguel Ángel Fernández, que explica que la actuación se limita a la orilla, a acondicionar la salida de la rambla de Río Jate, por lo que no va a haber afectación en la ola que viene del mar como temen los surfistas. «No es una escollera, es material grueso, un refuerzo al apoyo natural de la rambla, vamos a consolidar un sistema de piedras naturales para que la arena no escape entre los gruesos. No es una estructura que choque», aclara. Lo que sí va a conseguir esa defensa «natural», según el jefe de obra, es que la tierra gane al mar unos cinco metros y –sobre todo– que no se pierda la arena de Peña Parda, que a partir de ahora podrá aguantar mejor los ponientes sobre todo.

El ingeniero insiste en que la obra no tendrá ninguna afección a unos 50 metros de distancia de la orilla, que es donde se surfea. «No va a tener ningún impacto sobre esa ola. Ni la mejora, ni la empeora», sentencia el experto.