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«La peatonalización del centro de Motril puede ser un arma de doble filo»

«La peatonalización del centro de Motril puede ser un arma de doble filo»
  • El proyecto divide a los comerciantes, que se debaten entre la modernización del espacio y la pérdida de clientes que siembre van en coche

Todavía es un proyecto, pero la peatonalización del centro de Motril y sus consecuencias para el comercio ya genera reacciones entre las tiendas de la zona, cuyos dueños albergan opiniones encontradas, con pros y contras, ante una actuación con la que, en el plazo de diez años, se dejaría fuera del corazón de la ciudad el trasiego de vehículos, concretamente entre calle Nueva y Catalanes.

El Ayuntamiento de Motril lo tiene claro y considera que los 13.368 coches y motos que cada día atraviesan las calles del núcleo urbano generan un tráfico que no merece la pena, puesto que la mayor parte de ellos está, simplemente buscando aparcamiento. Así lo atestigua un plan de movilidad llevado a cabo por técnicos del Ayuntamiento, que también busca proteger los edificios de la zona, recuperar espacios públicos, apostar por el medio ambiente, mejorar la movilidad y estudiar un plan de subvenciones para poner en valor zonas libres de tráfico. Con esta acción el área de Urbanismo quiere restringir el tráfico con cámaras -a excepción de los residentes- y eliminar un total de 400 aparcamientos en la zona con el objetivo de que Motril «entre en la liga de las grandes ciudades», tal y como señaló su alcaldesa, Flor Almón, que mantendrá encuentros con los agentes implicados para buscar consensos. Pero, ¿qué opinan los comerciantes del centro de Motril?

La asociación de comerciantes ya manifestó su rechazo ante este plan, al considerar que la restricción al tráfico alejaría a los clientes, que en Motril están acostumbrados a coger el coche para ir al centro y hacer sus compras, una opinión que comparte al 100% Luis, que regenta una cafetería en la plaza de las Palmeras. «La gente está acostumbrada a llegar, aparcar y marcharse. Sería la ruina para el comerciante», señala.

Sin embargo, no todo es blanco o negro. Las opiniones de otros muchos comerciantes de Motril se encuentran en otra escala, la de los grises, donde se debate el equilibrio entre los efectos de una modernización del espacio y la posible pérdida de unos clientes acostumbrados a aparcar en la puerta de los comercios.

María Arráez, que lleva once años tras el mostrador de una tienda de moda infantil en la céntrica plaza de las Palmeras ilustra este clima de opiniones encontradas al entender que «la peatonalización puede ser un arma de doble filo». Arráez argumenta que se trata de un paso muy importante para que Motril pase de ser un pueblo a una ciudad, algo que también comparten en tiendas como Queens o Aùpa. Sin embargo, Arráez entiende que el peso de esa costumbre de ir al centro en coche puede hacer mella en las ventas. Para paliar esta circunstancia, la comerciante apuesta por incentivar un sistema de aparcamiento gratuito cerca del área comercial, «al menos al principio, para que la gente se vaya acostumbrando», señaló.

Una opinión que también comparten las dueñas de Aúpa, una tienda infantil ubicada en la calle peatonal Marjalillo Bajo que defienden la posición de Arráez y piden sistemas de aparcamiento más baratos que los privados, o bien generar plazas que no sean tan restrictivas como la zona azul. «No puede ser que los clientes estén comprando y tengan que irse para echar una moneda porque se les acaba el tiempo de estacionamiento», argumenta María.

En el polo opuesto se encuentran tiendas como Alhaja, en calle Nueva, donde Ana argumenta que ésta es una calle que constituye una arteria necesaria para el tráfico en la ciudad. «La cultura de Motril es la del coche», sostiene en la misma línea Rocío, trabajadora de Queens que aboga por la información y el consenso para buscar una buena solución. «Hay que encontrar el equilibrio entre el tráfico y la modernización. Debería ir haciéndose poco a poco, viendo sus efectos y así, con conocimiento, buscar la mejor solución y escoger las calles para peatonalizar». señaló.