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La Herradura defiende su playa con una obra que "amenaza" la ola perfecta

  • Negocios de surf y aficionados temen que la defensa de rocas que se construye acabe con 'la derecha', una ola que atrae a deportistas de toda España

  • Costas garantiza que la obra que permitirá salvar la arena de Peña Parda no afectará a la ola de ninguna manera

La llaman la derecha. Alcanza hasta tres metros de altura y la persiguen surfistas de toda España. Es simplemente, la ola perfecta. Y está en la bahía de La Herradura. Aparece justo en la zona de la desembocadura del río Jate cuando hay temporal de poniente y vuelve locos a los aficionados a este deporte náutico que peregrinan a Granada, desde toda la costa Málaga y otros puntos mucho más lejanos, para surfearla.

Los amantes del surf aseguran que es una de las mejores de toda la costa andaluza, que entre Tarifa y Almería solo hay otras dos similares y que ahora la ola está en grave peligro por la escollera que la dirección provincial de Costas está ejecutando en la playa de La Herradura. La obra de defensa se está llevando a cabo en el lado derecho de la desembocadura del río y es una histórica demanda de la tenencia de La Alcaldía de La Herradura, de los chiringuitos y demás negocios turísticos que ven como año tras año la arena con la que se regenera la zona de Peña Parda, el extremo más occidental de la bahía herradureña, se pierde con los primeros ponientes.

La dirección provincial de Costas incluyó la defensa de La Herradura en las obras de emergencia que comenzaron antes de Semana Santa y que concluirán esta misma semana con un presupuesto total de 200.00 euros entre las seis playas granadina donde se ha actuado.

En este caso, se trata de una defensa natural con rocas sumergidas que funcionarán como barrera para evitar que las mordidas del mar se lleven la arena y que Peña Parda se quede sin playa. Hace años que el Ayuntamiento de Almuñécar viene demandando a Costas una actuación que garantice la calidad de la playa en esta zona, que ademas ha resurgido turísticamente en los últimos años con la renovación de los chiringuitos y la creación de nuevos negocios, como el hotel de lujo ‘Peña Parda Bay’ que se está construyendo y prevé abrir sus puertas el próximo mes de junio.

Hasta de Santander

Pero como nunca llueve a gusto de todos, otra parte del sector turístico, los negocios náuticos, y los aficionados al surf, se han echado a temblar ante la posibilidad de que la obra de defensa haga desaparecer su ola perfecta. Y los amantes de las ‘tablas’ no son precisamente pocos en La Herradura, que es una referencia de los deportes náuticos en la costa andaluza. Tampoco es baladí la importancia de los negocios relacionados con este sector en La Herradura, que presume de tener la primera tienda de actividades náuticas que se abrió en Andalucía, Wind Surf La Herradura y es un lugar de peregrinación para aficionados de toda la costa de Málaga.

Desde allí llega en busca de la ola herradureña con mucha frecuencia Oliver Muñoz, profesor de surf y propietario de Backside Surf Shop de Vélez Málaga. Él es uno de los profesionales del sector que ha dado la voz de alarma ante la escollera, convencido de que se interpondrá en la trayectoria de la ola y la hará desaparecer. «Es de las mejores olas de la costa andaluza y está en serio peligro de desaparecer. Aquí viene gente de Marbella, de Cádiz, del Puerto de Santa María, vienen hasta de Santander. Es famosa. No es una tontería», advierte el profesor de surf, que incide en la importancia de esa ola como gancho para el destino turístico. Y es que, según asegura, cada vez que se forma al menos medio centenar de surfistas se concentran en la desembocadura del río Jate para cogerla.

Lo que la hace especial, según el experto, es la lengua de roca sobre la que se levanta, que genera una «ola turquesa, limpia sin sedimento». «En los días buenos alcanza hasta tres metros de altura. Los acantilados tapan el viento y cuando entra a La Herradura la ola se va ordenando hasta romper en el río, ahí se concentra y al ser todo el fondo de roca se genera una ola turquesa de gran calidad», relata entusiasmado el surfista.

"Una pérdida tremenda"

«Para ganar un poco de arena en una playa que es de piedra están poniendo en peligro la ola, pero las regeneraciones van a seguir siendo dinero tirado porque el levante va a barrer igualmente la playa», opina Oliver Muñoz, que cree que la ola sería «una pérdida tremenda». «Es un tipo de ola que no se forma todos los días, solo hay tres así desde Tarifa hasta Almería: Carchuna, Maro y La Herradura», incide.

Da fe de lo excepcional de la ola herradureño otro surfista malagueño que la conoce bien, el periodista del diario SUR Juan Calderón, que además dirige surfactual.com, un portal especializado en este deporte donde numerosos aficionados han expresado su preocupación por la «amenaza» que a su juicio se cierne sobre ‘la derecha’ de La Herradura.

"Ya pasó en la ponderosa"

«Yo vivo en Churriana (Málaga) y me hago 100 kilómetros de coche para surfear esa ola y como yo gente de Torremolinos, Fuengirola, Benalmádena, es una ola con un brazo muy definido, única porque siempre rompe igual, no es habitual en el Mediterráneo», comenta el periodista y ‘surfer’, que también cuestiona que esa escollera vaya a salvar la playa, «pero el impacto para el surf puede ser terrible». «El problema es que se ha decidido ubicar esta escollera justo en medio del pico de la derecha, donde comienza a romper la ola y esto no parece que vaya a favorecer en nada a la rompiente. No sabemos cómo puede responder», señala preocupado Calderón.

El mismo desvelo lo comparte el sexitano Sandro González Müller, que lleva 45 de sus 52 años surfeando y que en la actualidad se dedica a la fabricación artesanal de tablas con su empresa CS Custom. «Cuando entra el mar de fondo levanta en La Herradura una ola vertical, muy definida y limpia, que es perfecta para el surf. Cuando se colocan salientes artificiales desaparecen las olas, ya lo vimos en La Ponderosa. En Almuñécar perdimos las olas con los espigones», comenta.

Este empresario del surf también incide en la concentración de surfistas que provoca la ola y el beneficio que eso genera en la playa. «Los surfistas somos muy territoriales y hay hasta peleas, podemos juntarnos 25 surfistas en esa ola», añade divertido.

Desde los distintos negocios de surf señalan que la obra les ha sorprendido –ha sido muy rápida– y no les ha dado tiempo de movilizarse para protestar, aunque existe un fuerte movimiento en redes sociales y planean acciones de protesta.

Unas acciones que serán precipitadas a juicio del teniente alcalde de La Herradura, Juan José Ruiz Joya, que pide que no se de por hecho que se perderá la ola. De hecho, desde la dirección provincial de Costas garantizan que la actuación no afectará a la ola. En su opinión, los surfistas están creando una alarma innecesaria «no es un espigón, es una defensa sumergida, están hablando incluso de sacos de arena enterrados y eso no es verdad».

Como quiera que sea, Ruiz Joya subraya que la actuación de defensa era muy necesaria y demandada por el sector turístico, para dar solución a una playa que sufre graves problemas y donde las regeneraciones de arena no son efectivas. ¿Se habrá sacrificado la ola perfecta para salvar la playa de Peña Parda? El próximo poniente resolverá la incógnita.